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26 de Feb de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Al Magisterio Nacional

Interpretando la voluntad general de los buenos maestros y profesores —que aún quedan y funcionan en el servicio activo de nuestro país—...

Interpretando la voluntad general de los buenos maestros y profesores —que aún quedan y funcionan en el servicio activo de nuestro país— manifiesto con entusiasmo, por creerla necesaria y juiciosa, la iniciativa de un Congreso Nacional del Magisterio planificado para el mes de septiembre de 2009 (precisamente en el albor del nuevo Gobierno 2009-2014), para que estudie seriamente los problemas de la educación popular en Panamá. Consciente y profundamente convencido de la urgencia que existe para el país de una acción enérgica, intensa y ordenada, a fin de elevar el nivel mental, físico y moral del pueblo, creo interpretar el sentimiento general del magisterio y de la comunidad nacional ante el grave problema educativo.

El programa de los temas que podrían ser motivo de discusión y de acuerdo en el congreso de 2009 deberá comprender, igualmente, lo referente a la organización de la Confederación Nacional del Magisterio, organización de carácter permanente que ha de tener por fines principales: trabajar por el mejoramiento y la dignificación del educador, tanto en su preparación intelectual y técnica como en sus condiciones materiales; la formación de las federaciones provinciales y la defensa de los intereses constantes de la educación nacional.

Es nuestra esperanza que este congreso promueva una mejor organización del magisterio, para que éste constituya un vasto sector de actividad incesante, dotado de un dinamismo nuevo, capaz de influir eficazmente en la orientación de la cultura panameña, en cuyo seno pueda hallar la autoridad del Estado una cooperación eficiente para su acción a favor de la campaña contra la ignorancia y los vicios que están minando la vitalidad de nuestros compatriotas. Consideramos que esta organización puede contribuir eficazmente a la preparación de una nueva era para la escuela y el educador panameños. En verdad, confiamos en que el congreso de 2009 ha de estudiar los problemas primarios con un criterio nacional y positivo, a la luz de las necesidades y de las dolencias panameñas; adoptando sin timidez ni dubitaciones las medidas que nuestras condiciones requieran, aún antes de averiguar si ellas han sido convenientes en países de diferentes condiciones culturales.

Esperamos que lo propuesto se concrete. Que el Congreso Nacional del Magisterio de 2009 estudie a fondo y en su totalidad los puntos del programa previamente fijado por el Comité Organizador, sin perder de vista que la situación actual del pueblo impone soluciones especiales para sus problemas peculiares, incluyendo medidas de emergencia que quizás, no conduzcan a instituciones perfectas, pero que tal vez son las más eficaces dentro de las actuales circunstancias nacionales.

El congreso constituiría, sin duda, una bandera de combate, una afirmación veraz que no sería optimista ni pesimista, no resistiría maliciosa ni ingenua, sino simplemente panameñísima, es decir, trasunto de que el magisterio considere su misión en el actual momento histórico del pueblo panameño. Pienso, finalmente, que esta sería una actividad docente a nivel nacional promotora de un ambiente pedagógico favorable, previa a la tan necesaria planificación integral de la educación panameña, todavía en mora por parte de los gobiernos de los últimos 40 años.

¡Aprovechemos el “Mes de la Patria”, que se inicia precisamente hoy día, para meditar y tomar la decisión debida en relación al llamado de este mensaje eminentemente docente y patriótico!