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- 19/01/2013 01:00
DAVID. En 1866 un grupo de campesinos dolegueños libraron una lucha conocida como ‘la batalla de los guaraperos’.
Aquella guerra poco conocida es llevada a la pantalla por el Movimiento Patrimonio Histórico y la organización no gubernamental Culturama.
Milagros Sánchez Pinzón, productora del cortometraje, señala que una forma de dinamizar la enseñanza de la historia es llevando a escena la batalla de los guaraperos.
LOS ACTORES
Sánchez Pinzón relata que artistas voluntarios y aficionados —unidades del servicio policial motorizado y estudiantes universitarios— revivirán la toma del cuartel central.
‘En 1866 había una situación de emergencia en el istmo. Éramos parte de Colombia cuando 90 hombres dolegueños —liderados por José Arístides De Obaldía— se tomaron el cuartel central en una guerra que duró 12 horas’, cuenta Sánchez Pinzón.
‘La intención de grabar este pasaje histórico es que nuestros jóvenes se interesen por la historia y sepan qué fue lo que en realidad ocurrió en esa época’, detalló.
HISTORIA Y EL BARRIO
El capitán Manuel Martínez, escritor del guión, expresa que ha sido un buen ejercicio describir y rescatar la historia desde un sitio (el barrio Bolívar) ‘donde trabajamos a diario’.
Martínez, quien le da vida en el filme al líder conservador José Arístides De Obaldía, califica su papel como ‘una misión difícil’.
‘Suplantar a De Obaldía suena fuerte. Él tuvo que liderar un grupo de hombres que no tenían profesión militar, eran simples campesinos que se alzaron para retomar el cuartel, pero gracias a su liderazgo logró su cometido’, acotó el también funcionario.
CARA LIBERAL
Bismarck Camacho, sargento segundo motorizado, comparte que su tarea es representar al coronel José Ospina —dirigente liberal y militar de profesión— que se dedicaba a apoyar las causas justas.
‘Ospina era un coronel muy optimista y serio en sus asuntos. Dentro de sus objetivos tenía siempre presente no caer derrotado’, comenta Camacho, quien explica que cuando Ospina murió estaba con su arma en la mano. Su lema era: ‘mejor morir que ser derrotados’, al final cayeron derrotados pero con las botas puestas.
Comenta que aunque fue simbólico el papel, se sintió mal al ser derrotado por campesinos que no tenían armas, pero lucharon por un ideal. ‘Los lugareños dejaron un mensaje claro a la juventud de hoy: la unión hace la fuerza y es la base de los triunfos en todos los aspectos de la vida’.
El profesor César Ríos, con varios años de experiencia en obras teatrales, también aporta su granito de arena en la producción: es el director de arte dramático y personifica al abuelo conversador que abre el cortometraje.
VIENTO EN POPA
El documental inicia en el parque Bolívar, donde un abuelo y una nieta reviven aquel pasado. Luego el rodaje de las escenas de los guaraperos a caballo se realizó en la comunidad de La Pita, de Alanje, en las tierras de la familia Villamonte.
Los productores esperan finalizar el rodaje en los próximos días y luego proceder a la edición. La cinta se exhibirá en la sala de los Héroes de Coto (en el cuartel de los linces) y en todos los colegios que lo soliciten.