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20 de Nov de 2019

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Redacción La Estrella de Panamá

Columnistas

Liderazgo en la educación

'Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres', Pitágoras

Hablar de la educación en cortas líneas es complejo; este es un tema que a lo largo de la historia humana ha sido estudiado por muchos. Educarse es una actividad o proceso permanente de formarse, transformarse y orientarse en la vida con alto sentido humano, social y cultural.

Para formar y educar a la sociedad debemos contar con líderes que incidan positivamente en la conducción de los seres humanos. Nuestra realidad es otra, pues la educación ha perdido su valor y motivación, estudiar ya no se ve como una herramienta de superación para alcanzar el éxito integral y ser ente de progreso en el país que habitamos.

La evidente pérdida de los valores, la falta de compromiso de los Gobiernos en ofrecer al estudiantado una educación cónsona con los avances globales y rica en valores, con la intención de no forjar hombres con criterio y objetividad, trae consigo que se cree un nivel mínimo de entusiasmo por la educación; más crítica aún la ausencia de líderes en las aulas del saber, en la sociedad y a nivel político, lo cual ha creado una generación de estudiantes poco o nada comprometidos con sus deberes estudiantiles y sociales. Los niños y jóvenes de hoy serán los escultores de la sociedad del mañana; entonces vale la pena preguntarnos: ¿qué sociedad es la que deseamos tener en el futuro?

El liderazgo no es una medalla ni una jerarquía ni una posición, es un proceso de alto dinamismo en el que se conduce y apoya a las personas a asumir responsabilidades y causas con propósitos que valen la pena asumir. Asumir el liderazgo es dejar nuestros intereses de lado y decidir por el beneficio general.

Una educación de calidad es la clave para la formación de seres humanos, los cuales conozcan sus derechos y cumplan con sus deberes sociales, que practiquen los valores éticos y morales, que diferencien el bien del mal y que tengan un pensamiento de responsabilidad social para su desarrollo personal que conlleve el mejoramiento del país que habita. Nuestro deber será procurar el desarrollo de nuestro presente, porque allí es donde se encuentra nuestro futuro.

Yarineth Castrejón*

*Estudiante de Maestría, UIP.