Temas Especiales

11 de Aug de 2020

Política

La virtualidad y la educación superior

El tema de la modalidad virtual, sugiero debe ser combinado con una clase de orientación y supervisión presencial, la cual sería una vez cada quince días.

Cada día es más necesario tener una formación académica a nivel superior, poseer un título universitario que ayude a las personas a poseer una herramienta para luchar por mejorar su calidad de vida. Sin embargo, en un país donde el costo de la vida cada año es superior, el alto costo de la canasta básica, el incontrolable costo del pasaje debido a la irregularidad y desorganización del sistema de transporte público y el llamado tranque vehicular que impera en todos los sectores del país, son algunos de los factores que dificultan que los estudiantes puedan terminar sus carreras universitarias.

Considero que la implementación formal de una metodología virtual en las universidades estatales se hace necesaria; de esta forma se superan algunas necesidades de tiempo de los estudiantes, lo que les permitiría desarrollar un proceso educativo en cualquier lugar, tiempo y espacio.

Con la implementación de la educación virtual se propone una alternativa positiva para aquellos estudiantes a los que se les hace sumamente difícil asistir cinco días a la semana a una universidad, o aquellas personas que residen en áreas de difícil acceso, sin olvidar que hay estudiantes que necesitan trabajar para pagar sus estudios, razón por la cual requieren de cierta flexibilidad en los horarios.

Con este tipo de modalidad se impulsa el desarrollo de competencias en el uso de la tecnología, un aprendizaje autónomo y la colaboración entre los miembros del grupo. El requisito principal es la conectividad al internet, aspecto donde el Estado debería participar, aportar y garantizar el acceso al internet a nivel nacional o por lo menos en las áreas más apartadas. El tema de la modalidad virtual, sugiero debe ser combinado con una clase de orientación y supervisión presencial, la cual sería una vez cada quince días.

El uso de las nuevas Tecnologías de Comunicación e información, TICs y las TACs, Tecnología del Aprendizaje y el Conocimiento es un tema llamativo para todas las personas. Diariamente los jóvenes y las personas no tan jóvenes utilizan sus aparatos inteligentes para descargar aplicaciones, ver tv por internet, revisar sus redes sociales, leer información, escuchar música, dialogar con las amistades, colgar fotos, publicaciones que a su vez motivan a otras personas alrededor del mundo, en diferentes momentos, horas y espacios para publicar su opinión, y de esta forma se inicia un cruce de información e intercambio de opiniones, ideas. ¿Por qué no utilizar esta curiosidad y flexibilidad para trabajar con entornos virtuales, diferentes escenarios, videos, ponencias películas, chats grupales, foros que posibilitan la participación de los estudiantes?

En relación con los costos que el estudiantado debe invertir para completar sus estudios, los materiales pueden ser descargados, textos, conferencias. Se ahorra tiempo, dinero, espacio físico, y se gana calidad de vida. Los turnos de las materias pueden ser flexibles, en ese sentido el estudiante puede conectarse a internet a cualquier hora, lo que equilibra el trabajo con el estudio, te permite convivir con ambas actividades, sin padecer la presión y el estrés singular de aquellos que deben laborar y de asistir en la jornada nocturna a las clases, lo que conlleva que lleguen a sus hogares a altas horas de la noche y, en muchos casos, en la madrugada, lo que involucra un significativo porcentaje de riesgo de peligrosidad e inseguridad latente. Sin olvidar que en un país donde llueve tanto, en muchas ocasiones se cancelan las clases, hay inundaciones, o el estudiante no puede ni siquiera salir de sus hogares.

Corresponde a las máximas autoridades de las universidades estatales implementar los mecanismos para asegurar los estándares mínimos de aseguramiento de la calidad para este tipo modalidad no presencial.