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13 de Jun de 2021

Zulay Rodríguez Lu

Columnistas

'Economía de amiguetes'

“[…], fueron a la Presidencia a pedir que el Estado los cargue y para colmo, con el autobombo, como si lo que presentaron fuera la gran cosa. Los mismos de siempre pidiendo los mismos favores […]”

Con la finalización del segundo período de sesiones de la segunda legislatura, he tenido la oportunidad de leer, con detenimiento, el trabajo hecho por el señor Guillermo O. Chapman Jr., que tituló “Hacia una nueva visión económica y social de Panamá. Una propuesta de reflexión”.

Debo confesar que estoy de acuerdo con un solo aspecto manifestado por el señor Chapman en su análisis y es que en Panamá no existe una verdadera economía capitalista, de libre mercado y libre concurrencia, fundamentada en la ley de la oferta y la demanda, que él denomina “economía de amiguetes”, al expresar que se trata de un capitalismo distorsionado, patrimonialista, en donde se cabildea concesiones, proliferando monopolios y oligopolios, como he bautizado yo, como “economía capitalista disfrazada”.

¡Qué raro, pero al fin vio la luz el señor Chapman! Lo que me sorprende es que él, siendo parte de esos “amiguetes”, lo deje por escrito. ¿Será que por eso le tomó más de cincuenta años darse cuenta? Eso que hoy dice el señor Chapman, es lo que muchos otros y la suscrita, desde la Asamblea Nacional, venimos diciendo desde hace muchos años, claro, si lo digo yo, que soy diputada por San Miguelito, algunas personas (los del entorno de los amiguetes) se ofenden, me etiquetan, entre otras cosas, de populista, pero si lo dice el señor Chapman todos lo aplauden y dan gracias a Dios, como si lo que ha expresado fuese una manifestación divina. ¡Cuánta hipocresía!

Los que no parecen haber entendido son los del Conep, que presentaron al Ejecutivo, una carta al Niño Dios, que también leí con detenimiento, denominada “Propuestas del Sector Privado para la Reactivación Económica”, las que dividieron en actividades transversales; de energía; financieras; industriales; construcción; agroindustriales; y, turismo.

Veamos. En las transversales, están pidiendo incentivos fiscales para la contratación de personal, liberar las profesiones que son para los panameños y flexibilizar el Código de Trabajo. En el sector energía, mantener los costos de la energía, que es de las más caras del mundo, que se mantengan los subsidios y beneficios fiscales que ya tienen y garantías estatales, para que se les pague lo que les deben por la moratoria. En el sector financiero, garantías y avales estatales para no tener pérdidas, e incrementar los subsidios y créditos fiscales a través de la Bolsa de Valores de Panamá. En el sector industrial, pidieron fomentar desde el Estado el proteccionismo industrial y el mantenimiento de los diferentes privilegios, que ya gozan en las diferentes zonas francas en donde no pagan impuestos.

En el sector construcción, quieren avales y garantías estatales, trámites expeditos, rebaja y eliminación de tributos y tasas municipales; y, crear un programa de mantenimiento de obras e infraestructuras gubernamentales, para que puedan entrar ellos en el negocio del mantenimiento de propiedades públicas y puedan seguir haciendo negocio, aumentando el gasto público pagado con nuestros impuestos. En el sector agroindustrial, reestructurar el FECI, que lo que deberían es eliminarlo, porque lo han desnaturalizado para mantener en parte al sector. En el sector turismo, lo mismo de siempre y que ya he denunciado, mantener privilegios, exoneraciones de impuestos; es decir, que el pueblo panameño los subsidie con los impuestos que con mucho sacrificio pagamos, para que ellos sigan haciendo negocio y no quiebren.

Cuando uno analiza la cartita al Niño Dios, se da cuenta que no hubo una sola propuesta realmente económica, han pedido los mismos favores y privilegios de siempre; o sea, reciclaron lo que toda la vida han querido, nada innovador. La supuesta bibliografía de la cartita da pena, no citan a un solo economista prestigioso, por el contrario, se citan a ellos mismos.

Sin ninguna pena ni disimulo, fueron a la Presidencia a pedir que el Estado los cargue y para colmo, con el autobombo, como si lo que presentaron fuera la gran cosa. Los mismos de siempre pidiendo los mismos favores de toda la vida y después, los ves dizque defendiendo el libre mercado, pero aquí lo que quieren es más Estado para ellos, menos mercado y más carga fiscal para los panameños.

Abogada, diputada de la República.