17 de Sep de 2021

Eduardo A. Esquivel R.

Columnistas

Los principios de la autosuficiencia alimentaria

‘La Producción Agropecuaria debe ser orientada a las necesidades de la población’.

1) No puede haber autosuficiencia alimentaria, si el Sector Agropecuario no es la base de la economía nacional.

En la actualidad, en Panamá, las políticas de Estado consideran al Sector Agropecuario como un sector secundario de la economía. Y dentro de este sector, los pequeños productores han ido desapareciendo y el sector es dominado por grandes empresas, asociadas al sector político y financiero, cuyos intereses son comerciales, no la seguridad alimenticia de la población.

Es obvio que la autosuficiencia alimentaria es un concepto antagónico con el libre comercio, ya que si el país no necesitara importar alimentos, no habría libre comercio. Los llamados TLC, como bien dice su nombre, solo benefician a los comerciantes-importadores o sea los grandes carteles empresariales agropecuarios, no a los medianos y pequeños productores.

2) El Sector Agropecuario no puede sobrevivir sin mejoras tecnológicas que mejoren la productividad.

El Sector Agropecuario en Panamá, desde hace décadas, carece del apoyo de nuevas tecnologías, como materiales genéticos mejorados ‘in situ’. La Investigación Agrícola científica es prácticamente inexistente, la actual se basa en la copia o adaptación de nuevas técnicas y la importación de materiales genéticos generados en otras regiones con condiciones de clima y suelo diferentes. Esto puede resolver algunos problemas a corto plazo, pero sería dañino a largo plazo. Prueba evidente de ellos es la penosa situación del agro en este momento.

3) La producción y la productividad del Sector Agropecuario deben ser autosostenibles, y no depender de ayudas o subsidios.

Si los sistemas de producción no son autosostenibles, no son rentables. No se puede conseguir la autosuficiencia alimenticia con subsidios a los productores, porque esto falsificaría la productividad. Entre los subsidios más comunes tenemos los préstamos sin intereses, los no reembolsables (condonados), las donaciones de equipos y otros insumos, y la compra de productos agrícolas a precios superiores al del mercado. Los subsidios tienen un efecto político positivo a corto plazo, pero son nocivos a largo plazo, porque llevan a una economía-ficción. Los subsidios, de ser necesarios, solo se deben dar a los pequeños productores. Dar subsidios a las grandes empresas agropecuarias es malgastar el dinero del Estado.

4) La Producción Agropecuaria debe ser orientada a las necesidades de la población.

El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) debe planificar la producción agrícola según las necesidades de la población. Por ejemplo: es absurdo que se dediquen decenas de miles de hectáreas a productos de exportación, cuando estas se necesitan para obtener la autosuficiencia en arroz. También es ilógico que se exporte carne vacuna, cuando en Panama hace falta este producto de la canasta básica.

5) Las importaciones de productos agropecuarios deben ser solo de alimentos que no se produzcan en el país.

El MIDA, a través del IMA, debe controlar y planificar todas las importaciones de alimentos, en base a la producción agrícola nacional. Solo se deben importar alimentos que no se produzcan en Panamá por condiciones de clima o suelo.

La eliminación de los aranceles a granos para alimento animal e insumos agrícolas, puede reducir los costos de producción y por ende el precio final al consumidor, pero la mayoría de las veces esto no sucede, debido a que la reducción de costos de producción se traduce en una mayor ganancia del productor.

*EL AUTOR ES AGRÓNOMO, MAGÍSTER EN FITOTECNIA, INVESTIGADOR Y DOCENTE UNIVERSITARIO, CON MÁS DE 40 AÑOS DE EXPERIENCIA EN AGRICULTURA TROPICAL Y BOTÁNICA ECONÓMICA.