• 02/02/2026 00:00

La virtualidad en la formación profesional

El inicio y la terminación del estado de confinamiento durante la época de la pandemia nos permitió conocer la virtualidad como forma de mantener vínculos en el proceso de transmisión del conocimiento. No obstante, mantener hoy el método de la virtualidad es profundizar inconvenientes, generando descalificación e inseguridades en nuestros procesos de enseñanza-aprendizaje. En la era tecnológica que vivimos, las clases virtuales, sin lugar a dudas, son una herramienta que no se debe soslayar. Pero, como en todo, este método genera desventajas en el aprendizaje que es importante tener en cuenta: 1. Ausencia de interacción personal: Una de las principales desventajas de las clases virtuales es la falta de interacción personal entre estudiantes y profesores. La comunicación a través de pantallas puede resultar fría y distante, lo que puede dificultar el proceso de aprendizaje y la creación de vínculos significativos.

2. Distracciones en el entorno doméstico o laboral: Trabajar o estudiar desde casa, o laborar y estudiar dentro del espacio laboral, puede traer consigo una serie de distracciones que no estarían presentes en un entorno educativo tradicional. El ruido de la casa, las tareas domésticas, así como la fiscalización del tiempo por parte del gerente, producen dificultades de concentración durante las clases virtuales generando deficiencias en el aprendizaje. 3. Fallos técnicos: La tecnología no siempre es perfecta, y los problemas técnicos pueden surgir en el momento menos oportuno durante una clase virtual. Desde problemas de conexión a internet, hasta fallos en la plataforma utilizada; estos inconvenientes pueden interrumpir el flujo de la clase y afectar la experiencia de la formación.

4. Poca participación e involucramiento: En un entorno virtual, algunos estudiantes pueden sentirse menos motivados para participar activamente en las clases. La sensación de anonimato que brinda la pantalla puede llevar a una menor interacción y participación además de crear distancias en el desarrollo de la vida universitaria.

5. Escaso feedback inmediato: En las clases virtuales puede resultar más difícil para los estudiantes recibir feedback inmediato por parte de los profesores. La comunicación a través de medios digitales puede retrasar la retroalimentación, lo que puede dificultar la corrección de errores y la mejora continua.

6. Real desconexión emocional: La falta de contacto físico puede llevar a una desconexión emocional entre estudiantes y profesores en las clases virtuales. La empatía y la conexión emocional son aspectos importantes en el proceso educativo, y su ausencia puede afectar la calidad de la enseñanza.

7. Ensanche de la brecha digital: No todos los estudiantes tienen acceso a la tecnología necesaria para participar en clases virtuales de manera efectiva. La brecha digital puede acentuar las desigualdades existentes en el sistema educativo, dejando atrás a aquellos que no cuentan con los recursos suficientes y adecuados o que viven en lugares remotos donde la señal del internet no les llega.

8. Bajo desarrollo de habilidades sociales: Las clases virtuales pueden limitar las oportunidades de desarrollo de habilidades sociales y emocionales que se adquieren a través de la interacción directa con compañeros y profesores. La comunicación presencial es fundamental para el desarrollo integral de los estudiantes.

9. Fatiga digital: El exceso de tiempo frente a pantallas puede llevar a la fatiga digital, un fenómeno cada vez más común en la sociedad actual. La exposición prolongada a dispositivos electrónicos puede tener efectos negativos en la salud física y mental de los estudiantes.

10. Abandono de infraestructuras: la falta de uso y presencia en el marco de las infraestructuras destinadas para el desarrollo de clases, investigaciones, intercambio culturales y laboratorios, desmotiva las responsabilidades de orden administrativas, llevándonos inevitablemente al deterioro de esos entornos físicos académicos. Si bien las clases virtuales ofrecen ventajas relativas, es importante reconocer y abordar las desventajas asociadas con este modelo educativo. Podemos maximizar los beneficios de las clases virtuales si la combinamos con métodos híbrido y así mejorar la formación profesional de manera integral.

*El autor es profesor universitario y economista
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