Con un consumo per cápita de hasta 400 litros diarios —el más alto de la región—, Panamá enfrenta una crisis de eficiencia donde la mitad del agua procesada...
- 17/02/2010 01:00
PANAMÁ. El entierro de la sardina esta madrugada, le puso punto final a los cinco días de la farsa y el jolgorio, que se celebró en todo el país.
Algunos puntos del interior, entre los que se encuentra La Chorrera, Las Tablas, La Pintada y Colón, entre otros, se aprestan para celebrar los carnavalitos este fin de semana.
La rivalidad, el jolgorio y las kilométricas parrandas que se realizan anualmente, y que apasionan a los panameños, se quedan atrás a partir de hoy, para darle paso a las festividades de Cuaresma y Semana Santa, así como también la festividad religiosa más importante para los veragüenses, como es la celebración de las fiestas del Jesús Nazareno de Atalaya, patrona del pueblo. Muchos peregrinos ya están caminando desde diversos puntos del país hacia Atalaya.
Por otra lado, miles de panameños retornaron a sus hogares, desde el interior de la República, donde se concentra la mayor actividad carnestolenda.
La pollera nacional y el folklore se apoderon anoche de la ciudad de Las Tablas.
Elegantes empolleradas, entre, ellas la reina de la Calle Abajo y Calle Arriba de Las Tablas, se pasearon por las calles de esta pintoresca ciudad.
En la mayoría de las regiones incluyendo la ciudad capital, el Domingo de Carnaval es dedicado a la pollera, sin embargo, en Las Tablas, se celebra desde hace muchos años el último día, es decir el Martes de Carnaval.
En este sector del país, tanto para los culecos como para el paseo en la noche, los carros alegóricos y los vestuarios de ambas reinas están inspirados en el folklore panameño y sobre todo la pollera: el traje típico nacional. Al igual que todos los años, ambas tunas salieron en un tamborito a pie, para mantener las tradiciones de nuestros antepasados.