- 20/07/2021 00:00
Actualmente, el 25% de la población panameña es inmune a la covid-19. “Si sumamos el 15% de la población que ha recibido dos dosis de la vacuna y un 10% de la población que se ha recuperado de la infección, se tiene un 25% de la población inmunizada”, explicó Eduardo Ortega-Barría, miembro del Consorcio de Investigación de Vacunas y secretario nacional de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt).
Una publicación del diario El País de España ubica a Panamá en una posición poco privilegiada en cuanto al número de población que cuenta con la aplicación de dos dosis, al señalar que representa el 14% en comparación con un 25% de quienes han recibido una inmunización parcial de una sola dosis.
La información del diario coloca a Panamá por debajo de países vecinos como El Salvador, Costa Rica y Colombia, que están en un orden de vacunación completa del 19% al 16% y de vacunación parcial del 33% al 29%.
Ortega-Barría no desmiente estas cifras, pero sí considera que los números varían constantemente, lo que indica que al sábado 17 de julio cuando se habían administrado 1,876,605 inyecciones. Y, un 15% de la población había recibido las dos dosis y un 27% tenía una vacunación parcial con una dosis.
Además, asegura que al hablar de inmunización contra la enfermedad hay que tomar en cuenta a quienes se han recuperado, considerando que este número podría ser aún mayor, porque solo se cuenta como recuperados a quienes se les ha diagnosticado con la aplicación de la pruebas de detección de la infección y no a los asintomáticos.
“Cuando uno habla de las personas que se han recuperado de la infección hay que tomar en consideración que realmente no se está diagnosticando a todos los que se infectan”, detalla Ortega-Barría, al señalar que un número importante de la población es asintomática.
El experto reconoce que la convocatoria a la vacunación de parte de la población podría ser mayor, pero es optimista al señalar que los números de personas que asisten a la cita es alto. Detalló que lo ideal es que el porcentaje de asistencia sea del 95%, sin embargo, los resultados están por el orden del 89% al 85%, es decir, alrededor del 15% de las personas no se presenta a vacunarse.
Aprovechó la oportunidad para subrayar a La Estrella de Panamá que hay factores multisectoriales que provocan que haya personas que prefieren no vacunarse, por ello califica de grave la desinformación sobre la campaña de inmunización.
“Estamos hablando de una enfermedad seria que causa muerte y secuelas a mediano plazo, que aún no se puede cuantificar que puedan ser a largo plazo, ya que entre el 20% al 40% de los pacientes presentan secuelas físicas y mentales”, detalló el funcionario.
El reportaje del diario El País reconoce que la jornada de vacunación en la región de América Latina se ha acelerado al revisar los números de las últimas semanas, sin embargo, tras casi siete meses de la primera vacuna puesta en la región, la inmunización poblacional aún es insuficiente.
Estos argumentos se sustentan con algunos números que destacan que al menos uno de cada cinco habitantes dispone de la dosis completa de la vacuna, y la protección parcial que proporciona una sola dosis alcanza al menos un tercio de la población.
“La complejidad de mantener en el tiempo programas de vacunación a la vez ambiciosos y urgentes que necesitan de una doble dosificación se hace evidente ahora más que nunca en una región caracterizada por la desigualdad de acceso y presencia de los servicios públicos”, reseña el diario.
“Una dosis para muchos o dos dosis para pocos: el dilema que divide a América Latina en la lucha contra la pandemia”.
En medio de este escenario, los contagios no cesan y las nuevas variantes amenazan con complicar la pandemia en la región latinoameircana. Al mismo tiempo –establece el diario– se plantea la duda de hacer ajustes en la estrategia de vacunación de los diferentes países latinos, de decidir entre usar las dosis disponibles para proteger del todo a personas que se han aplicado la primera inyección o maximizar la cantidad de individuos que tiene al menos una. La otra opción sería combinar vacunas de laboratorios distintos para la segunda dosificación.
Ortega considera que hay que vacunar el mayor número de personas lo más rápido, es decir, colocar la primera dosis al mayor número de personas y posteriormente completarlas.
“Desde el punto de vista de salud pública, vacunar con la primera es lo mínimo necesario y completar después la segunda en los intervalos recomendados es la estrategia más adecuada”, concluyó Ortega.
En Panamá, el Ministerio de Salud (Minsa) ha iniciado con los denominados barridos de vacunación en la ciudad capital y en el interior del país. También se ha iniciado el proceso de vacunación a las personas desde los 12 hasta los 15 años con enfermedades crónicas o con discapacidad certificada.