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18 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

De la ética a la política

‘Ethos’ carácter. Modo de vida o de ser, adquirido por el hábito, más no por la naturaleza. La ética pertenece exclusivamente al mundo h...

‘Ethos’ carácter. Modo de vida o de ser, adquirido por el hábito, más no por la naturaleza. La ética pertenece exclusivamente al mundo humano. Política: Ciudadano, relacionado al orden de la ciudad (polis). Comportamiento del individuo en torno al manejo de la misma.

En ambas definiciones podemos establecer un factor en común: Lo social. La persona se hace en sociedad, relacionado con otros y viviendo con otros.

En nuestro país, se da una terrible confusión, en cuanto que se considera que la Ética y la política están separadas. Para algunos la ética es una parte de la filosofía totalmente idealista, pero no es así, la ética es real y atañe a la convivencia social. Esta confusión sucede cuando consideramos que las teorías y las acciones políticas son improvisadas o se basan en la experiencia de otros.

Cuando un ciudadano se dedica a la política, es decir, a postularse para un puesto público y logra alcanzarlo, puede que considere que ese puesto sea, según la norma más recalcitrante del caudillismo, la oportunidad y el derecho a robar, coimear, solicitar dineros, propiciar la corrupción y etc., porque cree que está en esa posición para aprovecharse de todos, y de todo, y comienza a ponerse precio él mismo, pues, lo tiene. Recordemos que los hombres corruptos tienen una paga, son traidores y desleales a todos, de esa manera sin ética alguna no entenderá jamás que se deben a la sociedad, a su patria.

Cuando alguien olvida que la ética va de la mano de la política, lo hace porque su hábito social es malo por naturaleza propia. Cómo se le podría ocurrir a una persona integra tomar lo que no es suyo o coimear para satisfacer una banalidad o hacer unas compras.

Aristóteles mencionó que lo único que el hombre no posee por naturaleza propia, es el ‘prestigio’, entendido como aquellas cosas que son dignas de los señores, hacer lo justo, lo correcto en beneficio de los demás.

Ser un político en cualquiera época de la historia de la Humanidad implica una responsabilidad muy grande, se depende de otros y se está al servicio de otros. Imagínense un Estado político en donde todos sus funcionarios que se deben al pueblo y su bienestar, lo que hacen es ultrajarlo, favoreciendo a algunos con medios ilícitos sobre los que trabajan diariamente por sí mismos, y para su país.

El Estado y quienes trabajan para él son árbitro de éstas contiendas, en donde la Ética juega un papel importante y vital, si la política se nutre, entonces, de malas personas, que Dios nos agarre confesados!

*DOCENTE.