Las afectaciones, provocadas por lluvias inusuales y fuertes vientos que impactaron principalmente el norte y el centro del país, han dejado daños considerables...
- 05/12/2014 01:00
La desaparición de un equipo utilizado para espionaje estatal ha dejado al descubierto lo que era un temor generalizado: durante el gobierno de Ricardo Martinelli, se destinaron millones de dólares para escuchas telefónicas y penetrar las computadoras personales.
Olmedo Alfaro, exdirector del Consejo de Seguridad, en conversación con La Estrella de Panamá no descartó que el equipo se comprara con fondos públicos, y afirmó que no tiene conocimiento de que hubiera ingresado a alguna institución del Estado. Dice que está dispuesto a decir a las autoridades todo lo que sabe si lo llaman a declarar.
Abogados exigieron investigar lo actuado, ubicar equipo y cesen estas prácticas propias de una dictadura militar, pero sobre todo que se sancione a quienes violaron a la Constitución y las leyes nacionales.
Las garantías fundamentales consagradas en el Título III de la Constitución Política, en su artículo 29, destacan la privacidad y el respeto a las comunicaciones como un derecho inviolable que no puede ser afectado por ninguna institución —incluyendo el Consejo de Seguridad—.
El fantasma de las escuchas telefónicas y la penetración de las computadoras volvió en el momento en que el director del Consejo de Seguridad, Rolando López Pérez, denunció la desaparición de un equipo que adquirió la administración Martinelli para penetrar computadoras, valorado en $13.4 millones.
Temor general
El ministro de Seguridad, Rodolfo Aguilera, aseguró que el aparato existe. ‘He visto el contrato’, dijo.
El equipo de espionaje extraviado fue adquirido a una empresa en Israel y tenía como objeto instalar silenciosamente en las computadoras del ‘objetivo o blanco’ un sistema de vigilancia a través de la infectación del equipo, lo que permitía consultar los archivos y demás información confidencial de los afectados.
El titular de Seguridad, asegura que no se puede permitir que la sociedad viva ‘aterrorizada’ cada vez que va a usar el celular o cuando va enviar un mensaje de texto o abrir su correo electrónico.
Con el ministro coincide el exprocurador Rogelio Cruz y el constitucionalista Miguel Antonio Bernal.
Éste último asegura que es ‘obligación que el Ministerio Público empiece pesquisas inmediatamente para ubicar el equipo, porque están violando la privacidad de los panameños’. La petición del constitucionalista tiene fundamento: ‘ese aparato lo buscan y lo encuentran... lo debe tener Ricardo Martinelli’.
El exprocurador Cruz exhorta a las autoridades judiciales ‘a iniciar lo más pronto una investigación’, porque es evidente la zozobra entre los panameños al ‘pensar que el equipo adquirido por el gobierno está siendo utilizado por particulares’.
El equipo extraviado del Consejo de Seguridad fue adquirido con dineros del Programa de Ayuda Nacional. El exprocurador insiste en que debe existir rastro de la compra del equipo y solicita que se le pida información a la empresa isrraelí.
Todos coinciden en que la violación de la correspondencia es propia de una dictadura militar y que no se puede permitir que se vuelva a vivir ese temor en un país como Panamá.