Temas Especiales

14 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Riquezas misteriosas

Que existan riquezas es bueno y ricos también. Lo que no es bueno es que también haya pobres. La pobreza, no es solo un dato estadístico...

Que existan riquezas es bueno y ricos también. Lo que no es bueno es que también haya pobres. La pobreza, no es solo un dato estadísticos o un Índice de Desarrollo Humano. Basta ver las comunidades indígenas y los barrios marginales de cualquier ciudad del continente. Lo alarmante y aberrante son las enormes diferencias de estilos de vida de las gentes en muchos países. Las brechas educativas, culturales y sanitarias son abismales. Y no solo ofenden la civilización, sino que son la injusticia social viva. Y la causa directa del analfabetismo, las enfermedades, la violencia, la delincuencia, la prostitución y la inseguridad.

Sobre sus causas se publican muchas excusas. Pero nadie puede negar que es un fracaso de los sistemas con que en la historia se han administrado las civilizaciones, desde los Sumerios y aun después de Cristo. ¿Serán solo la inteligencia, el trabajo y la codicia sus reales bases? ¿O lo han sido las guerras, los saqueos, las explotaciones, el abuso, la violencia, el fraude y la corrupción? Sin duda, muchas fortunas han sido producto del esfuerzo y el ahorro generacional, de empresarios creativos, éticos y disciplinados. Pero muchas cuentas bancarias, propiedades, tierras y acciones han salido de la especulación, las coimas, los gobernantes ladrones y las dictaduras.

El gran ‘negociado’ actual que se ha denunciado es el narcotráfico. Que al parecer da enormes dividendos. Y eso se ha conocido local e internacionalmente. Inclusive al alto nivel militar de liderazgo del PRD. Sin duda, esa narcomafia militar debe tener muchos cómplices en el tráfico y tumbe de drogas a los colombianos, y que siguen agachados, cínica e impunemente dictando clases de democracias. Así como muchos otros que hicieron sus negocios con ellos.

Pero las más importantes ganancias vinieron de otra inmensa área, que fueron las ‘armas’. Y que fue la verdadera razón de USA para llevarse a Noriega y destruir la dictadura en Panamá. De aquí los gringos no se llevaron ni un kilo de cocaína, pero sí miles de armas de todo tipo y procedencia. Un arsenal que consideraron era peligroso para su seguridad.

Al principio fue solo equipo bélicos ‘made in USA’ en tiempos de Torrijos. En fin, era su espía y servil de confianza para dejarnos en su paraguas a perpetuidad. Pero Noriega diversificó las importaciones de equipos de diferentes países, y USA perdió el control del arsenal almacenado aquí. Digo la excusa del control militar, porque la verdadera razón fue la perdida del mercado multimillonario de las armas. A nadie escapa que dos negocios tan grandes e ilícitos como las drogas y las armas en cualquier país, incluyendo a USA, no se pueden realizar sin el padrinazgo de las autoridades civiles o policiales. Por eso Noriega, y muchos más, guardan el código del silencio en diferentes países. Pero esas grandes ganancias siguen escondidas en cuentas bancarias cifradas o a nombre de testaferros, en empresas de fachada aparentemente legales o en consorcios representados por prestigiosas firmas de abogados. O en Europa, donde Torrijos hacia los depósitos.

Recién cayó la dictadura se hicieron serias investigaciones por agencias especializadas internacionales, para darle seguimiento a esas fortunas tránsfugas y misteriosas. Algo se encontró. Pero la gran parte sigue oculta en el laberinto internacional creado por banqueros, economistas, financista, militares y políticos, algunos del PRD. Dineros que les ha permitido vivir en lujos, pagar abogados, campañas publicitarias y electorales; y, sin duda, aún les queda muchísimo, porque fueron centenares de millones de dólares en que se calcularon sus fortunas. Sin duda, los que heredaron de hecho, la fortuna (empresas), incluyendo el poder, fue Noriega por ser el jefe de seguridad, sus banqueros y abogados por conocer sus secretos.

Pero volviendo a la distribución de la pobreza. Esas fortunas malhabidas deben continuarse investigando y reabrirse otras en forma ejecutiva y sumaria por una fiscalía especial, aún con más capacidad de acción, de lo fue la DRP, para recuperar esos dineros que son del pueblo y que servirían para indemnizar a las víctimas de la dictadura, pagar parte de la deuda que nos dejaron y apoyar los programas sociales del Cambio... para un Panamá Mejor.

*MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.