Temas Especiales

26 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Inversiones y desarrollo

El fenómeno del crecimiento económico radica en la posibilidad de lograr inversiones suficientes en los países en vías de desarrollo. La...

El fenómeno del crecimiento económico radica en la posibilidad de lograr inversiones suficientes en los países en vías de desarrollo. La competencia hace que los países proyecten estabilidad, seguridad jurídica y el famoso clima adecuado a las inversiones.

No hay dudas de que un gobierno liderado por un empresario exitoso, con las leyes adecuadas, tendrá ventajas para lograr aumentar las inversiones extranjeras.

Pero la sociedad panameña tiene que poner de su parte. Tenemos que aceptar las propuestas y condiciones tras analizar cada caso. Mientras muchas posibles inversiones siguen detenidas por las comunidades, como los casos de hidroeléctricas en planos y proyectos, pero luchando con los residentes de áreas aledañas, otras se han ido asustadas por nuestra burocracia, como el delfinario de San Carlos hoy en Bahamas y el proyecto de islas bandera en Veracruz, el oleoducto de Colón a Taboguilla y otros.

Algunos proyectos han prosperado en el actual gobierno, como el puerto del grupo de Singapur, PSA, con una inversión de más de 150 millones de balboas ya avanzado en su construcción y próximo a inaugurarse en el 2010. En temas portuarios el crecimiento de Panama Ports, invirtiendo cientos de millones adicionales es notorio, como el de Manzanillo International Terminal que sigue creciendo en tamaño y movimiento de contenedores.

Los puertos han sido ejemplos de inversión con responsabilidad social y son pocas las quejas que han generado por nuestra sociedad.

No ha tenido la misma suerte la inversión minera, donde dos empresas han hecho inversiones multimillonarias, Petaquilla y Petaquilla Gold, ambas mostrando gran inquietud social y participando en apoyo a las comunidades, con escuelas, centros de salud, carreteras y caminos, alimentos a niños y educando agricultores, pero un manojo de vecinos del lugar, atizados por intereses de políticos de la capital, mantienen un clima adverso a las empresas.

No parece importarles los puestos de trabajo generados ni el apoyo donado, siguen en manifestaciones y cierres de caminos buscando afectar las dos grande empresas. Hay que recordar que Panamá en el siglo 19 fue un país minero, con varias minas de oro y exportador del material. Hoy, nuestra cultura parece rechazar la minería, desperdiciando un valioso recurso de desarrollo.

No dudo que otra área importante de nuestro desarrollo está en la antigua exportación del banano, tema que el actual gobierno no supo resolver. Hoy la Coosemupar depende de un subsidio absurdo del Estado y no es como debería ser, autosostenible.

El nuevo gobierno, no dudo, sabrá enfocar el problema de la cooperativa con ojos empresariales y darle la solución que le permita volver a ser un rubro importante de nuestras exportaciones.

El nuevo gobierno inicia con un porcentaje bajo de desempleo, 6%, pero con muchos puestos en peligro por la crisis mundial que eventualmente nos puede tocar. No dudo que la prioridad del nuevo gobierno, por su enfoque, será generar más confianza e inversiones del sector privado en sectores que ya están listos para esto, como el marítimo, comunicaciones, bancario y de servicios.

Esperemos que los empresarios, en gobierno, sean tan buenos como en las empresas.

-El autor es ingeniero y analista político.marognoni@cwpanama.net