Embajador de EE.UU: ‘Si una persona no está dentro de nuestras normas de seguridad no será invitada, sea quien sea’

  • 25/03/2026 00:00
Kevin Marino Cabrera defiende la política exterior de su país, detalla las relaciones bilaterales entre ambos territorios y habla sobre el Canal de Panamá

En una reciente jornada de trabajo en la provincia de Bocas del Toro, el embajador de los Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, ofreció una entrevista exclusiva a Radio Panamá en alianza informativa con La Estrella de Panamá. El diplomático, quien cumple su primer año de gestión, aprovechó este escenario para enviar un mensaje contundente sobre la nueva dinámica de las relaciones bilaterales bajo la administración del presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio. La conversación no solo abordó la cooperación humanitaria, sino que profundizó en los pilares de la política exterior estadounidense: seguridad, transparencia y el control soberano de sus fronteras.

Cabrera fue enfático al señalar que la lucha contra la corrupción y el alineamiento con los intereses de seguridad de Washington son condiciones innegociables para mantener el acceso a territorio estadounidense. “La visa es un privilegio, no un derecho”, sentenció el embajador, marcando una postura que define el tono de su misión en el istmo. A lo largo del diálogo, se desglosaron temas que van desde la inversión portuaria y la exportación de carne, hasta la gestión hídrica del Canal de Panamá, ofreciendo una radiografía completa de la agenda compartida entre ambas naciones.

En Panamá se han dado designaciones por corrupción a diferentes figuras políticas y novedades en torno a la cancelación de visas. ¿Cómo se explica este detalle en medio de los tiempos internacionales que vivimos y estas calificaciones a personas de la sociedad panameña?

Sobre las personas que han sido calificadas, eso ocurre al nivel del secretario de Estado. Yo no puedo calificar o descalificar a una persona, ni puedo nombrar a alguien a quien se le haya retirado la visa. No. Yo sé que a la gente le encanta preguntarme eso, pero mi respuesta es la misma: la visa es un privilegio, no es un derecho. Igual que entrar a Panamá es un privilegio para otros países y no un derecho, entrar a Estados Unidos es lo mismo; no hay ninguna diferencia. Nosotros decidimos quién entra y quién no, y eso se basa en la seguridad nacional de los Estados Unidos.

Si pensamos que una persona no está dentro de las normas de seguridad nacional de nuestro país, no será invitada. Honestamente, creo que en el pasado ningún presidente ni secretario lo ha articulado como lo han hecho el presidente Trump y el secretario Rubio. Muchas veces teníamos personas en nuestro país trabajando en contra de nuestros intereses y de nuestra seguridad nacional. Así que, de nuevo: si es una persona que quiere contribuir y hacer el bien, será invitada. Si es una persona que va a trabajar en contra de nuestros intereses y de nuestra seguridad nacional, no importa quién sea —puede ser presidente, magistrado, ingeniero o abogado—, no importa la profesión ni el cargo que tenga: no será invitado.

Usted lleva ya un año en Panamá y, por lo que tengo entendido, esta visita a Bocas del Toro es la última provincia para completar el recorrido por todo el país. Cuéntenos más sobre ese recorrido y lo que se está desarrollando ahí.

Para ser un embajador y entender el país donde uno está sirviendo, tienes que viajar. No puedes quedarte en la embajada o en la residencia escondido; hay que saber qué dice la gente en la calle. Panamá y Estados Unidos tienen una amistad de más de 120 años; somos socios y debemos fortalecer esa relación. Parte de eso es ayudar en la parte humanitaria. Este año, el presupuesto de ayuda humanitaria del Comando Sur es diez veces mayor que el del año pasado, gracias a la expansión de la seguridad impulsada por el presidente Mulino y el presidente Trump. Estamos trabajando contra los carteles, los narcos y el tráfico de armas y personas, además de asegurar la seguridad del Canal, donde ambos tenemos un deber basado en tratados firmados.

Hoy pudo visitar centros escolares, el hospital y se reunió en el Smithsonian. ¿Cómo se desarrolla la relación entre la embajada y los apoyos que se dan en Bocas del Toro?

Esta gira es parte de lo que lanzamos a finales del año pasado con el ministro de Salud, Fernando Boyd. Más de 10,000 panameños recibirán beneficios médicos del Comando Sur. Hoy, más de 1,000 personas reciben ayuda dental, exámenes para mujeres y medicinas. Al inicio del año donamos más de 4,000 libras de medicamentos y realizamos “cataratones” en el país; el próximo año traeremos uno aquí para 400 personas. También donamos más de 1,000 mochilas para estudiantes. Todo esto es parte de ser un buen socio, fortaleciendo la relación entre los presidentes Mulino y Trump.

¿Cómo ha visto la capacidad de resiliencia de los panameños frente a los cambios globales actuales?

Panamá es un país bastante resiliente. Creo que el presidente (José Raúl) Mulino está haciendo su mejor esfuerzo para solucionar los desafíos que encontró al llegar. Ha ido destacando punto por punto y, en nuestra opinión, la vida para los panameños está mejorando cada día.

Hace unas semanas el presidente Mulino participó en la invitación del presidente Trump por el tema del “Escudo de las Américas”. ¿Cómo está la cooperación luego de ese espacio?

Excelente. Asistieron unos 17 países de la región unidos por el favor de la ley y el orden, para desmantelar carteles y grupos de narcos que han matado a más personas que los grupos terroristas. Esa reunión reafirmó nuestra alianza en la misión de derrotar a estos grupos que dañan a la sociedad con drogas, armas y guerras de guerrillas.

¿Cuál es el rol en el que Estados Unidos ve a Panamá en estos momentos, más allá del punto logístico?

Como dijo el secretario Rubio, la frontera de Estados Unidos no empieza allá arriba, empieza aquí abajo. Si puedes detener la migración ilegal en el punto más estrecho, que es el Darién, eso nos ayuda directamente arriba. Panamá estaba haciendo una gran parte sola, porque el gobierno previo de nuestro país no estaba haciendo nada; francamente, estaban promoviendo que vinieran personas con políticas de fronteras abiertas.

¿Cómo ve ahora Estados Unidos el tema del Canal de Panamá?

Yo no intento hablar por el presidente Trump, él habla muy claro y no le hace falta traductor. Lo que puedo decir es que estamos trabajando juntos desde el inicio de Panamá como país y en esta administración hemos estrechado la relación. Se nota en las reuniones del presidente Mulino con Trump y del canciller (Javier Martínez -Acha) con el secretario Rubio. Estamos abordando temas como la exportación de carne a EE. UU., prohibida por dos décadas, y el equipo de mesa sobre el Visa Waiver.

Y, ¿cuánto podría demorar el tema del Visa Waiver (exención de visa)?

Todo depende de qué tan rápido se cumplan los requisitos de nuestra ley. Hay acuerdos firmados que no se han implementado, especialmente en temas de seguridad aeroportuaria y compartir información de pasajeros. No será hoy ni mañana, demorará su tiempo, pero trabajamos en ello todos los días con la Cancillería.

Sobre el fallo de la Corte respecto a Panamá Ports y la salida de la empresa Hutchinson, ¿esto abre la puerta a empresas con capital estadounidense para invertir con mayor transparencia?

Pensamos que el fallo es bueno para Panamá. No era un buen operador y los reportes de la Contraloría indicaron que se debía mucho dinero al pueblo. Apoyamos al Órgano Judicial; es positivo que los inversionistas vean que Panamá es un país de leyes y orden.

¿Qué rol podría jugar Estados Unidos en el apoyo para aumentar la capacidad hídrica del país?

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE. UU. tiene una relación muy cercana con el Canal y trabajan juntos mirando formas de conservar el agua. Podrían ayudar como consultores en esos proyectos de 10,000 millones de dólares que se han anunciado. Es importante que el Canal garantice el agua, porque sin ella no funciona, lo cual sería malo para el comercio mundial y para Panamá.

¿Qué rol juega Panamá en el desarrollo comercial regional bajo la política de “America First”?

America First no es “América sola”. El intercambio debe beneficiar a ambos países. El presidente Trump está rebalanceando esto. El tema de los aranceles crea una oportunidad: si una compañía en Asia ve niveles más altos allá y niveles bajos en este hemisferio, puede decidir mover sus operaciones a Panamá para estar cerca de sus consumidores en EE. UU. Estamos ayudando a través de programas como Select USA.

Sobre una licitación de recolección de basura con empresas vinculadas a sindicatos regionales, ¿considera que se debería aumentar la debida diligencia en transacciones con el Estado?

Muchos sindicatos en el pasado fueron financiados por regímenes como los de Cuba y Venezuela para desestabilizar países. El presidente Mulino se ha parado firme para derrotar a esos sindicatos que no hacían su función, sino que actuaban como una mafia.

¿Cuál es la situación actual del Darién bajo la cooperación conjunta?

Desde que llegó el presidente Trump, el flujo ha bajado un 99.9%. Eran 5,000 personas diarias y hoy hablamos de unas 15 personas al mes; es prácticamente nada. Al revés, el año pasado hubo miles regresando del norte al sur. Tenemos programas financiados por nosotros para regresar a esas personas a sus países.

Vienen los tiempos mundialistas... ¿qué programas se desarrollan para facilitar el acceso a visas para que los panameños lleguen al Mundial 2026?

Tengo buenas noticias. El presidente Trump prometió que quien aplique por una visa para el Mundial no esperará más de dos meses por su cita. En Panamá la espera es de un mes o menos, así que el esquema no ha cambiado. Si quieres ir al Mundial y no tienes visa, aplica ahora. No esperes. El momento correcto es ahora para asegurar que la recibas a tiempo.

Ya por último, ¿cómo espera usted ser recordado tras su paso por el país?

Uno siempre quiere ser el mejor. Quiero que digan que fui el mejor embajador en la historia de los Estados Unidos y la relación con Panamá.

Panamá es un país bastante resiliente. Creo que el presidente Mulino está haciendo su mejor esfuerzo para solucionar los desafíos que encontró al llegar. Ha ido destacando punto por punto y, en nuestra opinión, la vida para los panameños está mejorando cada día”
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