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03 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

La ‘otra’ Cruzada Civilista

En estos días se ha venido recordando con mucha justicia la formación del movimiento de la Cruzada Civilista Nacional, por parte de diri...

En estos días se ha venido recordando con mucha justicia la formación del movimiento de la Cruzada Civilista Nacional, por parte de dirigentes empresariales y gremiales que apoyados por amplios sectores populares vencieron en las calles y ayudaron a vencer en las urnas al Gobierno de la Dictadura Militar.

Cuando la Cruzada Civilista se organiza en 1987, muchos de los organizadores se dieron a conocer en el país, o si eran conocidos, lo eran en sus grupos sociales y se desconocían sus trayectorias nacionales con pocas excepciones, entre ellas el Padre Fernando Guardia, Ada de Gordón, Manuel Faúndes y Alicia Franco.

Pero antes de 1987, en la Universidad de Panamá, se había formado un movimiento civilista y democrático, que con rudas herramientas y sin ningún apoyo económico se había enfrascado en luchas cívicas y políticas para vencer a las fuerzas pro-militares armadas y financiadas en el movimiento estudiantil y democratizando la vida universitaria, pese a todos los riesgos que eso conllevaba.

En esa lucha solitaria de la OTRA CRUZADA logramos movilizar al estudiantado contra los exilios, contra violaciones a los derechos humanos, contra el alto costo de la vida, por la vigencia de las libertades públicas, por la devolución del Canal a corto plazo y no a 23 años.

Cuando hablamos de la Cruzada de 1987, la justicia exige que la ‘OTRA CRUZADA’ sea merecedora de recuerdos y de homenajes, para que la nueva generación aprenda de ambas cruzadas.

Como hemos visto que pareciera que los únicos que lucharon contra la dictadura militar fueron los cruzados de 1987, me tomo la libertad, con todo el respeto que se merecen los cruzados de 1987, de hacer un breve recuento de la ‘OTRA CRUZADA’, la que organizó y luchó contra la dictadura dura y blanda de esos 21 años de gobierno policiaco, dejando muchos sacrificios y regando también mucha sangre.

La ‘OTRA CRUZADA’ estuvo organizada por Edber Wedembour, Carlos Jones, Alejandro Pérez, Graciela Dixon, José y Manuel Cambra, Herasto Reyes, Nelita Fernández, Guillermo Ríos, Carlos Almanza, Rafael Zuñiga, Juan Antonio Tejada, Barbara Bloise, Carlos Thimpson, Carlos Herrera, Miguel Antonio Bernal, Miguel Vanegas, Roberto Broce, Alvin Weeden, Ricardo Eskilsen, Carlos Zavala, Luis Mitre, Fernando Gutiérrez, José Manuel Torres, Mireya Rodríguez, Clementina López, Olga Nelis Tapia, Miriam Sánchez, Ismael Jaramillo, José Manuel Adames, Ovidio Caballero, Justo Fidel Palacio, Marchosky, Toribio Venado, Luis Rovira, Carlos Torres, Rolando Marcos Hermoso, Santander Tristán, Irma Araúz, Daniel Arias, Ernesto Muñoz Gamboa, Héctor Infante, Alejandro Garrido, Esteban García y tantos otros y otras, no sin dejar de recordar al máximo dirigente de aquellos tiempos, el mejor orador y el dirigente político más consistente de esos años y estos años: Olimpo Sáez, que en su humildad, sigue trabajando como en aquellos tiempos, sin descanso, sin tregua y sin miedo y sin esperar ese reconocimiento nacional, que la mezquindad política le niega. (El mejor ejemplo en este siglo, fue haber dejado la Embajada de Nicaragua para seguir luchando ante los desafueros de este gobierno). OTROS CRUZADOS se nos escapan a nuestra memoria. Pero todos valiosos (as) estudiantes universitarios que se enfrentaron al Gobierno de la época.

La ‘OTRA CRUZADA’ fue el camino, fue el sendero: la denuncia pública y la toma de las calles, llenamos el vacío político existente. Nuestras elecciones estudiantiles eran las elecciones nacionales, nuestros grupos estudiantiles eran los partidos políticos, nuestras denuncias eran las denuncias nacionales, cuando las mayorías nacionales callaban, guardaban silencio y el miedo y el oportunismo los arropaba a todos, ellos hablaban y luchaban por todos.

En ese largo camino solitario, muchos fueron abandonando la lucha y otros buscaron otras oportunidades, pero sus luchas son merecedora de reconocimiento nacional.

La ‘OTRA CRUZADA’, de los años 1975 a 1986, son los recuerdos del ‘arroz, poroto y carne’ de 1976, de la cruzada frente a la llegada del Sha de Irán, de los incidentes estudiantiles entre los adeptos al régimen y quienes lo adversábamos y tantos otros recuerdos de quienes iniciamos la lucha por la libertad y la democracia, seguida después por la cruzada de 1987. Ojalá se escriba esa historia, con mayor rigor que quien escribe estos recuerdos cargados de emotividad.

ABOGADA KUNA.