13 de Ago de 2022

Sociales

Argentina de fiesta en Panamá

Los argentinos en Panamá literalmente tiraron la casa por la ventana. La celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo el pasado...

Los argentinos en Panamá literalmente tiraron la casa por la ventana. La celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo el pasado martes 25 fue verdaderamente fastuosa, una de las más grandes fuera de territorio argentino, según el embajador de ese país, Jorge Arguindegui. Más de mil doscientos invitados, un ejército de casi 200 meseros, 600 kilos de carne de res importada de tierras gauchas, 25 corderos patagónicos, más de 500 botellas de vino – sin contar las mini champaña –, además de dos chefs argentinos de pura cepa, Mauro y Marina, y cuarenta artistas, entre cantantes, músicos y bailarines, fueron los protagonistas de esta fiesta.

Los invitados, luciendo sus mejores galas – la mayoría de las damas en traje largo y los caballeros en ‘smoking’ o vestido oscuro como solicitaba la invitación –, empezaron a llegar a las 7 de la noche al hotel El Panamá, donde se realizó el Asado de Gala organizado por la embajada argentina y la Asociación de Amistad Argentino Panameña. A las ocho en punto arrancó el ‘show’. Los campeones mundiales de tango 2009, Betsabet Flores y Jonathan Spitel, al ritmo de la voz de Javier Noseda, acompañados por el Grupo Tango Panamá, deleitaron a los presentes con la danza rioplatense por excelencia

El folclore también estuvo presente en las típicas empanadas argentinas y en las zambas, gatos y cuecas interpretadas por los grupos folclóricos Ascasubi y San Francisco. Pese a haber sido anunciada la presencia del presidente Ricardo Martinelli, compromisos de última hora le impidieron participar y su gobierno estuvo representado por el vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Varela; el ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu; la ministra de Educación, Lucy Molinar; y el ministro de Economía y Finanzas, Roberto Henríquez, que en animada charla ocupaban la mesa principal.

La parte protocolar se inició con los himnos de Panamá en la voz de Patricia Helena Vlieg y de Argentina, en la de María Martha Serra Lima, una institución en la interpretación de boleros. Después de la típica cena, compuesta por variedad de cortes de res, le tocó inaugurar los discursos al presidente de la Asociación de Amistad Argentino Panameña, Enrique de Obarrio. A su vez, el embajador Arguindegui hizo un repaso de la formación del estado argentino a partir de aquel 25 de mayo de 1810 y destacó el cosmopolitismo de Argentina que ‘no deja de ser un país de contradicciones, de deseos y de sorpresas’, donde a veces ‘todo parece imprevisible, como los movimientos de un gran jugador de fútbol o los de una pareja que baila tango.

Esa es nuestra naturaleza, donde la diversidad es bienvenida’, dijo. Para finalizar, el vicepresidente Varela resaltó la calidez de las relaciones que existen entre ambos países y la presencia de los aproximadamente 2,000 residentes argentinos en territorio panameño.