Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Eduardo L. Lamphrey R.

Columnistas

Ataque de EEUU a Irán; ¿que pasa con Panamá?

El 3 de enero del 2020 nos sacude con el ataque militar a Irán, donde un dron mató al general Qasem Soleimani, líder máximo de la Guardia Revolucionaria Islámica Iraní, cuando salía del aeropuerto de Bagdad, capital de Irak.

El 3 de enero del 2020 nos sacude con el ataque militar a Irán, donde un dron mató al general Qasem Soleimani, líder máximo de la Guardia Revolucionaria Islámica Iraní, cuando salía del aeropuerto de Bagdad, capital de Irak. “Lo hicimos para frenar una guerra, no para iniciarla” fueron las palabras del presidente estadounidense Donald Trump, sobre el ataque que mató a Soleimani. Sin embargo, cinco días después del asesinato de Soleimani, cumpliendo las promesas del ayatolá Alí Jamenei de vengar la muerte del general Qasem, Irán arremete con misiles en dos bases norteamericanas, ubicadas en Irak. Crece la tensión en el área, de lo militar se pasa ahora a la diplomacia, a los acuerdos y compromisos entre poderes mundiales que hoy determinan la paz o la guerra en el mundo.

Como siempre, Estados Unidos desata muchas interpretaciones de su ataque, pero en el fondo es un pleito de poder político-militar en el mediterráneo. Estados Unidos ha dinamizado una presión política-económica sobre Irán, con el propósito de debilitar la teocracia persa y retirarlos de Irak, Líbano y Siria y quitarle poder político en Gaza, Yemen y parte de Afganistán; aunque siempre se dirá que estos ataques son respuesta a la descontrolada producción atómica y de misiles que desarrolla Irán. Lo importante de Estados Unidos es romper el eje político y económico consolidado desde Teherán a Beirut y el mediterráneo, apoyado por Rusia y China Popular. Otra contundente razón de tal ataque es consolidar el “petrodólar”. No se puede comprar o vender petróleo sino en dólares, pero en el 2018, Irán (4to. productor de petróleo a nivel mundial) vendió su petróleo en Yuan Chino, lo que permitió a Estados Unidos bloquearlo, donde ningún país del mundo puede comprarle o venderle petróleo a Irán. Pero ocho países no han hecho caso del bloqueo: China, Corea del Sur, Grecia, India, Japón, Taiwán y Turquía. En el 2019 Irán descubre otro yacimiento de petróleo, produce uranio y domina el “estrecho de Ormuz. Suficientes sucesos económicos que impulsan a Estados Unidos a crear un conflicto político que le permita frenar el envío de petróleo de Irán a China, su más acérrimo competidor mundial. Sin embargo, Irán está rodeado por 40 bases militares norteamericanas y los rusos y chinos no pretenden entrar en una tercera guerra mundial, donde todos pierden.

A todas estas estamos nosotros, Panamá, que, por cualquier respuesta terrorista al mundo por los iraníes, el Canal sería un objetivo militar, dado que entienden que esta infraestructura fue y es poder hegemónico gringo en el continente; así que no está de más preparar a nuestra policía (Senafront) y defender el Canal por cualquier atentado, por algo es nuestro. Fortalecer nuestra neutralidad política con los conflictos que se dan en el mundo en busca de consolidar el poder económico entre los tres poderes mundiales: Rusia, China Popular y Estados Unidos. Ese es nuestro papel político a nivel mundial, consolidar un Canal interoceánico neutral y un poder político soberano, digno y democrático.

Economista