La administradora de la ATP, Gloria De León, explicó que cuando salen a posicionar a Panamá, lo hacen resaltando estás cualidades y otras como la biodiversidad...
- 21/04/2011 02:00
PANAMÁ. La comunidad cristiana celebra desde hoy el Triduo Pascual —periodo de crucifixión, muerte y resurrección de Jesús. Es un tiempo que aprovechan millones de cristianos católicos en el mundo para participar de los actos conmemorativos de la Semana Santa.
Frente a esa práctica religiosa surgen preguntas como: ¿Realmente son actividades con demostración de fe?, ¿son católicos comprometidos los que participan de los ritos? o ¿se trata de una fecha en la que la mayoría participa por tradición o arraigo familiar? En el caso particular de Panamá, se estima que el 85% de la población está compuesta por cristianos practicantes de la fe católica. Sin embargo, de ese total, menos de la mitad está comprometida con la fe y la comunidad.
El resto participa eventualmente en oficios religiosos y fechas claves —Navidad, Semana Santa, patronales—, la mayoría motivados por la tradición o como legado generacional.
El máximo dirigente de la Iglesia católica en Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, ve con recelo las cifras que representan el compromiso de los fieles. ‘En cosas de religión, hablar de estadísticas es muy delicado’, comentó. ‘Sin embargo, vale la pena aclarar que quienes trabajan en las parroquias observan una mayor calidad del cristiano’, enfatizó.
Otro que defiende la masiva participación religiosa por estos días de los panameños en las casas de oración es el vicario de la Pastoral de la Arquidiócesis de Panamá, Miguel Keller. Acepta que la mayoría asiste a los actos religiosos motivados por la época sin que realmente practiquen lo que profesan. Keller está consciente de que el papel de la iglesia debe estar enfocado en que exista gente practicante. ‘Aunque muchos lo hagan por costumbre, no deja de ser bueno, es una demostración de fe’, explica.
El vicario expone como ejemplo los casos en que un cristiano participa permanentemente en la iglesia con actuaciones distintas a las que profesa. ‘No es eso lo que se quiere, se busca un cambio real de actitud de vivencia con Jesús’.
Ambos dirigentes reconocen la debilidad en el papel de la Iglesia, pero coinciden en que se preparan para lograr auténticos discípulos seguidores de Dios a través de la Pastoral Social. Mediante agrupaciones religiosas se trabaja en la comunidad para formar creyentes que vivan la fe las 24 horas del día y no sólo en fechas específicas.
Por lo pronto, el arzobispo de Panamá evidenció su preocupación porque ‘se necesitan cristianos más coherentes en lo que somos y lo que queremos ser, no como algo abstracto’. Y agrega: ‘es tiempo de detenernos a pensar y preguntarnos qué estamos haciendo por nuestras vidas’.
VIVENCIAS
En Calidonia, Justina Pino asiste fielmente los domingos a la Basílica Menor Don Bosco. Cuando sale de misa aprovecha y compra un par de billetes de lotería. Según dice, ‘uno nunca sabe cuándo pegarle’.
Para Justina lo más importante en un verdadero católico es rezar, asistir a misa frecuentemente y entregar ofrendas. Lo que pase a su alrededor no es cuestión que le preocupe.
En otro punto de la ciudad está Oscar Jiménez, quien aunque no asiste con regularidad a misa mantiene un compromiso propio de ser una mejor persona como exigen los mandamientos. ‘De nada sirve ir todos los días a la iglesia si no cambiamos de corazón’. Él se considera católico pasivo con una esperanza de fe viva en su corazón.
Sobre las vivencias religiosas, la dirigencia católica reitera que la fe se profesa con acciones y cambios de actitud personal, reconociendo que Jesús murió en la Cruz por el pecado del hombre.