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20 de Ene de 2022

Columnistas

El Puentezuela

“Ojalá algún día se coloque una placa en el lugar conmemorativo de ese trascendental puente de piedra de un solo arco, que existió sobre el río Abajo. La historia colonial de Panamá así lo demanda”

Cuando muchacho, desde Betania, en compañía de amigos de la barriada, recuerdo, organizábamos caminatas para ir a la carretera negra. Esa era una aventura que iniciaba al cruzar la cerca límite de alambre de púas, que dividía a Betania de los pastizales del general Domingo Díaz, quien era dueño de un vasto territorio colmado de ganado vacuno que plácidamente devoraba la paja india que reverdecía durante la época de lluvias.

Al transitar en medio del ganado solo lo hacíamos los que nos considerábamos valientes y no temíamos el salir huyendo en caso de una estampida. La carretera negra, era una vía alquitranada de uso militar que se adentraba a la Zona del Canal, al interior de la reserva del ejército, destinada para maniobras y prácticas de guerra. Esa ruta hacia el sur pasaba por el Ingenio hacia la Transístmica. Un camino en la selva nos conducía hacia Chali Chali, que era un atractivo recodo del río Abajo muy preferido para ir a bañarse, en medio de un florido ambiente de selva tropical.

La región estaba aún despoblada y muy lejos de ser lo que es hoy la barriada de Condado del Rey. El nombre de Condado del Rey responde a que por ahí pasaba el Camino Real de los españoles. Otro balneario natural era ir al Charco Espíritu. Ese quedaba donde había un viejo puente de piedra que cruzaba una pronunciada curva del río Abajo, colindando con Pueblo Nuevo.

Dicen que el nombre de ese sitio alude a que en épocas pasadas ahí se daban ahorcamientos y fusilamientos y por ello en las noches salían las ánimas en pena. Pero esas fábulas se esfumaban cuando la muchachada se zambullía en sus ondas para divertirse de lo lindo.

En esa época, el río Abajo, sus aguas eran limpias y libres de toda contaminación. El avance de la urbe lo cegó, es decir, lo convirtió en aguas malolientes y de color gris oscuro, por ser un receptáculo de contaminantes de toda clase. Los que ahí nos bañábamos, no teníamos idea de que por ahí sobre ese puente pasaba un importante camino colonial que iniciaba desde Panamá la Vieja hacia Nombre de Dios y Portobelo. Así nos enteramos, muchos años después, por estudios arqueológicos realizados.

He aquí la información. El 25 de noviembre de 2021, en inspección de campo detrás de los edificios de la Gran Terminal de San Miguelito, el reconocido especialista en la cultura material precolombina y colonial, señor Jacinto Almendra, certificó dónde estuvo el viejo puente de piedra español del Camino Real que cruzaba el río Gallinero hoy río Abajo hacia Nombre de Dios y Portobelo.

El puente estuvo en pie hasta mediados de la década de los setenta. Por efecto de la construcción de viviendas y edificios, el puente fue irracionalmente demolido. Según el plano del ingeniero Bautista Antonelli de 1586, tres senderos que arrancan desde distintos puntos de la ciudad (La Merced, Santo Domingo y San Francisco) de lo que fue la ciudad de Pedrarias Dávila de 1519, se dirigían al cerrillo San Cristóbal, donde confluyen formando una horqueta de tres brazos, donde se encuentra un pozo y una cruz. Allí empieza el camino que se dirige a Nombre de Dios, cruzando antes por un vado.

“Tres puentes eran el acceso urbano a Panamá: la Puentezuela, el del Matadero y el del Rey. El sitio donde estuvo el viejo puente, probablemente, es el Puentezuela”

Tres puentes eran el acceso urbano a Panamá: la Puentezuela, el del Matadero y el del Rey. El sitio donde estuvo el viejo puente, probablemente, es el Puentezuela. La ubicación ya referida de ese puente es muy importante para la historia colonial de Panamá, dado que certifica la versión del ingeniero Antonelli en lo concerniente a que el puente del Rey era para ir a las zonas agrícolas y ganaderas de Tocumen, Pacora y Chepo.

“La ubicación ya referida de ese puente es muy importante para la historia colonial de Panamá, dado que certifica la versión del ingeniero Antonelli […]”

Ojalá algún día se coloque una placa en el lugar conmemorativo de ese trascendental puente de piedra de un solo arco, que existió sobre el río Abajo. La historia colonial de Panamá así lo demanda.

(*) Militar retirado. Explorador, conservacionista y custodio voluntario de los Caminos Coloniales de Panamá.