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18 de Oct de 2019

Política

Varela la gran decepción de Panamá para sus aliados

El presidente se encuentra cada vez más solo y con poco margen de maniobra

Varela la gran decepción de Panamá para sus aliados

"Nos engañó", así de cruel y duro, en víspera del día de los Inocentes pasado, se desmarcó del presidente panameño, Juan Carlos Varela, el Movimiento Independiente (Movin), uno de los pilares de su triunfo en 2014, lo que refleja para unos hipocresía y para otros el desgaste de un gobierno minoritario.

"#VarelaNosEngañó al decir que su partido NO recibió donaciones de Odebrecht y luego admitir que SÍ. ¿Donaciones o coimas?", dice contundentemente el grupo aliado de Varela en su cuenta oficial de Twitter, lo que desató una lluvia de comentarios a favor y en contra, pese a que de ese tema se habla desde hace años.

El gobernante ha mantenido silencio en torno a este último ataque, quizá inesperado por quien lo lanzó y cuándo, pues lleva casi cinco años recibiendo estoicamente andanadas desde la oposición liderada por su antecesor Ricardo Martinelli (2009-2014) en prisión preventiva por un caso de escuchas telefónicas ilegales durante su mandato.

Y es que el gobernante, al que las encuestas en 2014 no le daban opción, se alzó con un triunfo sorpresivo, aunque con una minoritaria bancada (16) en el parlamento, de 71 escaños, que lo llevó a mantener una alianza con los diputados (26) del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), que ya renegaron de ella.

Esa ruptura ha supuesto para Varela desde julio pasado perder el control de la Asamblea Nacional y que el PRD se acerque al partido Cambio Democrático (CD) de Martinelli, con 25 escaños, y bloquearle el nombramiento de nuevos magistrados para la Corte Suprema de Justicia, o no aprobar la ley que crea como delito penal la evasión fiscal e incluso a última hora aprobar el presupuesto para 2019.

La controversia desatada por Movin llevó a usuarios a recordarles que ellos son parte del problema al haber respaldado a Varela, y enumerarles la lista de sus miembros que están nombrados como funcionarios.

Uno de ellos es Augusto Arosemena, quien renunció sorpresivamente la semana pasada como ministro de Comercio e Industrias, en medio de las negociaciones del tratado de libre comercio con China, el flamante aliado que ha hecho fruncir el ceño a Estados Unidos y advertirle a Panamá sobre las condiciones de las inversiones chinas.

El movimiento también le exigió al Tribunal Electoral que publique la lista de donantes privados que tuvo Varela y su partido en 2014, en la que varios de ellos también figuran.

Pero Movin también recordó que desde 2014 ya hacía cuestionamientos directos, al criticar el nepotismo en el flamante gobierno minoritario del Partido Panameñista (PPa).

El izquierdista Movimiento de la Juventud Popular aprovechó para terciar en la polémica afirmando que "Varela no engaño a MOVIN; MOVIN engañó al pueblo panameño vendiéndose como algo nuevo y que resultó ser más de lo mismo, acatando órdenes de Motta. No puedes ser parte de la solución cuando son financiados y apoyados por parte del problema. MOVIN MENTIROSOS".

Se referían al magnate panameño Stanley Motta, considerado uno de los principales donantes de la campaña de Varela.

"Juvy, no solamente a nosotros nos engañó. Engañó al 39% de la población. La pregunta es: ¿Hemos aprendido? Debemos buscar soluciones a los problemas que tenemos en este país. #RenovemosLaAsamblea", respondió Movin al tuitero Juvy Cano en relación a su actual opinión sobre Varela.

En vísperas de la campaña electoral para los comicios del 5 de mayo de 2019, además de las renuncias de funcionarios y las críticas sobre su gestión, Varela se encuentra cada vez más solo y con poco margen de maniobra, por lo que levanta expectación el discurso que pronuncie el 2 de enero en la instalación de la última sesión del quinquenio de la Asamblea Nacional.

Se espera que en 2018 la economía del país se expanda no más del 4,5 por ciento, según los organismos financieros internacionales y expertos nacionales, un punto menos de lo esperado, en un ambiente de desaceleración marcado por la incertidumbre por los cercanos comicios y el creciente enfrentamiento entre poderes del Estado.