01 de Dic de 2021

Columnistas

Reflexionemos sobre la Vida

“Tenemos libertad de elegir en la actualidad entre la religión, la espiritualidad y la ciencia y pronto esto se unificará para el bien de todos, aunque suene una locura”

Hace poco, conversaba con un señor mayor sobre la vida. Y en la noche pensé que es injusto que solo haya conversado con él lo que compartiré a continuación.

Lo primero que hice fue preguntarle dónde está el cielo y el amable señor me respondió que arriba, luego le pregunté dónde está el infierno y me respondió que en el purgatorio. Bueno, la gente relaciona al infierno como un sitio debajo de la Tierra. Sin embargo, arriba y abajo es solo una perspectiva humana.

La Tierra es redonda, eso lo aprendimos, y entonces imagínese usted como persona parada en el Polo Norte y otra persona parada en el Polo Sur. La fuerza de gravedad nos mantiene sujetos a la superficie terrestre y evita que salgamos volando por allí como un globo de helio sin control. La dirección “arriba” para la persona en el Polo Norte será percibida como abajo para la persona en el Polo Sur. Y viceversa. Haga el ejemplo, use una moneda y coloque un palito de fósforo en el Polo Norte y otro en el Polo Sur de la moneda simulando que los fósforos son seres humanos. Verá que las direcciones de arriba y abajo son solo polos opuestos según la perspectiva de donde estemos parados. Entonces le dije, creo que el cielo y el infierno están en nuestra mente, y Dios es más grande que todo eso.

“No dude de Dios y reflexionemos sobre su regalo que es la vida, y tampoco de la ciencia, porque con ella avanzamos como humanidad para acercarnos a Dios”

Continué conversando, lo que debemos hacer es meditar y reflexionar sobre la vida, el regalo que Dios nos da. Levantarse cada mañana y ver el sol, mojarse con la lluvia, disfrutar las aves y sus cantos, las lagartijas que salen a tomar sol con sus colores brillantes, estar con su familia cumpliendo las reglas morales para vivir bien en familia, en paz y en comunión. La curiosidad humana nos llevó a tratar de responder preguntas existenciales básicas para vivir, por ejemplo: ¿por qué y cómo se originó el universo?, ¿cómo se originó la Tierra? o ¿por qué existe el ser humano con todas estas capacidades que nos diferencian de los otros animales? Tenemos dos modos para responder estas preguntas: de forma religiosa y espiritual, o de forma científica. Ambas ramas del saber humano tienen respuestas para esas preguntas, sí, porque conocer de religión es parte del saber humano al igual que el conocimiento científico. Y este es el tiempo de la integración entre la religión y la espiritualidad con la ciencia. Parecerá ilógico, pero el futuro cercano mostrará lo contrario.

El señor asombrado me preguntó: ¿Usted tiene plata? Le dije no, tengo un trabajo de medio tiempo, no es mucho, pero Dios es grande y vendrá algo mejor. Pero ¿qué haría si tuviera plata? Si tuviera un millón de dólares lo invertiría, pondría un negocio, o varios, así le daría trabajo a la gente, y el dinero circularía y luego llegaría de vuelta. De esa manera circularía el beneficio para todos. Si tuviera 10 dólares haría lo mismo. ¿De qué me sirve guardar tanto dinero si no se usa correctamente? El señor de 83 años me respondió: nunca nadie me había dicho estas cosas. Yo le dije: tío no se preocupe, no dude de Dios, porque es más grande que todos nuestros inventos científicos o religiosos. Tenemos libertad de elegir en la actualidad entre la religión, la espiritualidad y la ciencia y pronto esto se unificará para el bien de todos, aunque suene una locura. No dude de Dios y reflexionemos sobre su regalo que es la vida, y tampoco de la ciencia, porque con ella avanzamos como humanidad para acercarnos a Dios. Entraremos en una nueva era humana de integración y comunión con la vida.

Profesor de Fisiología y Comportamiento Animal, UP.

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