Temas Especiales

04 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

El etanol: entre flores y espinas

El uso del etanol como ‘combustible alternativo’ en nuestro país ha sido motivo de un despliegue publicitario, especialmente por los med...

El uso del etanol como ‘combustible alternativo’ en nuestro país ha sido motivo de un despliegue publicitario, especialmente por los medios televisivos.

Inclusive uno de los llamados ‘expertos’ señaló ‘el etanol vino para quedarse’.

En realidad, el etanol es un alcohol a base de la caña de azúcar, granos, y otros productos agrícolas, que se viene utilizando como suplemento de la producción de petróleo desde la década del 70. Es un hidrocarburo líquido similar a la gasolina, por lo que sin duda se puede concluir que es un buen reemplazo. Contribuiría a no depender de combustibles fósiles, tales como el petróleo, cuya tendencia indica que continuarán el incremento sostenido en los precios. Es evidente que el etanol reduce los gases nocivos causantes del llamado ‘efecto invernadero’, por lo que consti tuye un aditivo positivo para la salud humana.

Ahora bien, la desventaja, —entre muchas conocidas—, es que la producción de etanol es muy costosa en comparación con la gasolina. Algunos conocedores de la materia han estimado que producir un galón de etanol cuesta el triple que un galón de gasolina. Adicionalmente, las prácticas actuales y métodos de producción agrícola en el país utilizan significativas cantidades de fertilizantes a base de petróleo, por lo que se puede afectar la producción local del etanol como ‘combustible alternativo’.

En algunos países desarrollados, por ejemplo, los Estados Uni dos, producen etanol en gran escala, pero destinan los ‘sobrantes’ o ‘remanentes’ de la producción de granos a la producción de etanol. En Panamá, dudo que se dispongan de sobrantes en la producción agrícola (caña de azúcar, granos, etc.), que puedan destinarse a producir localmente el etanol. Esto puede significar una escasez de granos, por ejemplo, el maíz y otros, que es la base de la alimentación de tanto de seres humanos como para alimentar ganados, aves y demás.

El problema no aclarado por los promotores del proyecto es que no han resuelto el tema de los precios del etanol al consumidor. Asumo que el consumidor se verá afectado en su bolsillo por el precio del etanol, considerando que técnicos en la materia indican que se consume de un 25% a 30% más rápido que la gasolina.

Surgen la interrogante: ¿será el precio del galón o litro de etanol más bajo que el de la gasolina? Lo dudo. Además, su implementación implica para miles de propietarios de vehículos de ‘vieja data’ que deben adecuar los sistemas mecánicos (empaques, por ejemplo) y adaptar sus motores a este nuevo ‘combustible alternativo’. ¿Cuánto será el costo para estos propietarios la referida adecuación?

Se trata de ‘vino nuevo en odres viejos’.

La población panameña no resiste un aumentó más en el costo de la vida, el dólar ha bajado su poder adquisitivo ante una economía panameña inflacionaria, caracterizada por un aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios.

Y así, llegará de manera ‘veloz’ entre ‘flores y espinas’ el uso del etanol en nuestro país, espero que este proyecto ambicioso permita realmente tener los efectos positivos por ser un recurso renovable, etológico, que represente un ‘combustible alternativo’, cuya combustión es más limpia y buena para la salud humana. Pero que no representen el enriquecimiento de los ‘barones del azúcar’, que abundan en el mundo, especulando y atentando contra el bolsillo de los consumidores.

PROFESIONAL DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA.