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- 02/08/2026 12:53
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Agrega La Estrella en Google ↗️Lo que comenzó como una investigación por un homicidio terminó revelando la existencia de una estructura criminal con presuntos vínculos internacionales dedicada al narcotráfico, el blanqueo de capitales, la asociación ilícita y el pandillerismo.
Bajo el nombre de Mafia Filipina, las autoridades panameñas sostienen que la organización evolucionó desde una pandilla local hasta convertirse en una red con conexiones fuera del país y operaciones que alcanzaban Europa
En las últimas semanas, las operaciones pertinentes han dejado múltiples capturas, imputaciones y decomisos, mientras el Ministerio Público continúa tras la pista de quienes considera los principales responsables de la organización.
Pese a su nombre, la denominada Mafia Filipina no tiene origen en Filipinas.
Las investigaciones del Ministerio Público indican que la organización surgió alrededor de 2021 en el corregimiento de Betania, en la ciudad de Panamá, integrada por jóvenes panameños de entre 20 y 27 años.
Inicialmente, el grupo era investigado por delitos relacionados con violencia y pandillerismo. Sin embargo, con el paso del tiempo, las pesquisas permitieron establecer que habría ampliado sus operaciones hacia actividades mucho más complejas.
Según la Fiscalía, la organización comenzó a participar presuntamente en el tráfico nacional e internacional de drogas, homicidios, posesión ilegal de armas de fuego y blanqueo de capitales.
Las autoridades también identificaron que algunos de sus integrantes utilizaban como símbolo distintivo un tatuaje de un elefante en una de sus manos.
El caso tomó mayor fuerza después del asesinato de un hombre conocido con el alias de “John Wick”, ocurrido el 19 de mayo de 2026 en la vía Ricardo J. Alfaro, cerca de El Dorado.
A partir de ese homicidio, los investigadores comenzaron a reconstruir la estructura de la organización y lograron identificar a varios de sus presuntos integrantes.
De acuerdo con la investigación, la denominada Mafia Filipina habría extendido posteriormente su presencia hacia otros sectores, como Tuira y Chucunaque.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de las autoridades fue la forma en que lograron identificar a varios integrantes del grupo.
La Fiscalía informó que una parte importante de la investigación se apoyó en el análisis de fotografías y videos publicados en plataformas digitales.
Ese trabajo permitió reconstruir relaciones entre los sospechosos, establecer jerarquías internas y recopilar elementos que posteriormente sirvieron para sustentar solicitudes de allanamientos, capturas e imputaciones.
Las investigaciones también apuntan a que la organización utilizaba la infraestructura portuaria panameña para introducir droga dentro de contenedores con destino internacional.
Según los expedientes judiciales, los cargamentos eran enviados principalmente hacia: España, Kosovo y Egipto.
Para ello, presuntamente contaminaban contenedores marítimos antes de salir del país, una modalidad utilizada por organizaciones dedicadas al tráfico internacional de cocaína.
Conforme avanzaban las investigaciones, la Fiscalía detectó que la estructura no solo obtenía recursos mediante el narcotráfico, sino que presuntamente había desarrollado mecanismos para ocultar el origen del dinero.
De acuerdo con el Ministerio Público, utilizaban actividades comerciales aparentemente legales para introducir recursos ilícitos dentro de la economía formal.
Entre los negocios investigados figuran establecimientos comerciales, servicios y otras actividades económicas que presuntamente servían para dar apariencia de legalidad al dinero proveniente del tráfico de drogas.
Además, los investigadores sostienen que familiares y personas cercanas figuraban como propietarios o administradores de algunas sociedades para ocultar a los verdaderos beneficiarios.
El 21 de julio las autoridades ejecutaron una serie de allanamientos en distintos sectores del corregimiento de Betania. Como resultado fueron aprehendidas varias personas señaladas de integrar la organización.
Posteriormente, un juez ordenó la detención provisional de ocho investigados por el presunto delito de pandillerismo, mientras que a otros imputados se les impusieron medidas cautelares como arresto domiciliario y reporte periódico.
Durante esas diligencias también fueron legalizadas actuaciones especiales como: allanamientos excepcionales, vigilancias, utilización de agente encubierto e incautación de información.
Mientras tanto, la Policía Nacional mantiene activa la búsqueda de otros presuntos integrantes de la estructura. Entre los más buscados figuran alias “Woper” y “Toti”, considerados por las autoridades entre los principales cabecillas.
Paralelamente, las investigaciones avanzaron hacia el componente económico de la organización.
La denominada Operación Corsario, desarrollada conjuntamente entre Panamá y autoridades judiciales del Reino de España, permitió ampliar las pesquisas sobre presuntos delitos relacionados con: conspiración para cometer delitos relacionados con drogas, asociación ilícita y blanqueo de capitales.
Como parte de esta investigación fueron detenidas e imputadas varias personas. La jueza de garantías Clara Montenegro ordenó la detención provisional de dos ciudadanos, entre ellos un extranjero, por el presunto delito de conspiración para cometer delitos relacionados con drogas.
Asimismo, otras tres personas fueron imputadas por presunto blanqueo de capitales y recibieron medidas cautelares como reporte periódico, impedimento de salida del país y prohibición de mantener contacto entre los investigados.
Posteriormente también fue imputada una mujer embarazada por presunto blanqueo de capitales, a quien el tribunal le concedió arresto domiciliario debido a su condición de gravidez.
Las investigaciones iniciadas en 2024 continúan abiertas.
En medio de las investigaciones, un hombre de 60 años requerido por delitos relacionados con drogas decidió entregarse voluntariamente ante las autoridades.
La Policía Nacional informó que el ciudadano se presentó en las instalaciones de la Fiscalía en el área de Central Park, donde fue aprehendido y puesto a disposición del Ministerio Público.
Aunque las operaciones ejecutadas durante las últimas semanas permitieron importantes avances, las autoridades consideran que la investigación todavía no ha concluido.
El Ministerio Público mantiene abiertas distintas líneas para identificar a todos los integrantes de la presunta organización, establecer el recorrido del dinero obtenido mediante actividades ilícitas y determinar el alcance internacional de la red.
Las diligencias continúan en coordinación con organismos extranjeros mientras la Fiscalía intenta desarticular por completo una estructura que, según las investigaciones, logró combinar actividades de narcotráfico, lavado de dinero y operaciones logísticas internacionales desde territorio panameño.