La política migratoria y el Informe Roberts

  • 30/01/2022 00:00
La lógica utilitarista del Informe Roberts se hizo sentir en las políticas migratorias adoptadas por el doctor Arnulfo Arias en su Constitución de 1941
La política migratoria y el Informe Roberts

En la columna de la semana pasada, “El Informe Roberts, una joya de la histografía panameña” (link) https://www.laestrella.com.pa/nacional/publicando-historia/220123/informe-roberts-joya-historiografia-panamena nos referimos a esta obra olvidada, cuya lectura ha sido recomendada para un mejor entendimiento de la historia y las complejas realidades de la actualidad.

El documento, también conocido por su nombre formal, Investigación Económica de la República de Panamá, hace un inventario de los recursos para el desarrollo nacional: evalúa la viabilidad de industrias como la ganadería, el turismo, la agricultura, incluyendo resultados de estudios sobre las condiciones del clima, la tierra y el mercado para productos como la caña, el banano, arroz, café, cacao, coco, piña, caucho y árboles maderables. Adicionalmente, hace referencias sobre antecedentes históricos y políticas de estado de otras naciones que pudieran servir a los panameños.

El informe presentado en el año 1929 explica en detalle el concepto, orígenes y experiencias de las llamadas Zonas Libres y el desarrollo de industrias globales como la del banano, con la idea de que estas podrían beneficiar a Panamá.

Este libro que en términos generales tuvo una escasa circulación, formó parte de las bibliotecas de intelectuales, hombres de negocio, economistas y políticos de la época. Su relevancia nos hace suponer que quienes desearan participar en los debates nacionales, presentar propuestas en campañas políticas y mantenerse relevantes en la vida pública entre las décadas de los 30 y 40 debieron haberlo leído.

La política migratoria y el Informe Roberts

De hecho, la agrupación Acción Comunal se manifestó “convencida del alto valor del Informe para la orientación y desarrollo de un país sometido a una difícil situación fiscal y múltiples problemas” y solicitó al Ejecutivo una segunda edición, que luego se hizo por 2 mil copias.

“Los miembros de Acción Comunal contribuyeron con la traducción, revisión y corrección de pruebas, sin costo para el Estado, a fin de economizarle recursos y promover el conocimiento y la divulgación de asuntos importantes para el bienestar nacional en momentos en que la nación atravesaba por momentos confusos”, dice la Introducción de la Investigación Económica de la República de Panamá, editado por la Colección Cultural de Centro América, ( ver www.enriquebolanos.org)

En las décadas siguientes, muchas de sus recomendaciones fueron incorporadas al quehacer nacional. El presidente Florencio Harmodio Arosemena, quien comisionó el estudio, estableció la Contraloría General de la República y adoptó otras de sus recomendaciones para el saneamiento de las finanzas públicas, como el despido de centenares de funcionarios de gobierno, una acción que haría decaer su popularidad entre sus conciudadanos y contribuiría a su fácil destitución por Acción Comunal, en 1931.

Es importante tener presente que el Informe Roberts se caracterizó por su lógica utilitarista: todos sus análisis y recomendaciones se asientan sobre el estricto marco de rendimiento de las inversiones, limitaciones presupuestarias y crecimiento económico, sin consideraciones por lo que más tarde (1948) serían conocidos como los derechos humanos.

En este contexto, resulta interesante ver cómo aborda el tema migratorio, dando una sustentación racionalizada a las viejas políticas discriminadoras y racistas que habían tenido lugar en la república desde comienzos de la República, unas que el presidente Arnulfo Arias, miembro de Acción Comunal, incluiría en su Constitución de 1941, en una versión todavía más radical.

El problema al escasa población

La incursión del informe Roberts en el tema migratorio se basaba en la consideración de que uno de las mayores limitantes para el desarrollo a largo plazo del istmo era su escasa población.

“La población panameña de 500 mil habitantes no es suficiente para contribuir al desarrollo de muchas iniciativas, sobre todo en el interior de la república”, declaraba. “El país abunda en riquezas naturales, pero hasta ahora éstas apenas si han sido explotadas… a falta de pobladores de donde obtener los brazos para el trabajo de desarrollo...”.

“La población se necesita no sólo para abastecer con la mano de obra a nuevas industrias, sino también para crearle a estas mercados domésticos”.

Como claro ejemplo de la desventaja de la escasa mano de obra, el Informe comenta que la United Fruits había tenido que importar mano de obra para sus cultivos de banano en Bocas del Toro y Chiriquí, lo mismo que el gobierno estadounidense para la construcción del Canal. Igualmente, cita a grandes intereses internacionales como la compañía Firestone, fabricante de llantas de caucho, que optó por invertir sus capitales en el desarrollo de la industria del caucho en Liberia atraído por la disposición de mano de obra abundante y barata. Lo mismo había sucedido con los fabricantes ingleses del chocolate, que invirtieron en países africanos, “que tenían braceros baratos que no solo podían ayudar el cultivo del grano sino que de forma secundaria podían convertirse en consumidores de artículos europeos”.

Necesidad de una política migratoria

“Si la inmigración ha de fomentarse … parece mejor encauzada en vez de dejar el movimiento completamente al arbitrio del inmigrante individual”, decía el informe.

“La experiencia de esfuerzos para atraer la corriente inmigratoria ha demostrado que debe andarse con mucha cautela”, advertía. “Es dudoso que pueda resultar ningún bien de la afluencia de agricultores ignorantes de las condiciones del trópico, u obreros, mecánicos o trabajadores dependientes de un empleo sin seguridad de que puedan conseguirlo. Lo que se necesita aquí es una inmigración seleccionada más bien que promiscua”.

“Todos los países escasamente poblados desean la inmigración siempre y cuando puedan conseguirla de buena calidad, pero no quieren esa clase flotante, sin calificaciones y aventurera que es la más dispuesta a venir”.

Conocimientos

El Informe Roberts recomendaba una corriente de inmigración que viniera a suplementar a la mano de obra nativa con conocimientos de agricultura moderna y la dirección técnica de que carecían los locales, pues en Panamá, decía, “consideraban la agricultura únicamente como el medio de extraer un escaso sustento del suelo y no como un negocio cuyos frutos han de llevarse al mercado”.

Los inmigrantes “deben ser agentes experimentados en el cultivo de hortalizas y frutas, la cría de aves de corral y puercos, la fabricación de productos de lechería, etc., y capaces de demostrar que han tenido éxito en sus operaciones en donde hayan vivido. Familias con semejante experiencia práctica podrían ganarse la vida bien y …. constituir un verdadero sistema educacional en asuntos prácticos”.

Sitio de origen

“Por regla general es preferible que la inmigración se desarrolle entre países que tienen la misma latitud o más parecida posible, fin de que el cambio de clima, costumbres, cultivos, etc., no sea tan radical que dé lugar a la pérdida de experiencia previa y engendre el descontento”.

“Naturalmente, la preferencia debe dársele a sangre y habla española, y sería conveniente que se llevara a cabo una investigación acerca de las posibilidades en este sentido”.

“Si pudiera conseguirse una clase de nuevos ciudadanos responsables de origen español o de Italia podría intentarse el fomentar la inmigración en pequeña escala, bajo la supervigilancia cuidadosa e idónea”.

El informe también sugería promover una corriente inmigratoria procedente de Puerto Rico, una isla caribeña con una población casi tres veces tan grande como la panameña pero con una superficie de la novena parte de su territorio.

“Puerto Rico tiene una población mayormente de ascendencia española. Son gentes hospitalarias, pacíficas y ordenadas”.

“La isla de Puerto Rico tiene gente como la que hemos indicado y existe allí relativamente un exceso de población. Un movimiento inmigratorio de Puerto Rico a Panamá, aún estimulándolo, difícilmente se produciría tan rápido que excediera al aumento natural en la población de la Isla, y es casi seguro que produciría resultados provechosos bajo todo punto de vista”.

“Las Islas Canarias tienen una población aproximadamente igual a la del Istmo en un área territorial igual apenas un décimo de la de Panamá. Estas Islas y la Madre Patria misma contribuyeron una gran parte de los braceros que construyeron el Canal de Panamá, e indudablemente de allí pueden obtenerse los contingentes que han de aumentar las fuerzas obreras permanentes de Panamá. La población italiana es consanguínea y fácilmente asimilable a la española. Puede decirse, por lo tanto, que no faltan lugares de donde pueda obtenerse una inmigración satisfactoria una vez que las industrias en Panamá hayan alcanzado un desenvolvimiento tal que puedan brindar trabajo remunerativo”.

“La república ha establecido restricciones a lo que consideran inmigrantes indeseables y en esta actitud creemos que está perfectamente justificada”.

“Si bien la situación de escasez de brazos en Panamá puede mejorarse enseguida aboliendo las restricciones contra la entrada de los antillanos de color, el total de braceros de esta clase disponible no es lo suficientemente grande para constituir una solución definitiva del problema. Si la provisión de braceros asiáticos también se considera indeseable, no quedará otro recurso que volver los ojos a la inmigración de Puerto Rico o en último caso a la de Europa”.

Permanencia

“La inmigración más satisfactoria en todos los países es la que viene inducida por las cartas escritas por los inmigrantes a sus familiares en su pueblo origen, en que les cuentan de la bondad de su nuevo hogar. La inmigración que no da por resultado que se escriban tales cartas no merece ser tenida en cuenta”.

En resumen, el informe Roberts sugería que Panamá debía hacer un esfuerzo por aumentar su población a través de la inmigración: “Las ciudades de Panamá necesitan estar complementadas por una población rural que produzca artículos para la exportación, compre los productos y servicios que las ciudades tienen en venta. Una población creciente valoriza el inmueble y ofrece infinidad de oportunidades para los negocios”.

“Sin duda alguna existen hoy en el mundo muchas personas en posición tal que estarían mucho mejor si pudieran fincarse en las tierras desocupadas de Panamá, siempre que esas gentes pudieran hacer el cambio y supieran ganarse la vida una vez llegadas aquí”.

“Todos los países tienen ya suficientes comerciantes trabajadores urbanos; lo que desean conseguir son campesinos hacendosos que se asienten de manera permanente en sus tierras desocupadas”.

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