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23 de May de 2022

Columnistas

Nuevos directivos para el Canal

“En términos generales, el método de designación se ha mostrado eficiente. La confianza depositada en las autoridades del Estado debe estar a la altura de la relevancia de uno de los principales activos del país”

El año fiscal de la Autoridad del Canal de Panamá, por razón de una reminiscencia de la administración norteamericana, va del 1 de octubre de un año al 30 de septiembre del próximo. Como es bien sabido, el año fiscal de la República de Panamá coincide con el año calendario.

Lo anterior, tal vez sin anticiparlo, se convierte en una realidad beneficiosa para Panamá, porque al cerrar el año a finales de septiembre, el Canal tiene tiempo de emitir y aprobar sus estados financieros y así poder entregar lo que le corresponde a la República antes del 31 de diciembre. Para efectos del cierre del año fiscal de Panamá, esto es muy importante.

El 17 de diciembre próximo pasado, el Canal entregó 2080 millones de dólares al Tesoro Nacional. Corresponden, principalmente, a excedentes económicos una vez cubiertos los costos de operación, inversión, funcionamiento, mantenimiento, modernización, ampliación y las reservas necesarias para contingencias; más los derechos por tonelada neta o su equivalente, cobrados a las naves sujetas a pago de peaje que transiten la vía interoceánica.

En el caso del 2021 se marcó un récord de tonelaje, llegando a más de 516 millones (CP/SUAB).

Los aportes han significado, desde la transferencia a administración panameña del Canal, más de 20 500 millones de dólares.

Estos ingresos se han mantenido e incrementado por razón de la entrada en funcionamiento del tercer juego de esclusas, la llamada ampliación del Canal.

Desde el primer tránsito de un neopanamax por las esclusas inauguradas en 2016 su impacto ha sido beneficioso, no solo para Panamá, sino también, para la industria marítima a nivel global.

No es secreto que la ampliación del Canal supuso retos técnicos y económicos durante su construcción y posterior a ella, con complejos desafíos de diversa índole, pero, que fueron superándose en buena parte por el profesionalismo del equipo del Canal y toma de decisiones anteponiendo los intereses de la República de Panamá.

Muchas de esas decisiones han sido tomadas por la Junta Directiva del Canal, con sus diversos miembros a lo largo de los últimos 22 años.

Una junta directiva “sui géneris”, como excepcional son la estructura, organización y autonomía del ente responsable de la administración del Canal, que conocemos como ACP, conforme lo dispone la Constitución.

Habiendo tenido la enorme responsabilidad de pertenecer a la Junta Directiva del Canal, en más de una ocasión, me ha correspondido explicar en el extranjero cómo fue concebida su composición y sus atribuciones. La gran mayoría de las veces he observado la positiva sorpresa de mis interlocutores, al entender la arquitectura de autonomía del Canal.

Son once panameños y panameñas que asumen un compromiso para con el país, que debe anteponer los intereses superiores de la nación siempre.

De los once, nueve son nombrados por el presidente de la República, con acuerdo del Consejo de Gabinete y serán ratificados por la Asamblea Nacional, por mayoría absoluta. Esa responsabilidad la ejercerán por nueve años.

El próximo mes de febrero se vencen los periodos de tres directivos del Canal, por lo tanto, corresponde suplir las vacantes. No es exageración definir esas designaciones como una escogencia particularmente importante.

En términos generales, el método de designación se ha mostrado eficiente. La confianza depositada en las autoridades del Estado debe estar a la altura de la relevancia de uno de los principales activos del país. Ni debe haber designaciones por sector, porque sería contradictorio con la responsabilidad que se asume, donde deben prevalecer los interesas nacionales y no los particulares, ni sería apropiado una elección popular, que asimila más a una contienda política que al rigor de preservar la autonomía del Canal.

Indudablemente, los beneficios del Canal y su ampliación han sido mejores que los previstos, para los panameños. También, lo han sido para para el comercio mundial, ahora corresponde altura de miras y asegurar que nuestro Canal se siga administrando de la mejor manera.

Abogado, presidente del Grupo Editorial El Siglo - La Estrella de Panamá, GESE.