16 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Subiendo la primera esclusa*

Hace poco publiqué un artículo titulado ‘El Canal que no será’ en el que planteaba las monumentales dificultades técnicas y el colosal r...

Hace poco publiqué un artículo titulado ‘El Canal que no será’ en el que planteaba las monumentales dificultades técnicas y el colosal riesgo ambiental de que el anunciado Gran Canal pase por el Lago de Nicaragua, básicamente debido a su escasa profundidad de nueve metros en promedio.

Esto asumiendo que ya se hubiese conseguido a la empresa china dispuesta a aportar los 40 mil millones de dólares que se supone costaría la gigantesca obra de ingeniería.

Pero antes de llegar al lago, habría que pasar esta primera ‘esclusa’ del Gran Canal, que es levantar los fondos con las limitaciones establecidas en la Ley de Régimen Jurídico del Gran Canal por Nicaragua, creadora de la Autoridad del Gran Canal, que estipula que los inversionistas podrán obtener hasta el 49 por ciento del capital accionario y el Estado de Nicaragua se reserva el 51 por ciento.

A como se señaló en forma reiterada en la Asamblea Nacional cuando se estaba debatiendo esta ley, que fue aprobada de manera unánime por tratarse de un proyecto nacional, es muy improbable que una empresa o conjunto de empresas, sean chinas o de cualquier otro país, vayan a invertir semejante suma de dinero sin un control de la empresa que le permita asegurar la recuperación de su inversión y un razonable retorno sobre el capital.

Los Estados Unidos hicieron su inversión en el Canal de Panamá, pero obtuvieron una concesión de 100 años para su operación y lo administraron exclusivamente desde su inauguración en 1914 hasta que el 31 de diciembre de 1999, fecha en que lo entregaron a las autoridades panameñas.

Si los Estados Unidos de América, que son una nación de poco más de 200 años, obtuvieron esta concesión, ¿cuánto no demandarán los chinos, que son una cultura milenaria? Los chinos podrían demandar, para comenzar una concesión de 200 a 500 años para poder recuperar su inversión y además exigir el control del canal, para lo cual se debería necesariamente reformar la ley.

Tengo entendido que ese es uno de los ‘pegones’ de la propuesta que no le gustó a la empresa china de Hong Kong que le plantearon la construcción del Gran Canal.

Para comenzar, Nicaragua ni siquiera tiene relaciones diplomáticas con China Popular, país que supuestamente construirá el Gran Canal. Habría que preguntarse necesariamente: ¿qué país del mundo construiría una obra de semejante envergadura o permitiría que empresarios privados lo hagan, en un país con el que ni siquiera tienen relaciones diplomáticas?

Ya vamos viendo el tamaño de la primera esclusa. Superada esta esclusa, lo cual es bastante complicado, habría que levantar el capital que permita realizar los estudios de prefactibilidad técnica del proyecto y los estudios de impacto ambiental, determinando la mejor ruta, si es que un canal para supertanqueros por el Lago de Nicaragua resultase viable técnicamente y ambientalmente hablando.

Todos los estudios y los sueños del canal previos a este megasueño fueron hechos para barcos de escaso calado que usarían el cauce natural del río San Juan, el Lago de Nicaragua y la parte más baja el istmo de Rivas para cruzar el país de un océano a otro, pero no para supertanqueros que, en lugar de calar dos metros, necesitan de 23 a 25 metros de calado para poder navegar y no pueden siquiera dar una sola vuelta en el río San Juan, porque sus 400 metros de longitud no les permite ninguna maniobra como las que exigen las serpentinas que caracterizan nuestro río San Juan.

No era necesario hacer un estudio y gastar 800 mil dólares para descartar esta ruta, no por su posible afectación a Costa Rica, sino porque técnicamente es totalmente inviable para la clase de buques o megabuques que se está proyectando.

Antes de hablar en serio, y no en sueño, sobre la construcción del Gran Canal, habría que superar la primera gran esclusa del proyecto que es su viabilidad financiera.

¿Lo construirán los nuevos midas chinos, sin tener una garantía que tendrán el control del canal en el tiempo que sea necesario hasta recuperar su inversión?

DIPUTADO DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE NICARAGUA.

*ARTÍCULO PUBLICADO EN LA PRENSA DE NICARAGUA.