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30 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Actualización legal en salud

El país sigue avanzando en el tiempo, población y madurez. Con los progresos científicos y tecnológicos aplicados a la salud y la sanida...

El país sigue avanzando en el tiempo, población y madurez. Con los progresos científicos y tecnológicos aplicados a la salud y la sanidad se han concretado muchos logros. Pero en muchas disciplinas, esto se ha logrado en forma parcial o no homogénea, lo que a veces ocasiona ineficacias, duplicación de funciones, interferencias entre ellas, indefinición jerárquica, faltas de control o supervisión, violaciones impunes de las normas técnicas y actuaciones de hecho sin un sustento legal. Mucha veces, la ciencia va muy por delante de lo que las leyes escritas le permiten. Actuando por la libre para resolver situaciones que exigen inmediatas soluciones clínicas o sociales, corriéndose riesgos de intolerancia. Además, la cada vez más compleja vida urbana crea nuevos retos y complejos problemas, que debe enmarcarse con nuevas ideas que apoyen proyectos y metas para disponer todos de buena calidad de vida. Desde el Decreto 33 de 1905 se dictan normas de Sanidad. Un año después se aceptan medidas de la Zona del Canal. En 1908 se extienden a algunas áreas del interior. Hay que recordar que por esos tiempos los niveles de salud del país era precarios. El personal de salud nacional eran muy reducidos. Que las endemias y la desnutrición eran lo habitual, y las instalaciones sanitarias muy limitadas. En 1928 se aprueba el Código Sanitario Panamericano y en la década del 40 se publica el Código Sanitario de Panamá, que contemplaba las medidas más avanzadas y modernas de la época.

El tiempo sigue su marcha, los problemas sanitarios se siguen presentando. La política partidaria y las gubernamentales tienen sus realizaciones, sus distorsiones y sus fracasos, con sus lagunas y sus cumbres. La ciencia nacional se va perfeccionando. Los niveles de alfabetización descienden. La Escuela de Medicina ha sido un aporte inmenso a la salud. Nuevos hospitales, vías de comunicación y el trabajo de la red primaria de atención. Pero también aumentan los riesgos y los atentados contra la salud del pueblo. La ignorancias, la falta de información popular sobre salud que ha provocado la baja conciencia y participación ciudadana. El hambre por el egoísta e individualista sistema socioeconómico que atenta contra la seguridad alimenticia. La violencia, la prostitución y delincuencia producto de la pobreza y el desempleo. Es decir, las enfermedades se producen, no solo por agentes tóxicos o infecciosos, sino por causas predisponentes como las ya mencionadas. Por lo que la salud, si no se toman las medidas preventivas de educación, creando conciencia social y prevención, trabajo, cultura, con modelos correctos de las autoridades, con unos medios de comunicación que orienten y eduquen con atención, no tendrá nuevos avances significativos.

En el Congreso de la Organización Mundial de la Salud en la ciudad a rusa de Alma Aata en 1978 se fijó como meta ‘Salud igual para todos’ en Libertad.

La salud es el bienestar general psicosocial que se crea en un ambiente, sano y seguro.

Es la simbiosis del hombre y su ambiente. Crea las condiciones para el desarrollo intelectual, material, la reproducción y felicidad individual y social. El rol del Estado es el responsable de la planificación y ejecución programática. En 1948, en 49, los años siguiente se han dado múltiples modificaciones y adendum al mencionado Código.

En las últimas décadas ha habido una explosión en el desarrollo científico, la producción de alta tecnología, la masificación y globalización de la información, el crecimiento demográfico y el perfeccionamiento de muchas técnicas de práctica médica.

Estos progresos exigen una adecuación de las normas reglamentarias y definiciones de ética, tanto de los profesionales del salud, de modus operandis y las actitudes y conductas de la sociedad, la función de las empresas privadas, la responsabilidad de la ciudadanía el compromiso con los estratos menos avanzados del interior y las comarcas. De allí la necesidad de actualizar y neo reglamentar la práctica y los procedimientos de la atención o en salud, el papel de los medios de comunicación y la responsabilidad de toda la sociedad.

Hace varios años se viene postergando la decisión ya tomada de crear un nuevo Código de Salud que lo ponga al día y se adapte a los cambios científicos y necesidades nuevas de la sociedad. Los trasplantes, los nuevos medicamentos y equipos, las nuevas especialidades, inclusive nuevas enfermedades, los efectos de cierta alimentación. Existen estudios e investigaciones ya elaborados, pero ante las contingencias inmediatas, cotidianas y las megaestructuras se ha estado difiriendo un nuevo Código de Salud. La Asamblea Nacional tiene un compromiso.

Para dar paso a modernizar el Código de Salud y así contribuir a un Panamá Mejor.

*MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.