08 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Imprescindible labor

La profesión del periodismo está considerada universalmente como el cuarto poder; el mismo surge y actúa independiente de los tres (3) ó...

La profesión del periodismo está considerada universalmente como el cuarto poder; el mismo surge y actúa independiente de los tres (3) órganos de poder del Estado —Ejecutivo, Legislativo y Judicial—, estableciendo claramente que su autodeterminación e independencia estriba en ser garante y representativo de libertad de expresión, democracia, derecho individual y colectivo, sobre todo el interés y deber de informar el manejo y transparencia de la Cosa Pública.

Enmarcado conceptualmente en esta premisa, resulta incongruente y fuera de lugar que el Órgano Ejecutivo lidere y convoque un diálogo y discusión para unificar criterios y acuerdos sobre ¿cómo? profesionales o dueños de medios escritos, radio y televisión deben desarrollar su trabajo presumo yo, sin incomodar o afectar la imagen de la actual administración gubernamental o determinados funcionarios públicos. Es conveniente el no excluir ningún sector, al tratar temas de interés nacional, especialmente cuando se refiere a un asunto tan sensitivo y de gran dimensión como el trazado; sin embargo, aquí no cabe duda hacerlo.

No podemos soslayar que en el caso particular, quien realiza el llamado es literalmente representativo de la fuerza opresora o parte censora del resto de invitados. En este orden de idea, me parece prudente e imperativo que la iglesia, gremios empresariales, sindicales, clubes cívicos, sociales y políticos se congreguen con antelación, de tal forma que logren unificar y plasmar en blanco y negro propuestas e inquietudes firmes y verticales por el sostenimiento y conservación de los principios inicialmente vertidos. Específicamente rechazando y condenando cualquier forma de persecución o violencia institucional. De igual forma, el diálogo con los gobernantes, debe conllevar un punto esencial de compromiso ético, repudiando, y combatiendo el encubrimiento o tolerancia de individuos que disfrazados bajo el manto democrático, de manera irresponsable, proceden y promueven la anarquía y libertinaje.

En todos lados se cuecen habas, tampoco existen gobiernos perfectos, no obstante las autoridades deben comprender que el administrar un país es una responsabilidad transitoria que requiere y exige de sus funcionarios en acciones, públicas como privadas, una actitud honesta y visible expuesta al resto de ciudadanos. Quienes no estén conscientes y dispuestos a ello deben renunciar o sufrir las consecuencias y condena inmediata. Paralelamente, la moral y ejecutoria del periodista debe estar matrimoniado lo que dice con lo que hace, rehusando el secretismo, aceptación de dádivas o regalías, método eficaz y seductor habitualmente usado para mediatizar y ocultar información sensitiva. A personas y profesionales probos, es un deber ciudadano el respaldar y proteger. Hagamos conciencia y practiquemos.

‘Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos’, Martin Luther King.

*DELEGADO Y DIRECTOR NACIONAL P.R.D.