03 de Dic de 2021

Entre Líneas

Ni para comida ni para medicinas

“Gobierno y empresa privada deben responder a la población panameña, que está ya en medio de una crisis socioeconómica real […]”

Una queja constante de la población panameña es el costo elevado de las medicinas, al que se ha unido el, cada vez mayor, costo de la comida. Quienes viajan al extranjero, suelen comparar los precios de medicinas compradas fuera del país con los precios en Panamá, entre los cuales la diferencia es abismal; siendo las compradas en Panamá muchísimo más caras. Esta enorme diferencia en costos es inexplicable para los panameños, excepto pensando en que hay una “mafia” que juega con hacer dinero a expensas de nuestra salud y vida. Y las autoridades nada hacen al respecto, situación que empobrece la calidad de vida de los nacionales, sobre todo cuando en la Caja de Seguro Social (CSS) se carece, en muchas ocasiones, de las medicinas que asegurados y jubilados necesitan y deben ir al sector privado a obtenerlas a precios canallas, lo cual siempre debe hacer la población no asegurada. Igual estamos con la comida y cualquier producto que se quiera adquirir. Las grandes cadenas de supermercados, p. ej., las únicas que poco han sufrido con la crisis generada por la pandemia, y pese a ellos han botado personal, han subido casi todos los precios y se hace menester buscar y rebuscar mejores ofertas, pero lo que se ahorra en centavos buscando tales, se pierde en gasolina o en transporte público. El Gobierno nacional tiene una gran papa caliente en las manos para dar solución a estas dos situaciones, al menos. Gobierno y empresa privada deben responder a la población panameña, que está ya en medio de una crisis socioeconómica real y cuyo futuro no se vislumbra muy halagador que digamos. Y, no es ser pesimistas, sino realistas; porque, en muchos hogares, dinero, no hay… ni para comida ni para medicinas.