Cientos de familiares y amigos se congregaron en la explanada donde se celebró el Festival Nova, lugar de la mayor masacre dentro de la oleada de ataques...
- 15/08/2009 02:00
Campo y ciudad
El Oriente Medio es la tierra de los dátiles, del algodón, del petróleo y del cemento. Crecen los naranjos, el trigo, las vides y se realizan largas caminatas de a pie o a lomo de camellos. En un lugar como este te puedes imaginar a Ismael, descendiente del patriarca Abraham, sentado en una alfombra mágica, tal como en esos cuentos fabulosos que nos muestran el audio y video.
Esta es una forma de recrear nuestra mente, de liberarnos del estrés malo. Hay otras manera de recrearnos es la contemplación de la naturaleza; ver las maravillas que hizo el Creador, que nos recuerdan que hay un orden en la naturaleza, la mejor amiga del orden.
Necesitamos un acercamiento con la Madre Tierra. Así nos encontramos con nosotros mismos en un viaje al interior de uno mismo. Dios habita en el silencio. Alguien escribió que el mejor alivio al estrés es el silencio. Nuestro sosiego y paz los encontramos en la calma. Las ciudades en las que vivimos no nos dan esa paz. La ciudad es ruidosa, escandalosa, peligrosa y en contaminación.
En las ciudades se realiza la mayor cantidad de paros, huelgas, tranques espantosos y crímenes. Aquí tenemos todo lo falso y engañoso. Es también el lugar donde habitamos, trabajamos y realizamos nuestros planes a futuro. No es un axioma que todas las ciudades del mundo tengan semejante comportamiento. Países como Islandia en el noroeste de Europa, y Canadá en el Occidente reflejan otro desempeño, (ver el índice de desarrollo humano).
Aquí se puede vivir con menos sobresalto. ¿Se preguntarán por qué el área de Centroamérica, según estudios del, PNUD, es la mas violenta del planeta, superada solo por Irak. El denominador común en toda Centroamérica es la desigualdad social y económica. Existen instrumentos para cerrar las enormes brechas sociales. ¡No es normal lo que ocurre en Centroamérica!
Dejemos ahora estos pensamientos. Volvamos de tiempo en tiempo a la naturaleza; a disfrutar lo que está a nuestro alcance. Nos renovaremos con nuevos bríos y esperanzas. En este año podemos sembrar algunos plantones, visitar algunas comunidades, zambullirnos en aguas aún sanas; disfrutar todo lo que Dios ha creado, pero que nosotros hemos desdeñado. ¡Que Dios les bendiga en este nuevo amanecer!
*Economista y docente.antolinoh@hotmail.com