Temas Especiales

10 de Jul de 2020

Avelino Bultrón Acevedo

Columnistas

Reflexión, Panamá – COVID-19

Sin duda alguna, la pandemia ha desnudado no solo lo bueno y lo malo del ser humano, ha puesto en jaque nuestras instituciones y capacidad de respuesta ante la crisis de salud, ha puesto ante la opinión pública lo dañino y tóxico de la politiquería en la entrega de bonos, bolsas de alimentos, así como opiniones dignas de la antigua Grecia de quienes ahora tienen solución para todo, cuando algunos robaron a granel y ni con esto devuelven algo y otros un vil estandarte de inoperancia e incapacidad en la gestión pública.

Sin duda alguna, la pandemia ha desnudado no solo lo bueno y lo malo del ser humano, ha puesto en jaque nuestras instituciones y capacidad de respuesta ante la crisis de salud, ha puesto ante la opinión pública lo dañino y tóxico de la politiquería en la entrega de bonos, bolsas de alimentos, así como opiniones dignas de la antigua Grecia de quienes ahora tienen solución para todo, cuando algunos robaron a granel y ni con esto devuelven algo y otros un vil estandarte de inoperancia e incapacidad en la gestión pública.

En estos diez primeros meses del quinquenio de administración del PRD y su presidente Laurentino Cortizo, no hay dudas de que se busca hacerle frente a esta situación con distintos modelos de contención, apelando a la conciencia ciudadana apoyado por las instituciones de salud y seguridad pública; sin embargo, es preocupante la estela de obstáculos que se van generando y acrecentando en el aspecto económico.

No soy economista, sin embargo, haciendo consultas por referencias históricas, el Estado es quien lleva a cabo dicha recuperación a mediano y largo plazo y colateralmente la inversión privada en los sectores que atañen en la economía nacional irán haciendo su parte.

La inversión del Estado en infraestructura a nivel nacional será necesaria, las políticas de crédito bancario en las instituciones financieras estatales en consumo, hipotecas y agropecuarios e industriales serán claves, pero estas no pueden estar sesgadas o reguladas por lo que dicten tres o cuatro connacionales que asuman que le recuperación económica son ellos por ser parte del club de los dueños de Panamá.

Se deben hacer inversiones en gran escala en el interior del país para que el crecimiento económico y su respectiva recuperación llegue y no concentrarlo en la ciudad capital u otros sectores solo midiendo potencial electoral.

Los bancos estatales deben entrar realmente a competir en el mercado con intereses que permitan al panameño o extranjero invertir, que esto sea un catalizador directo en la recuperación económica y, por qué no, también crear una compañía aseguradora estatal y hacer un verdadero balance y por supuesto que quienes las regenten no tengan vínculos con los mismos de siempre.

Debe fortalecerse el Mides para en estos casos o similares no depender como Estado de figuras políticas que usan los recursos y circunstancias para mantenerse haciendo campaña electoral pasiva, entregando bonos o similares como si fuese un acto de buena voluntad.

No somos un país perfecto, pero tenemos potencial para ser mejores que indicadores económicos, donde muchos vecinos de Centroamérica con sus indicadores han enseñado que la inversión en salud, prevención, educación son el camino que allana todo progreso real e integral.

A ti, panameño, paisano, quédate en su casa, respeta la cuarentena; a ti, político, deja de tratar de pendeja a la ciudadanía, pensado que haces un favor cuando es una asignación a tu trabajo que, por esa mala gestión de prioridades, debió hacerlas el Mides y no ustedes; a usted, señor presidente, no dudo que quiere hacer lo mejor, pero, si en la orquesta hay quienes no quieren seguir el ritmo, tome las decisiones.

¡Bendiciones, Panamá!

Administrador de empresas.