El mandatario le recordó a los agentes que no solo enfrentarán el delito en sus distintas formas, sino la tentación del delito al tratar con los delincuentes,...
- 14/09/2014 02:00
Pacto por la niñez y la adolescencia, por la mujer, por los discapacitados, por la salud, contra la discriminación, por los grupos originarios etcétera, etcétera. Durante la pasada campaña política, los entonces candidatos presidenciales fueron signatarios de una inmensa cantidad de documentos en los que se comprometían a atender a toda una serie de organizaciones y sectores de la sociedad civil.
A poco más de dos meses de gobierno, la pregunta es si estos grupos consideran que el gobierno varelista está cumpliendo con la palabra comprometida.
‘ES MUY TEMPRANO’
Uno de los pactos de los cuales el presidente Varela es signatario tiene que ver con la inclusión social de las personas con discapacidad y sus familias, que fue convocado por la Federación Nacional de Personas con Discapacidad (Fenapedi). Para Ana Fisher, directora de la Fundación Totus Tuus (que forma parte de la Fenapedi), que agrupa a personas en sillas de ruedas o con movilidad reducida, la pregunta está a destiempo, pues ‘apenas son dos meses de gobierno’. Fisher comenta que ‘el trabajo que le toca al presidente Varela es muy duro, pues, en los cinco años de la presidencia de Ricardo Martinelli, el tema de la discapacidad fue invisibilizado, lo único que se destacó fue el autismo, que se tomó por bandera. El resto de las discapacidades, durante cinco años, estuvimos fuera de todo plano o política pública de Estado’.
Otro acuerdo que firmaron los presidenciables en su momento fue el ‘IV Pacto mujer desarrollo e igualdad’. Mariela Arce, de la Alianza de Mujeres Organizadas de Panamá, una de las agrupaciones que convocaron a la firma de este documento, coincide con Fisher y comenta que ‘es importante conocer el contexto en el que llegó Juan Carlos Varela al poder’.
La investigadora comenta: ‘Este gobierno se ha encontrado con alta peligrosidad y muchos obstáculos dejados por el gobierno pasado (desde carencias presupuestarias hasta nombramientos que están atados para continuar en la administración pública aun después del periodo de Ricardo Martinelli). Esto sin hablar de las denuncias de mala administración e, incluso, de corrupción. No es un gobierno que empezó de cero, como si todo estuviera bien y se pudiera decir ‘vamos para adelante’.
Domingo Moreno, de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal), grupo que elaboró un ‘Pacto por la salud’, comenta que, por parte de este grupo, se considera que, ‘hasta el momento, se está haciendo lo posible para honrar el pacto. Hay muchas cosas que se tienen que poner al día, que van por buen camino; pero el presidente nos ha dicho que ha estado anuente y las autoridades de salud también para que lo pactado se pueda cumplir en todo lo posible’.
MOLESTIA
Quien tiene una visión completamente distinta es Samuel Samuels, de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Negras Panameñas. Durante la campaña, los candidatos firmaron el ‘Pacto contra la discriminación racial’, que era impulsado por la comunidad afrodescendiente.
Samuels comenta que el presidente Varela ‘no ha cumplido con nada de lo acordado. ¡Nada!; al contrario, ha invisibilizado a los grupos vulnerables del país (indígenas y afrodescendientes) que no tenemos espacios en su gabinete, donde no aparecemos. Firmar los pactos fue solo politiquería’.
DESIGNACIONES LENTAS
Aunque Mariela Arce destaca que ‘muchos de los pactos que se le presentaron a este gobierno son procesos que no se dan de forma inmediata; sin embargo, en el tema de las mujeres, había un nombramiento básico que a la fecha todavía no se ha dado, el de la directora del Instituto Nacional de la Mujer’. La educadora popular añade: ‘nos llama la atención que no se ha dado ese nombramiento, a pesar de que el presidente tiene ya una terna en sus manos’. Si bien no se conocen las razones del atraso en esta designación, Arce especula que podría deberse a que ‘se han priorizado otras áreas de trabajo’.
Cuando se le pregunta qué opina de que en el gabinete haya solamente dos mujeres (Isabel St. Malo, vicepresidenta y canciller, y Marcela Paredes, ministra de Educación), Arce sí demuestra su decepción: ‘Habíamos hablado del nombramiento paritario y no lo hemos visto a la fecha’.
La dirigente de la Alianza de Mujeres Organizadas de Panamá guarda la esperanza de que esta falta de igualdad se corrija y apunta que ‘todavía tiene chance (de equilibrarlo) con las embajadas y con los otros nombramientos que están pendientes, como la Procuraduría, la Contraloría, así como otro tipo de nombramientos que no pasan por sus manos, directamente, pero sí con su aval’. Al final, Mariela Arce confiesa: ‘Hay preocupación de que, pareciera, no se le está dando la atención debida al campo de las políticas públicas de las mujeres’.
Ana Fisher, aunque no lo ve mal ni lo critica, comenta que, en el caso de la Secretaría Nacional de Discapacidad (Senadis), ‘la transición apenas se acaba de terminar con todos sus funcionarios. La primera convocatoria, para con la nueva directora el próximo 17 de septiembre. Vamos a ver qué nos van a presentar. Estamos atentos’.
En el caso de la Secretaría de la Etnia Negra, si bien ya se hizo una designación, considera el dirigente Samuel Samuels que la nueva directora, Irene de Grenald, ‘no tiene conocimiento del movimiento social negro en el país’. Para Samuels, ‘a ella se le dio la oportunidad porque es un movimiento totalmente político. Con este tipo de acciones, nos damos cuenta hacia dónde va este gobierno’. Según el dirigente, ‘este gobierno va a ser igual o peor que el gobierno anterior’.