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25 de Jan de 2021

Opinión

COVID-19: Copa Airlines frente a la crisis y su adecuación a la nueva normalidad

“La nueva normalidad luce bastante retadora para Copa, solo el tiempo dirá si podrá o
no recuperarse […]. Esperemos que así sea, ya que […] representa un estímulo muy
positivo para la economía panameña […]”

El pasado 22 de marzo, a partir de las 11:59 p. m., quedaron suspendidas todas las

entradas y salidas de vuelos internacionales a territorio panameño, medida adoptada por

el Gobierno nacional para tratar de controlar la rápida expansión de la COVID-19.

Aquel día, Copa Airlines se vio forzada a detener sus operaciones, sin conocer con

certeza cuándo volvería a volar.

Para entender la magnitud de esta situación y lo que significó para la empresa,

precisamos conocer los siguientes datos: la industria de la aviación contribuye a la

economía de nuestro país con un aporte de 8.5 mil millones de dólares, es decir,

representa el 14.8 % del PIB nacional. Copa Airlines movilizaba anualmente más de un

millón de pasajeros entre todas las rutas que operaba, contaba con un recurso humano

compuesto por más de 9500 colaboradores, cifra que se ha ido reduciendo

considerablemente. Anterior a la crisis económica generada por el coronavirus, Copa

realizaba semanalmente unos 2500 vuelos, hoy día, desde que el Gobierno autorizó un

Centro de Operaciones Controladas en el Aeropuerto Internacional de Tocumen,

mediante el Decreto Ejecutivo N° 300 del 31 de julio de 2020, la aerolínea realiza un

total de 50 vuelos semanales, una diferencia considerable para una compañía de ese

tamaño. Poseía una flota conformada por 102 aeronaves, de las cuales ya ha vendido 14

aviones y probablemente vendan otras 14 unidades. Aunado a esto, en el área financiera,

para este segundo trimestre se reportaron pérdidas de 386 millones de dólares, lo que se

traduciría en pérdidas diarias de 2,5 millones de dólares y para fin de año se prevé que

se pierdan 600 millones de dólares.

La intención de la compañía ha sido la de salvaguardar la mayor cantidad de puestos de

trabajo posibles, pero ante este complicado panorama, por muy noble que sea la

intención, la realidad es que es algo insostenible; con todas estas pérdidas, sumado a

factores externos a la empresa, como, por ejemplo, las restricciones de salud entre

países, hacen que la recuperación de Copa se vea ralentizada hasta lograr mayores

avances en la lucha contra el coronavirus.

La empresa puso a disposición vales mensuales de 300.00 dólares, canjeables en

Supermercados Rey, para aquellos colaboradores que se acogieron a licencias sin sueldo

y suspensiones de contrato. Adicional a esto, prepararon planes atractivos de retiro para

tratar de reajustar su planta a la reducida operación de vuelos, que, como expresamos

anteriormente, son 50 vuelos semanales. Y es que nadie dentro de esta industria puede

afirmar cuándo se daría una recuperación como tal para que Copa vuelva a ser lo que

era antes de iniciar esta pandemia, una aerolínea líder en el continente americano. Según

previsiones de la compañía, se cree que tomará unos tres años el poder retomar el

mismo nivel de operaciones que se tenía antes, siempre y cuando las condiciones en este

nuevo entorno tomen un rumbo favorable para que se dé.

Como parte de las medidas de bioseguridad implementadas por Copa, en su adecuación

a la nueva normalidad, tenemos las siguientes: todos los colaboradores deberán usar

obligatoriamente mascarillas para ingresar a las oficinas, durante toda la jornada. Para

colaboradores del área operativa, las mascarillas deben ser quirúrgicas y para el

personal administrativo, estas deben ser quirúrgicas o de tela reutilizable, con el

correcto uso. En el caso de los vehículos que utiliza la empresa para movilizar a su

personal, se adoptaron medidas como la toma de temperatura diaria y la sanitización y

desinfección de estos vehículos cada dos días con nebulizador ULV C150. Para el

tratamiento de sus aeronaves, estas serán desinfectadas en su totalidad con productos de

nivel hospitalario, aprobados por la Boeing.

Y es que, en este nuevo panorama, es indispensable que las compañías prioricen la

seguridad en lo que a salud se refiere, puesto que si Copa pretende apuntar a una

recuperación de sus operaciones, necesitará generar confianza en sus pasajeros,

confianza que los haga seguir prefiriendo sus servicios.

La COVID-19 nos ha traído muchas lecciones, en todos los ámbitos de nuestras vidas,

en todas las industrias que componen la economía y Copa Airlines es un ejemplo de que

ni siquiera estos gigantes comerciales permanecieron exentos de los efectos negativos

que generó esta pandemia. La nueva normalidad luce bastante retadora para Copa, solo

el tiempo dirá si podrá o no recuperarse de este período de pérdidas. Esperemos que así

sea, ya que esta empresa representa un estímulo muy positivo para la economía

panameña, tanto a nivel de ingresos, como en generación de empleos.

El autor es estudiante de la Maestría en Gerencia Estratégica de la Universidad

Interamericana de Panamá, UIP.