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22 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Qué hay detrás de la violencia política?

La descomposición política por la que transita el país, ante los graves escándalos de corrupción, impunidad y violencia en la que aparec...

La descomposición política por la que transita el país, ante los graves escándalos de corrupción, impunidad y violencia en la que aparecen envueltas figuras prominentes de los partidos políticos tradicionales, no puede ser considerada como un problema aislado, pues lesiona la integridad social.

El asesinato del miembro del PRD, Juan Ramón Messina, y las acusaciones a Raúl Pineda diputado de San Miguelito y copartidario de Messina, nos adentra en un conflicto que aparentemente va más allá de la rivalidad política para convertirse en un enfrentamiento entre bandas delincuenciales con consecuencias impredecibles. En el fondo presenciamos una muestra más de hasta dónde han conducido la política los políticos tradicionales. Es la descomposición final de la partidocracia y su sistema, manchado con sangre, la corrupción, el clientelismo, el transfuguismo, publicidad engañosa y el dinero del narcotráfico, donde no faltan los acuerdos de recámara de último momento.

Los hechos de sangre suscitados han sido posible gracias a la complacencia, complicidad e indiferencia de las cúpulas partidarias que han permitido en el pasado reciente situaciones similares; a lo que se suma el apoyo brindado en su momento por las autoridades del gobierno a algunas de las partes en conflicto. Irresponsable las denuncias en los medios de comunicación social que formulan ministros de Estado, en torno a la intromisión de bandas delincuenciales en los partidos tradicionales y la presencia de dineros ilícitos en las campañas electorales, pero que sin embargo no conducen a ningún tipo de denuncias e investigación ante las autoridades competentes.

Ante estos hechos, diversos sectores de la población se preguntan: ¿A quiénes beneficia esta ola de violencia desenfrenada? ¿Se busca crear el clima para justificar la suspensión de las elecciones en 2014? ¿Qué salidas a la situación se están fraguando? Son interrogantes que están el ambiente y que todo panameño honrado debe tener presente con preocupación; pues, mientras estas situaciones se producen, sigue la corrupción, el robo y se profundizan las políticas contra el pueblo deteriorando sus niveles de educación, de salud, de vivienda, de acceso a la alimentación; es decir, un deterioro profundo de la calidad de vida.

De frente a esta podredumbre hay un país que necesita, lucha y desea tener un gobierno que respete y trabaje por crear una sociedad con justicia, sin corrupción, sin impunidad, ni violencia. El alcance de este objetivo social pasa por adecentar la política para adecentar el país.

Lo acontecido evidencia nuevamente la urgente necesidad de construir real democracia. La democracia es un estilo de vida que no se define exclusivamente por el voto cada cinco años, sino que es una participación activa en la sociedad: en la participación plena en la toma de decisiones; en la creación de nuevas instituciones cuando las existentes están obsoletas; en la fiscalización y control de los electos.

En este sentido, los ciudadanos honestos debemos hacer prevalecer la ética en la política. Los ciudadanos debemos tomar más conciencia de que solo elevando los niveles éticos, lo que implica confrontar las prácticas politiqueras, podremos alcanzar una democracia plena que permita la transformación social para el mundo justo y en equidad al que anhelamos.

El Frente Amplio por la Democracia (FAD), rechaza todo tipo de violencia dentro del proceso electoral, venga de donde venga. Una vez más, frente a estas y otras atrocidades, exigimos una investigación exhaustiva que dé con los responsables materiales e intelectuales. Sin embargo, debemos decirlo, desconfiamos como la inmensa mayoría de los panameños, de una administración de justicia sometida al poder Ejecutivo.

En este clima de violencia electoral, el FAD presentando una propuesta esperanzadora al pueblo panameño. Igualmente, reitera su voluntad democrática y su firme determinación de luchar por adecentar la política para adecentar al país, inspirados en auténticos valores éticos y patrióticos.

SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.