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27 de Oct de 2020

Aquilino Ortega Luna

Columnistas

Tributo a la madre

‘Si quiere vivir por mucho tiempo rodeado de la bendición de Dios, honre y ame a su madre, ..., con hechos y no únicamente palabras...'

¡Qué bueno es tener una madre! Sobre todo cuando llegan los momentos de angustia y dolor. Una madre se constituye siempre en un lugar de refugio y protección por excelencia en los largos días de prueba. La gente más feliz sobre la Tierra es la que honra y cuida de una manera especial a su madre, que le brinda no solo afecto emocional, sino atenciones y respaldo económico cada uno de los 365 días del año.

Mi Madre no ha estado exenta de cometer errores a lo largo de su existencia, pero sus errores parecen pequeños e insignificantes frente a las grandes manifestaciones de amor hechas. La máxima expresión de amor sobre el planeta la representa sin duda alguna una madre; es más, algunos se atreven a afirmar que lo más cercano al amor de Dios lo constituye el amor de una madre por un hijo.

Si quiere vivir por mucho tiempo rodeado de la bendición de Dios, honre y ame a su madre, con todas las fuerzas de su corazón, con hechos y no únicamente palabras. ‘Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la Tierra ', Efesios 6: 1-3.

Es una bendición extraordinaria tener madre; pero si no la tienes, Dios determinó cubrir ese espacio con su amor sobrenatural e incondicional. ‘¡El Señor es padre de huérfanos y defensor de viudas en su santa morada! Él hace habitar en familia a los desamparados '.

Si cubre con su amor y adorna de dignidad a su madre cada uno de los días que habite en esta Tierra, Dios le honrará con bendiciones económicas y espirituales inimaginables. Si en este día su corazón abriga algún tipo de resentimiento contra su madre, ¡perdónela! El perdón es el agua que extermina los incendios del alma, ¡Si no puede perdonar, tampoco puede amar!

El perdonar a su madre le dará libertad a su espíritu y dará muestras fehacientes de que hay amor en su corazón, podrá mirar al futuro con libertad, sin guardar heridas y recuerdos tristes del pasado.

No importa si fue herido injustamente, ¡perdone a su madre! El perdón lleva consigo manifestaciones milagrosas ilimitadas, es tan eficaz que puede cambiar vidas. ¡Ame y perdone a su madre! Tiene que pasar la página, perdonar y recordar sin dolor, sin amargura, sin la herida abierta, sin guardar resentimientos.

Abandone la herida que le causó su madre a la orilla del camino, y empiece a ejecutar el poder liberador del perdón, es la única forma de parecerse a Jesús.

¡Se aprende a perdonar, perdonando, se aprende a amar, amando y se aprende a imitar a Jesús, siguiendo sus pasos!

Si desea complacer a Dios y ser bendecido, debe honrar a su madre. Honrar no es fácil, no siempre es divertido, y ciertamente es imposible en nuestra propia fuerza. ¡Pero puede estar seguro de que si lo hace, Dios premiará su esfuerzo!

¡El honor de honrar a su madre es un camino seguro para alcanzar su propósito en la vida! ‘Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor ', Colosenses 3:20.

El contraste es que si usted y yo no honramos a nuestra madre, podemos llegar a fracasar. ¡Dios no tolera que alguien no honre a su madre! ¡El Señor no le bendecirá, si no honra al ser que le llevó y abrigó con amor por nueve meses en su vientre! Si no puede honrar a su madre visible, cómo puede honrar a un Dios que es invisible. Si no se puede sujetar a su madre que ve, cómo puede sujetarse a un Dios que no ve.

Cuando nosotros no honramos a nuestros padres visibles, tampoco estamos honrando al Padre que no vemos. Si puedo sujetarme a mi madre (que veo), me estoy sujetando a este Padre Celestial que no veo.

Ame, venere, aprecie, valore, perdone y ríndale tributo a su madre, no solo por el mérito de haberle engendrado, sino por su embestidura y rango, aunque a veces involuntariamente, le rompa el corazón.

Dios le bendiga,

PERIODISTA