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30 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¡Estudien jóvenes!

Trabajo como gerente en una empresa dedicada al comercio de productos al detal, la misma cuenta con tráfico de clientes fluctuantes, deb...

Trabajo como gerente en una empresa dedicada al comercio de productos al detal, la misma cuenta con tráfico de clientes fluctuantes, debido a temporadas y demás factores determinantes.

Hace unos días, luego de asistirle a un compañero en el área de recepción de mercancías y verificar que todo había llegado bien, fue subiendo a los depósitos el personal de bodega, pero se quedó un joven, que en medio de su rostro lleno de sudor y con las manos en la cintura me pregunta: ‘Señor, ¿qué hay que hacer para llegar a ser gerente o jefe?’.

Antes de responderle, dediqué unos minutos a cuestionarlo sobre su edad, hasta qué nivel de educación había llegado y qué le gustaba hacer; me dijo que contaba con diecinueve años, que había llegado a tercer año de secundaria y lo que le gustaba era trabajar en ‘lo que fuera’; la última respuesta fue muy ambigua y quizás parte fundamental de su condición laboral; me contaba que decidió dejar la escuela, porque lo que quería era ‘plata’, para sus cosas y ayudar en casa.

En este caso le dije que todavía estaba a tiempo de culminar sus estudios y si se comprometía hasta ir a la universidad, que no era fácil trabajar y estudiar, pero que al final los resultados los vería con tener una mejor calidad de vida. El joven me dijo que para eso a veces creía que había que tener suerte, pues no todo el mundo logra estudiar y ser jefe; en ese instante le puse la mano en el hombro y le conté parte de mi experiencia: ‘Mira, al graduarme de la universidad y siendo licenciado, mi primer trabajo fue vender zapatos en Santa Ana de la Central, ahí estuve dos años y con turnos rotativos hice un post grado, de ahí conseguí un empleo mejor e hice dos maestrías, pagadas con mi salario en cuotas; y le dije: el resultado de no dormir bien, perderme algunas fiestas entre amigos y familiares y otros sacrificios los veo ahora, el éxito o lo más cercano a eso no es suerte, es el resultado de lo que crees que puedes ser y a dónde quieres llegar. El tiempo pasa volando, así que haga el esfuerzo, porque esta joven todavía y puede hacerlo’.

El joven se empezó a rascarse la cabeza y sonreír, me dio la impresión que todavía estaba pensando en el sacrificio que había que hacer, noté dudas arraigadas a no romper su círculo de comodidad; luego me dice: ‘Bueno jefe, le aviso cuando haga lo de la escuela’, y rápidamente subió los escalones hacia el depósito...

Cuántos jóvenes, hombres y mujeres, están en esta condición de baja escolaridad, responsabilizando a la suerte de su presente y cargándole adicionalmente su futuro, es preocupante que incluso se siga con el modelo familiar en las clases bajas e incluso medias de que el estudio no es importante, que lo importante es el dinero; y claro que lo es, pero hay que priorizar en la vida, en cada etapa y lo triste es que no hay guías o mentores para el futuro. El futuro y éxito es responsabilidad de cada quien, no de la suerte. ¡Estudien jóvenes!

ADMINISTRADOR DE EMPRESAS.