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22 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Educación y nutrición

Al revisar al Estado y su problemática, se dificulta tomar un punto inicial de observación. Tomemos la salud, que, aparte de sus accione...

Al revisar al Estado y su problemática, se dificulta tomar un punto inicial de observación. Tomemos la salud, que, aparte de sus acciones concretas operativas, depende de factores sociales básicos, como: nutrición, seguridad y educación popular. Sus carencias causan: violencia, delincuencia, ignorancia, desnutrición, enfermedad.

Sus causas primarias: analfabetismo, incultura, desempleo, pobreza. Dónde iniciar las soluciones: Educación Familiar por los medios de comunicación social, trabajo por la empresas privadas, cultura política. El Estado debe coordinar, motivar y regular efectivamente todos estos esquemas.

Mientras exista desempleo y altos costos de los alimentos y de sobrevivencia. Existirá violencia, delincuencia, prostitución, por más policías y penas que pongan; también tendremos enfermedades, por mucho esfuerzo que efectúe el personal de salud. Mientras exista incultura e ignorancia, continuará la basura en las calles, la indolencia y la negligencia colectiva. Pareciera que llegamos al punto en que la Educción Familiar, la Escolar y la radio televisiva son la vía primaria del camino a la solución de todo. Más que instrucción, es educación, formación psicológica, personalidad, valores. La primera lección en estilo de vida la da la Familia. Es el modelo, la vivencia diaria, el contacto, el amor, la orientación constante. La Escuela es el complemento o suplemento cuando la familia no cumple su rol. Pero actualmente el gran y permanente modelo y guía de la sociedad son los medios de comunicación social. Pero estos están tomados por el comercio y su efectividad está en el consumismo y su uso con fines económicos. Todos sabemos lo costoso de esta tecnología. Si la prioridad es educar al pueblo masivamente, la radio y televisión (comercial) deberían estar al servicio de la educación.

Aquí es donde tiene que hacerse práctico el concepto de “ el sector económico produciendo para el desarrollo social ”. Es una forma concreta de distribuir la riqueza y de paso contribuir a producirla. Distribuir enseñanzas no dinero. Además, los productores y creativos de radio y televisión, con el apoyo profesional de las diferentes áreas del saber, aplicando psicología, sociología, filosofía, salud, etc., podrían hacer, como de hecho algunos hacen, excelentes programas y documentales, que son híbridos en entretener, promocionar productos o servicios comerciales y educar efectivamente en diferentes aspectos del saber, para promocionar un estilo de calidad de vida saludable, solidario y productor de bienestar y felicidad. Hay experiencia internacional. Hasta las telenovelas por su gran audiencia, emotividad e identificación con los personajes, sería de alta efectividad por su carácter casi vivencial. Si todos los programas y publicidad pasaran mensajes y contenidos con una “social regulación” (no estatal), se cumpliría una función social. Sacando cuentas de costo beneficio. Las altas inversiones en educar en todo, en las pantallas y parlantes, por ser preventivas y de elevado nivel cerebral, serían mucho más económicas que el costo de las enfermedades, las muertes, los robos y las cárceles.

El otro aspecto vital son los alimentos, las primeras necesidades y la energía y otra vez llegamos a la responsabilidad social empresarial. Reduciendo costos y precio, el aumento del número de usuarios por el mercado de escala, mantiene las ganancias.

La empleomanía aumenta el circulante. Las áreas de alto riesgo requieren un mecanismo efectivo local (indígenas). Todos estos delicados instrumentos requieren de una regulación normativa técnica, para no perjudicar a nadie. Pero las experiencias, tanto en el capitalismo privado como en el capitalismo de Estado, nos dicen del beneficio a los “clientes”, que es la sociedad.

Con gente educada y alimentada, las empresas deben generar empleos.

La educación en valores a los padres y madres por la TV y reducir la canasta básica con la responsabilidad social empresarial es un camino hacia un Panamá Mejor.

*Médico y ex ministro de Estado. grollap@cableonda.net