22 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Martinelli y la cultura nacional

La Constitución establece en su Título tercero, Derechos y deberes Individuales y Sociales : Capítulo 4º, Cultura Nacional y el Capítulo...

La Constitución establece en su Título tercero, Derechos y deberes Individuales y Sociales : Capítulo 4º, Cultura Nacional y el Capítulo 5º, Educación , haciendo una diferencia constitucional y estableciendo el significado de cada una y su responsabilidad como Estado.

El señor Martinelli y su oponente la Ingeniera Herrera, durante su campaña electoral, marginaron el tema de Cultura. La candidata, en el “Cabildo Abierto” manifestó que no creía en la creación de un Ministerio de Cultura ; pero sí en una Secretaría, rebajando al INAC, a ésta categoría. Y en cuanto al presidente electo, escuché una frase, supuestamente proveniente del señor Martinelli, cuando le preguntaron sobre el tema: “No me interesa”, dudo la haya dicho, por su crianza en Soná, área urbana de la provincia de Veraguas.

“La cultura nacional está constituida por las manifestaciones artísticas, filosóficas científicas producidas por le hombre en Panamá a través de las épocas. El Estado promoverá, desarrollará y custodiará este patrimonio cultural”, (Artículo 77 del Capítulo Cuarto).

Es importante la creación de un Ministerio de Cultura , que eleve el nivel administrativo y operativo del actual INAC y sus proyectos cumplan con la Constitución y el pueblo en el fortalecimiento de su bagaje cultural y social.

Varios de los países de éste continente, han creado un Ministerio de Cultura, elevando su condición cultural ante la faz hemisférica y reconociendo la importancia de la culturización de su población. El INAC como institución semi-autónoma, dependiente del Ministerio de Educación, se ha quedado a la saga en el cumplimiento de sus funciones y se ha convertido en un “albergue” de algunos funcionarios sin la mística de trabajo y la mayor parte de su presupuesto está utilizado en el pago de planilla, mermando los recursos para el desarrollo de los pocos programas que sus directores han programado. Otra causal de la ineficiencia del INAC la basan, precisamente en el ridículo presupuesto estatal, convirtiéndose la situación en un “círculo vicioso”: “no podemos hacer por falta de recursos y no podemos darles más recursos, porque no hacen nada”. Esto amerita un análisis serio y que se convierta en un Tema de Estado.

La cultura de los ciudadanos es importante para el desarrollo integral del individuo. Estamos tratando de “educar científicamente” a nuestras presentes y futuras generaciones, pese a las críticas del deterioro de la educación, marginando al aspecto cultural. Consecuencia: un individuo sin educación y sin cultura es un ignorante.

En otrora, nuestros campesinos carecían de educación, por múltiples motivos; pero tenían cultura heredada de sus progenitores. Eran hombres y mujeres respetuosos de sus congéneres. La palabra de un hombre del campo bastaba para hacer válido un compromiso, no era necesaria la suscripción de documento firmado, incluso por su analfabetismo, para honrar la obligación contraída. Esto prácticamente ha desaparecido y no era parte de la educación, sino la condición cultural de ese campesino que se educó con principios de cultura.

Un Ministerio de Cultura, bien programado, con sus proyectos de desarrollo técnicamente planificados y ejecutados dentro del orden administrativos, daría mejores resultados que la actual política cultura que por años ha realizado el INAC y que no han sido los mejores.

-El autor es historiógrafo y escritor.escritoramador@gmail.com