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04 de Ago de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Humanicemos nuestra sociedad

Actualmente la sociedad panameña se enfrenta a diversos problemas sociales, muchos de los cuales están ligados a la falta de humanismo. ...

Actualmente la sociedad panameña se enfrenta a diversos problemas sociales, muchos de los cuales están ligados a la falta de humanismo. Con una familia más unida, más humana y mas justa tendríamos una sociedad más humanizada.

Humanizar las relaciones familiares podría ser la respuesta requerida para la falta de calor humano que, hoy por hoy, afecta las relaciones interpersonales, principalmente en el seno familiar, y que trae consigo otros problemas sociales, como por ejemplo, el abandono familiar.

Recientemente leí una orientación del presidente de la Soka Gakkai Internacional (organización a la que pertenezco), Dr. Daisaku Ikeda, que señala que “para aliviar el sufrimiento de las personas es vital escuchar con sinceridad, responder con integridad y dar palabras de esperanza“.

Todos en un momento determinado necesitamos palabras de aliento, palabras de esperanza, palabras que nos hagan reflexionar sobre el sentido de nuestra misión, palabras que nos saquen de un momento difícil, palabras que nos den valor para enfrentar los difíciles retos que porta consigo la vida.

Es muy importante ser escuchados, pero también es importante escuchar a los demás, servir a los demás y aportar un grano de arena a los problemas sociales que enfrenta nuestra sociedad en la actualidad.

La Asociación Luz y Vida, cuya visión es la de tratar de mejorar la calidad de vida de los ancianos que han sido abandonados por sus familiares o no cuentan con familia, viene trabajando desde hace veintidós años para aliviar este problema de desamparo que afecta a muchas personas mayores de nuestra sociedad.

Una labor que a lo largo de estos veintidós años ha podido llevarse a cabo gracias al compromiso que desarrolla esta Asociación, que se halla conformada por unas 35 damas que sienten como propio el sufrimiento que experimentan los ancianos desamparados.

Esta tarea nació al calor de las denominadas “rondas“, que consistían en repartir comida para alimentar a los indigentes que vivían en las calles. y ha rendido sus frutos.

Hoy día se brinda atención a un grupo de ancianos que viven en el Hogar Luz y Vida localizado en Metetí, Darién, y se mantienen en vigencia los planes para construir una nueva sede en Panamá.

A través de este escrito queremos felicitar a las damas que conforman la Asociación Luz y Vida, quienes han sabido mantener viva la esperanza de estos adultos mayores, y están haciendo honor al compromiso adquirido al fundar esta organización que ha dado amor vida y esperanza a estos ancianos.

- La autora es periodista. RuthrCableonda.net