José Javier Rivera, vicepresidente del centro de conciliación y arbitraje de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, habló en exclusiva...
- 22/03/2026 00:01
En medio de un mundo marcado por incertidumbres, tensiones sociales y cambios en la forma en que las personas viven y se relacionan, Panamá subió al puesto N°39 en el ranking global de felicidad, dos posiciones por encima del lugar 41 que ocupaba en 2025.
El dato proviene del World Happiness Report 2026, un informe que cada año toma el pulso al bienestar de las personas en más de 140 países, este ranking va desde el 2023 al 2025. La medición se basa en la evaluación que hacen las personas de su propia vida en una escala del 0 al 10 con encuestas de la Gallup World Poll. Esta medición se complementa con seis factores principales: el ingreso per cápita, el apoyo social, la esperanza de vida saludable, la libertad para tomar decisiones, la generosidad y la percepción de corrupción.
Panamá también registró un incremento en su puntuación, al pasar de 6.407 en el ranking del 2025, que comprende desde el 2022 al 2024 a 6.547 en el de 2026, situándose por encima de países como España, Guatemala y Argentina. A nivel global, el ranking continúa encabezado por Finlandia, seguido por otros países como Islandia, Dinamarca y Costa Rica, que mantienen puntuaciones superiores a 7, de acuerdo con los datos del informe.
A partir de estas respuestas, el informe no solo establece posiciones en el ranking, sino que también desglosa los factores que influyen en la evaluación de vida de cada país.
En ese marco, los cambios entre un año y otro suelen ser moderados. Las variaciones en puntaje, como la registrada por Panamá, responden a ajustes en la percepción de los ciudadanos y a la evolución de los indicadores que componen el estudio.
En ese escenario global, el avance de Panamá se inscribe como una variación dentro de una medición donde cada décima cuenta y donde los cambios, aunque pequeños, forman parte de una tendencia que se construye año a año, reflejando cambios progresivos en la percepción de bienestar a lo largo del tiempo.
“Tengamos en cuenta que, esta es una valoración bastante subjetiva de lo que llamamos felicidad”, comentó Abdiel Rodríguez, profesor de Filosofía en la Universidad de Panamá. “Múltiples factores inciden, como la situación económica. Panamá no está mal en cuanto a su PIB per cápita, nuestro problema son las desigualdades”.
Panamá es uno de los países más desiguales del continente. Por un lado están los centros urbanos, que mantienen al país en una clasificación de renta media alta, pero sectores del país mantienen altos índices de pobreza. En las comarcas indígenas, por ejemplo, hay más de 75% de pobreza y una evidente falta de acceso a servicios básicos como la electricidad, acueductos y acceso a centros de salud.
El filósofo advierte también que no es realmente posible cuantificar la felicidad.
“Realmente no es posible medir objetivamente la felicidad. Podemos asociar algunas actividades a estar felices, pero eso no necesariamente es la felicidad. Podemos considerar a la felicidad como un estado de plenitud, y a eso es a lo que aspira la humanidad, al menos así lo entendía Aristóteles”, apuntó. Para Rodríguez, la sociedad está alienada por el sistema capitalista que la aleja de este objetivo. “Para alcanzar la felicidad necesitamos lo que los griegos llamaron la ataraxia o la imperturbabilidad para poder controlar nuestras pasiones”, acotó.
El panorama mundial actual genera incertidumbre no solo en Panamá, sino alrededor del planeta. La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en Irán ha ocasionado un alza en los precios del combustible que afectan el costo de la vida para los consumidores, un efecto que se prevé siga acentuándose mientras se extienda el conflicto.
“En un mundo en guerra es muy difícil estar felices o alcanzar la felicidad. Aunque habrá quien diga que no tiene nada que ver con los bombardeos a Palestina o Irán, pero el hecho que estén muriendo miles de personas corroe nuestro sentido de humanidad. Aunado a las consecuencias del alza del petróleo que impactará directamente en nuestros bolsillos”, concluyó Rodríguez.