26 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

‘La culebra se mata chiquita’, nos decía Porras

Tres millones doscientos mil y algo más, y aceleradamente nos estamos pareciendo a México en sus crímenes, corrupción de autoridades, ju...

Tres millones doscientos mil y algo más, y aceleradamente nos estamos pareciendo a México en sus crímenes, corrupción de autoridades, justicia insalubre. Así inició nuestra hermana ahora tan enferma. Cuando se ven noticias mexicanas o sus películas sobre corrupción policial y gubernamental, los secuestros, el narcotráfico, las autoridades involucradas y el estado actual de las cosas, tenemos obligadamente que preocuparnos. ¿Cómo es posible que tan pequeños nos parezcamos tanto? ¿No le parece señora procuradora que algo grave está sucediendo en su institución? ¿No le parece que ha bajado repentinamente su perfil combativo, su discurso prometedor y luce incluso agotada?

Tengo cosas que decirle sobre la justicia que claman los panameños. Es difícil exponer si no tenemos a mano las estadísticas inmediatas, pero sabemos que usted las lleva en su cabeza. ¿Imagina el sufrimiento de una víctima que se ve obligada a presentarse a los despachos de la DIJ o recepción de denuncias, teniendo a veces que pagar abogado para darle seguimiento a su causa, mientras las sumarias bajan y suben entre despachos y fiscalías, porque declinan o se impiden, mientras el usuario no entiende por qué, con su nombre o cédula no pueden su o sus expedientes aparecer con número y despacho en una pantalla de recepción central, mientras funcionarios con arcaicos libros inmundos y manuscritos, en el s. XXI, tienen que perder tiempo en aquella incompetencia, que incluso le cuesta billete a vuestro departamento de informática actual? ¿En qué repercute esto y la poca supervisión que incluso en otros asuntos se evidencia en la Procuraduría?

Respetada, me encantan sus escritos, pero ya no le estoy creyendo y lo contrario está sucediendo. Abra su web para que le escriban, porque las quejas por el conducto regular no prosperan. Como ciudadano debo solicitarle que ordene al azar una investigación de la enorme cantidad de solicitudes de fiscales como de personeros que sin investigar las causas y sin que se entere el acusador, se abocan a solicitar el más cómodo sobreseimiento. No sé, usted decidirá, pero ya se está convirtiendo en un abuso que, usted sabe, los tribunales de justicia tampoco rechazarán. La mora y la carga es evidentemente muy pesada para aquellos, evidenciándose ese ánimo rotundo y compartido en no administrar justicia al tenor legal.

Me pregunto si tiene que ver con el presupuesto o quizá con aquella proliferación de “profesionales” de papelillo graduados hasta por correspondencia reconociéndose en los despachos su malformación y veo que no es el motivo para que se baje la guardia en supervisar la calidad y los funcionarios.

¿Ha observado que muchos de sus fiscales ya no quieren investigar y se hacen de cualquier elemento legal para deshacerse del expediente. ¿Cómo es posible que de un ciudadano grabado en video retirando dinero ajeno de un cajero, que se sabe es un taxista de un área específica, se pida su sobreseimiento por pereza de investigar? ¿Se trata del interés particular o de perseguir el delito? No preciso hasta dónde llega la denegación de justicia o el incumplimiento de obligaciones por acción u omisión, lo cierto es que hay mucha discrecionalidad y los despachos no están siendo supervisados. Así comenzó México, con desidia hacia el orden legal...