Temas Especiales

29 de May de 2020

Política

Elección de Donald Trump, ¿Apocalipsis Mañana?

La explicación del descontento instalado de manera larvada décadas atrás y manifestado de manera estridente en esta elección es sin duda la cuestión sociológica más importante

Sabemos el desenlace que tuvieron las elecciones de Estados Unidos.

No obstante, las anticipaciones erradas que hicieron las encuestas pusieron otra vez en duda parcial la fiabilidad de este instrumento.

Duda parcial, porque Hillary Clinton sí gano el voto popular, pero fue derrotada en el colegio electoral.

Con todo, de manera ‘anómala', lo que hoy sabemos desde la victoria del candidato Trump junto con los votos que arrastró es que puso en evidencia la gran fractura que produjeron las políticas neoliberales en la matriz socioeconómica y cultural de la sociedad norteamericana y que su sistema político no interpretó adecuadamente.

Corolario síntesis de este proceso: el Partido Republicano es hoy, irónicamente, el partido de la clase trabajadora blanca de los Estados Unidos, desplazando de ese rol ‘histórico' al Partido Demócrata.

Recordemos que Franklin D. Roosevelt y su ‘Nuevo Trato' (New Deal) crean el nuevo consenso social y político en la sociedad norteamericana. Este es el punto de partida de un Partido Demócrata que expresará—hasta su giro a la derecha con Clinton—, los intereses de las minorías, tanto racial, religiosa, como de inmigrantes. Contará también con el respaldo fundamental de los sectores sindicales.

Mientras el Partido Republicano giraba a la derecha neoconservadora, el Partido Demócrata se alejaba de su histórico espacio liberal para ocupar el espacio conservador que dejaba libre el Partido Republicano. ¿Quién ocupará el espacio vacío de la acción política liberal reformista en el futuro?

LOS RESIDUOS VOTAN

En la contienda por la nominación presidencial, los candidatos del establecimiento político norteamericano (Demócrata y Republicano) fueron retados por dos candidatos de singulares plataformas y discursos.

Uno, senador de 75 años por el estado de Vermont (‘Bernie" Sanders), que con un discurso reformista crítico al establecimiento económico concitó el apoyo de un nutrido grupo de seguidores jóvenes principalmente.

MISIÓN Y VISIÓN DE FLACSO

La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) es un organismo regional, instituido por la UNESCO para impulsar y satisfacer necesidades en el conocimiento de las Ciencias Sociales.

El Programa FLACSO-Panamá busca dotar a la población de análisis sobre los principales problemas que la aquejan, y contribuir con las estrategias de programas de solución.

El otro, con un discurso xenófobo, racista y antiglobalización, concitó el respaldo entusiasta de los otrora orgullosos obreros blancos de las zonas industriales y hoy blancos pobres y desempleados.

El huracán neoliberal de la globalización financiera que dejó vacíos parques industriales, desmantelados y trasladados a países más ‘competitivos' por el bajo valor de su fuerza de trabajo, está en la base de resentimientos que se canalizaron electoralmente, pero no es el único.

La explicación de este descontento instalado de manera larvada décadas atrás y manifestado de manera estridente en esta elección es sin duda la cuestión sociológica más importante de la contienda electoral y de sus resultados.

Las salida al descontento no fue progresista, fue reaccionaria, neoconservadora para ser precisos.

EL NEOLIBERALISMO

El neoliberalismo causante de esta ‘catástrofe' no es solamente una ideología o una corriente de pensamiento exclusivamente económica, sino ‘la corriente teórica específica de capitalismo en su fase actual' (A. Borón).

Es una concepción integral del mundo centrada en la exacerbación del individualismo, quie reduce la sociedad a un mero agregado de átomos, de partículas individuales.

De la mano de esta corriente de pensamiento hecha política e institucionalidad, los poderes globales han intentado organizar el orden mundial con consecuencias sociales, políticas y culturales.

A partir de la fuerza de este pensamiento, erigido por las instituciones financieras internacionales en ‘pensamiento único', se propició en nuestro país— como en otras partes del mundo globalizado—, la retirada del Estado y su desmantelamiento a favor del mercado, patrocinando con ello la privatización de empresas estatales que despojó al Estado panameño de estratégicas palancas del desarrollo (Intel, Irhe, entre doce).

El neoliberalismo en esta exaltación extrema del individualismo propicia el egoísmo y el lucro como virtudes y es también una ‘máquina' trituradora de instituciones y de lazos de solidaridad.

Destruye reglas e identidades y construye condiciones para que valores atávicos como la xenofobia, el sexismo y la discriminación emerjan como prácticas socializadoras de la vida cotidiana.

FUNDAMENTALISMOS Y LEONARDO BOFF

Leonardo Boff, filósofo y teólogo brasileño, advierte de cómo la globalización económico-financiera ha creado las condiciones para que fundamentalismos de distintos tipos desencadenen globalmente fenómenos socioculturales hasta ahora focalizados.

El nuevo orden internacional surgido a partir de la caída del muro de Berlín ha radicalizado las contradicciones tanto sociales como globales. Las distancias entre países pobres y ricos, y al interior de los propios países ricos, se ha ensanchado.

Las fracturas globales y nacionales son profundas. Los efectos sociales son el producto de múltiples factores: la lógica individualista y no solidaria, la destrucción o reducción de instituciones estatales, la exacerbación de las lógicas de mercado y con ello la desposesión de vastos sectores de la población, la represión a determinadas identidad étnicas, han creado desplazamientos sociales y profundos sentimientos de desencanto, constituyéndose en base o ambientes para el desarrollo de distintos tipos de fanatismos.

Desde la perspectiva de Boff, estamos viviendo la edad de hierro de la globalización, fase que estimula distintos tipos de fundamentalismos y no tiene por tanto la sola expresión religiosa. Tres tipos adicionales la acompañan: la neoliberal que todo lo mercantiliza y lo reduce todo a una sola fórmula, las políticas de mercado. La técnico-científica, expoliadora del medio ambiente que en la arrogancia instrumental de sus éxitos ‘puede poner fin a la biosfera de veinticinco formas diferentes e imposibilitar el proyecto planetario humano'.

Y finalmente, la política, que se instala en Estados Unidos con Reagan (URSS, imperio del mal), se desarrolla con el segundo Bush (el bien contra el mal); tiene un interregno con Obama; y se vuelve afirmar en el candidato victorioso de la última elección de Estados Unidos.

En Europa y el Medio Oriente tiene otros practicantes, como Marie Le Pen del Frente Nacional en Francia o los Talibanes y el Estado Islámico, por ejemplo.

Y FINALMENTE, QUÉ

El llamado ‘fenómeno' Trump— que no es más que la expresión de un proceso global con impacto nacional de características singulares, como todo proceso político—, es una ‘victoria que estremece el orden liberal de la posguerra' en la lectura de Gideon Rachman del Financial Times. Aquí los pilares de este orden liberal retado por el señor Trump son dos: la globalización neoliberal fundada en la apertura comercial internacional y en ella, el desplazamiento sin restricciones del capital y recursos; y en segundo, las alianzas multilaterales estratégicas que sirven de soporte a la seguridad económica mundial y a los Estados Unidos en particular, como es la OTAN.

A las amenazas de renegociar, según el señor Trump, los ‘terribles' acuerdos multilaterales como el NAFTA (con Canadá y México), y sacar a los Estados Unidos de la OMC (Organización Mundial del Comercio); se agrega, el cuestionamiento a los compromisos económicos de Estados Unidos—por sus elevados aportes—, a la más importante plataforma de seguridad supracontinental como es la OTAN. No en vano esto y más, tienen en vilo a los representantes del poder mundial, como el Financial Times.

Con todo, el desempeño político de los viejos y nuevos actores en Estados Unidos está lejos de estar anticipado. Desempeño que estará condicionado tanto por los intereses de la política interna y externa de ese país, las movilizaciones sociales como efecto de las promesas cumplidas y las incumplidas; como también, por los poderes vinculados a la globalización neoliberal que siguen estando intocados y blindados.