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22 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

El ‘Idol’ y los números

Felicito a Margarita Henríquez, por su clasificación para disputar la final de Latin American Idol con la costarricense María José Casti...

Felicito a Margarita Henríquez, por su clasificación para disputar la final de Latin American Idol con la costarricense María José Castillo. Esta felicitación es sincera, a pesar de mi rechazo a este tipo de competencias expresado ya en algunas entregas anteriores. Margarita no tiene la culpa. Es conocido por todos la falta de apoyo en Panamá para las artes, la cultura y el deporte nacional.

No hay estrategias para cultivar el talento nacional. Los pocos panameños que han logrado reconocimiento a nivel internacional ha sido por su propia determinación y empuje, muchas veces sufriendo enormes vicisitudes y sinsabores para alcanzar sus sueños. El mismo Rubén Blades cuenta que ingresó a la Fania aceptando un puesto de mensajero. Quién sabe cuántos Rubénes o Margaritas existen.

Por el mundo siempre se topa uno con un panameño o panameña tratando de hacer arte. Muchos esfuerzos descosidos que buscan dejar sus huellas en algún lugar del planeta, sin el conocimiento ni reconocimiento de su tierra natal. Es por eso que aplaudo a Margarita, ella ha sido afortunada en poder presentarse en un escenario tan amplio para dar a conocer su talento.

Pero para los organizadores de estos concursos no se trata de Margarita ni de María José. Se trata de los números. La votación de apoyo a cada participante se realiza por llamadas o mensajes de texto. Los costos por mensajes son tabulados cada semana por la empresa Net People Internacional en los 16 países (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela, y Costa Rica). Empresas como Telemóvil-Tigo, Digicel, Claro Movilnet, Digitel y otros son los facilitadores del sistema de votación en toda la región. El costo del mensaje en Panamá es de B/. 0.75 centavos, a través de las redes Movistar y Más Móvil. Movistar también está presente en Argentina, Chile, Colombia, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela.

No es casual que el presentador omite la cantidad específica de votos que recibe cada participante. Según datos de la Naciones Unidas para el año 2008, en estos 16 países hay una población aproximada de 293 millones de habitantes. Si suponemos que el 5% de esa población participa en la votación, entonces estamos hablando de unos 14.5 millones de personas. Si multiplicamos ese número por los B/. 0.75 centavos panameños, eso nos arroja un aproximado de 11 millones de dólares por semana – un millón más, un millón menos. Agréguele las ganancias por publicidad y multiplique todo por la cantidad de semanas que dura el concurso. Pueden restarle los costos de producción que deben estar por los 10 a 15 millones de dólares.

Repentinamente, en el programa de la semana ante pasada, los organizadores cambiaron las reglas del juego y no se eliminó a nadie. Esa estrategia provoca que los votantes redoblen el esfuerzo, lo que se convierte en mayores entradas económicas para el programa y los proveedores de servicio celular.

Los números dictaminan que no se trata de Margarita o de María José ni los otros talentosos participantes. Nuevamente, estos programas y concursos no agregan valor alguno a los esfuerzos de nuestras sociedades que luchan cada día para superar sus retos de desarrollo. Se trata de la cantidad de tarjetas de celular que compra ese 5% de latinoamericanos.