Temas Especiales

16 de May de 2021

Pensamiento Patriota

  • El Día del Trabajo

    En los últimos años la dinámica sindical se ha destacado por su espíritu de confrontación, y tal vez ese también es el espíritu de los patronos más ortodoxos o reaccionarios. No es ese el espíritu que prevalece en los países europeos y en los de corte democrático de América Latina.
  • En las luchas comunes, las glorias comunes

    Al darse el golpe militar contra el gobierno constitucional de Arnulfo Arias, alegan los fabricantes de fábulas, surgió un nuevo hombre panameño, una nueva concepción del presente destino de la República. Se dice que a partir de ese momento, las reivindicaciones panameñas se comenzaron a conocer en el mundo.
  • La urgencia de una alianza democrática

    La madurez política a la que hemos aludido guarda relación directa con la estabilidad democrática. Madurez y estabilidad es binomio irreemplazable en todo estado de derecho.
  • Gaitán y la lucha por la esperanza

    Al momento de su muerte, Gaitán era candidato por segunda vez a la Presidencia de la República de Colombia. Su triunfo se auguraba como seguro y una versión de la causa del asesinato se encontraba en la previsibilidad de su ascenso al poder. Las fuerzas políticas y económicas que se le oponían eran tan sectarias como antidemocráticas.
  • La vida perdurable de las víctimas de los Poncio Pilato

    La Pasión de Jesús, el sufrimiento de Jesús, la sangre de Jesús, es el dolor, el sufrimiento y la sangre que jamás se arrancarán del corazón del hombre. Están allí como un faro para guiar a la humanidad a los puertos de su propia depuración y redención.
  • La dura lucha por la libertad

    Cuando surge el derecho para normar las relaciones entre los hombres o entre los hombres y el Estado, la libertad es considerada como propia de la naturaleza del hombre o como un valor que debe ser tutelado como una obligación pactada entre la sociedad y el Estado.
  • El diálogo que hace falta

    El problema del Seguro Social tiene un rango que escapa a los cálculos electorales, y debe ser estudiado y resuelto como un problema de Estado, es decir, de todos sin intenciones subalternas, que una al país en las soluciones. Exactamente como ocurre en España en el combate al terrorismo.
  • Ante la crisis, nuevos hábitos

    El precio del combustible seguirá subiendo y, por tanto, los aumentos ya establecidos serán irreversibles. Llegué a comprender todos los factores que inciden en el aumento injustificado del costo de un galón de gasolina o de diésel
  • El ocaso de los dictadores

    En las primeras seis décadas del siglo XX la fauna política estuvo saturada de gobernantes que no se identificaron con la democracia. En las décadas posteriores también se dio el fenómeno de la arbitrariedad, aun cuando en muchos casos fue más infernal el comportamiento oficial.
  • La opinión pública y la vuelta de carnero

    A partir de 1972 se bifurcaron las oposiciones al texto constitucional. Unas se constreñían esencialmente al rechazo por sus orígenes y fines totalitarios. Se alegaba que toda Constitución debía descansar en la voluntad expresa de toda la nación, cosa que no ocurría con la Constitución de los militares. Las otras dirigieron sus dardos a las normas antidemocráticas y postulaban la alternativa de las reformas.
  • La pureza electoral como mandato civilista

    El sufragio debe responder siempre a una voluntad libre, libre de todo encadenamiento o de toda promesa que la despoje de independencia. La sociedad civil, más que los partidos políticos, debe iniciar una cruzada por el voto cívico, por el voto que aflore de la conciencia libre del ciudadano.
  • Aquellos días trágicos

    Terminada la lectura que vengo comentando caí en profunda meditación, singularmente sobre las calidades morales de nuestra sociedad. Me preguntaba si la reacción del pueblo al enterarse de lo ocurrido en Coiba y divulgado por Aparicio y Pérez iba a estremecer los cimientos de la República.
  • Entre hidras y claudicaciones

    Un país sin ejércitos por mandato constitucional no puede engendrar soluciones híbridas. Una policía civil con batallones militares en la frontera sería el paso inicial para constituir un nuevo ejército, lo que igualmente ocurriría si la policía civil llega a estar dirigida por un militar de carrera, tal cual lo ha recomendado la alianza PRD-PP. Peor aún es aceptar o, más que aceptar, pedir la presencia del ejército de Estados Unidos en Panamá como lo ha insinuado el candidato presidencial de Cambio Democrático.
  • Naciones Unidas o desintegración

    En la legítima defensa subjetiva personal hay de por medio un amago, una acción que se presume, pero que en la realidad no existe. Si los inspectores de la ONU llegaran a informar que efectivamente Iraq tiene armas de destrucción masiva como las tienen otros países impunemente y Hussein amenaza con usarlas en cuestión de días, de horas, como inminente, contra España, Inglaterra o Estados Unidos, entonces se podría hablar de una guerra defensiva.
  • Civilismo antes de la cruzada

    La lucha civilista de la Cruzada es impresionantemente agónica. Tantos dolores y tantas angustias de tantos. No puedo olvidar a Floyd Britton. Durante 90 días todas las mañanas lo veía tras los barrotes de mi celda. En el patio de la cárcel, él estaba pendiente del instante en que me asomaba por la ventana, levantaba su vigoroso puño, sonreía y seguía su andar. Luego murió en Coiba.
  • El 9 de enero en el recuerdo

    Antes y después de 1846 los panameños agotaron muchos esfuerzos para demostrar que el istmo les pertenecía. Esa es la génesis de los conflictos históricos entre Panamá y Colombia. Si el istmo era propiedad de Colombia, razón pudieron haber tenido los colombianos para buscar la protección de Estados Unidos y también para oponerse posteriormente a la independencia. Pero si el istmo nunca fue de Colombia y siempre fue de los panameños, razón tenían los panameños para ver en el Bidlack-Mallarino un zarpazo a la integridad nacional panameña.
  • Hacia un Año Nuevo sin frustraciones

    Empieza hoy el nuevo año. En el mundo exterior la diplomacia está supeditada a los rigores de la violencia y de los intereses creados y en el mundo interior. En Panamá, aún el gobierno no supera la acción rutinaria, administrativa y el país corre el peligro de caer en la vorágine tradicional de la frustración.
  • Hacia una oposición actual y militante

    Los grupos de presión en el campo político luchan por el cambio de conductas o de políticas oficiales o privadas, y los partidos políticos están encaminados a la toma del poder. Si los objetivos de los grupos de presión son logrados, hasta allí llega la militancia colectiva, y si en esa lucha el gobierno sufre un desgaste, a los grupos de presión no les interesa capitalizar ese desgaste precisamente porque su lucha no está dirigida a vencer políticamente al gobierno.
  • El ejemplo de la democracia española

    En la España de hoy, desde el rey hasta el súbdito más humilde del reino, a pesar de las grandes disidencias regionales existentes, tienen conciencia de que se vive en un estado de derecho regido por una Constitución democrática. Es una Constitución que promueve un clima de confianza y sus concepciones programáticas y descentralizadoras han permitido el desarrollo de ese país tan plural.
  • Cuando los ríos crecen como las fortunas

    Yo soy un entusiasta espectador de los ríos rebeldes cuando no hacen daño. Se produce una fuerza avasallante, como mínimo maremoto, que inspira tanto respeto como temor. Es una corriente impetuosa, encrespada, que corre de tumbo en tumbo, locamente, hasta perderse en la lejanía.
  • Itinerario del militarismo panameño

    El panorama del futuro siempre es claro, si tenemos el valor de volver la mirada al espejo del pasado. Inspirado en lo vivido bajo la égida militarista, el pueblo y sus fuerzas vivas deben exigir el desmantelamiento de los avances notorios que en el campo del militarismo han logrado los estrategas civiles y militares que, repito, actúan en la conspiración antidemocrática desde ciertos puestos clave debidamente identificados en el engranaje oficial.
  • Schmeling, de ayer a hoy

    En la década 1930 a mi pueblo solo llegaba diariamente 'La Estrella de Panamá' y algunas veces el 'Panamá América'. Era la única comunicación con el resto del planeta. Hasta que llegó el año de 1936. En esos tiempos Estados Unidos tenía el monopolio inalámbrico y no era permitida la radiodifusión porque podía interferir las comunicaciones del Canal. Estados Unidos, en los diálogos exploratorios sobre el nuevo tratado general, ofreció renunciar a tal monopolio. Y así lo hizo.
  • Hacia un diálogo sin provechos electorales

    Es del todo absurdo y censurable participar en un diálogo nacional, teniendo al pueblo como auditorio, si no se tiene la seriedad de ubicar en su punto exacto la causa del pobre crecimiento del producto interno. Enrique Iglesias, la figura máxima del BID, expresó la semana pasada, con mucho pesar, que la mayoría de los países de la América Latina no tendrán un crecimiento mayor del 1% anual.
  • Moscoso y la vigencia de las libertades

    En el segundo año de gobierno de la presidenta Moscoso, existe una realidad positiva que debe ser imperecedera: vivimos en un estado de derecho con la plena vigencia de las libertades públicas y todos debemos ser custodios -Gobierno, oposición y pueblo-, de esa gran conquista de la civilidad panameña. Es preciso recordar los amargos momentos del pasado inmediato; es conveniente examinar la vida de otros pueblos vecinos para comprender la importancia de vivir en la paz que produce un estado de derecho.
  • Una ley imposible en 1870

    En materia de trabajo, casi todas las constituciones que han tenido vigencia en Panamá desde el siglo XIX reconocen el trabajo como un derecho individual. Pero en la Constitución vigente se le tiene como un derecho y como un deber del ciudadano. Se afina una definición solidaria del Estado con relación a ese derecho y a ese deber.
  • El diálogo nacional

    El diálogo debe lograr la unidad contra la delincuencia y el terrorismo. Los partidos, de gobierno y de oposición, con sobrada experiencia en los afanes gubernamentales, deben conocer muchísimo mejor cuáles son los puntos críticos que afectan el desarrollo nacional. Nadie duda que en la hora actual, vigilados por el pueblo, los partidos sabrán asumir su papel positivo como responsables de la marcha de la nación.
  • Ángel Lope Casís y la honradez

    En mi época de institutor llegó al aula como profesor de gobierno don Ángel Lope Casís, así Lope, sin ser abogado, caballero a carta cabal. Hombre de andar solemne y atildado de estampa, de rostro severísimo y no muy agraciado. Otros eran sus encantos, la erudición y el buen manejo de la urbanidad, según Carreño. Sus clases eran realmente de altura universitaria. Era un crítico de las malas prácticas políticas, y minutos antes de iniciar la lección del día comentaba un hecho de interés nacional, de actualidad. Era un orientador, era un maestro.
  • El diálogo y la resurrección de la paz

    En el Panamá de hoy, de modo muy diferente se viene jugando a la gallina ciega. El país político y social como que se mueve como una veleta sometida a los diversos vaivenes del viento que sopla o soplan. Sin embargo, existe un viento persistente de carácter opositor desde que Mireya Moscoso, mujer de raíces populares, logró el triunfo electoral.
  • Discriminación e ingratitudes

    A pesar de las lecciones de la historia, el panameño insiste en crear privilegios o en sembrar discriminaciones. Antes, cuando los poderosos no querían perder el control político, establecieron en las cartas magnas del siglo XIX que para ser diputado o senador era requisito tener una renta anual considerable o ser propietario de bienes inmuebles. Los abuelos y bisabuelos de los legisladores de 1998 no pudieron, por ello, ser legisladores.
  • Solo perdura lo que es libre

    He de expresar que todo lo que era contrario a las características de un Estado soberano, el panameño en su hora lo combatió y más temprano que tarde fueron derrotadas muchísimas de esas lesiones inferidas a la dignidad nacional. La década de 1920 es rica en episodios amargos y también en ejecutorias que enaltecen al istmeño. Hay una guirnalda a lo largo de la historia de sol y sombras
  • El peligro del golpismo

    Las consideraciones que vienen expuestas las traigo a cuento porque siento que el ambiente está sometido a una atmósfera enrarecida, que no se identifica con la transición democrática y que envía señales alarmantes en perjuicio de la estabilidad institucional.
  • Felipe Juan Escobar, un penalista excepcional

    Al unirme a ese recuerdo, he querido glosar algunos pasajes de su vida que lo presentan como la más alta cifra de la oratoria forense del país y como un abogado ilustre e idóneo, entendido por idoneidad, según el decir de Rafael Bielsa, la aptitud moral y técnica para desempeñar en el foro nacional.
  • Momentos estelares de la patria

    La decisión de borrar de las grandes efemérides el recuerdo de las batallas llevadas a cabo en las guerras civiles, en las pugnas fratricidas, o la exclusión en los textos de historia de los capítulos sobre las llamadas glorias militares, contribuyen a cubrir con un velo el pasado que desunía a los panameños y a no dar motivos para estimular la vocación militar entre los jóvenes del país.
  • Hacia el perfeccionamiento de la democracia

    Es la más usual y controvertida definición de la República; se distingue como arcadia para unos y tugurio para otros. Es una verdad a medias, porque la República antes que geografía económica, con paralelos contradictorios, constituye un solemne compromiso. El estudio continuado de este compromiso, engendrado de misiones y responsabilidades, debe constituir el papel cardinal de todos los panameños, sean de arcadias o tugurios.
  • La vejez y los pliegues del alma

    Nos ufanábamos de nuestra juventud, la estimábamos eterna. Nos creíamos los dueños del mundo. Gil Blas Tejeira nos decía, con risueña mofa, el 'tesoro de la juventud'. Era época hermosa, transformadora, motivadora, llena de ideas e ideales. Esos ideales nos hacían intrépidos, invencibles, protagonistas de primera línea.
  • Reflexiones sobre la ola criminal

    La historia indica que las soluciones intimidatorias no impiden necesariamente el aluvión criminal. Recuerdo haber leído que un alto porcentaje de quienes fueron guillotinados, presenciaron alguna vez una ejecución de esa naturaleza.
  • El diálogo como triunfo de la democracia

    La experiencia provechosa del diálogo nacional ha tenido muchos antecedentes. Podría matizar el vocablo diálogo y diría que equivale a la idea de unidad nacional ante la adversidad colectiva. En el pasado, en cada ocasión en que existió la desunión entre los panameños, el país recibió zarpazos que lo humillaron. Si se examina la historia de casi todas las leyes totalitarias o tratados leoninos impuestos, tal imposición ocurrió en momentos de controversia o de división nacional.
  • Tras las huellas de nuestro Adán

    Esa corriente interior que nos identifica y esa historia que prolonga los viejos caminos, definen nuestra condición de panameños. Esto quiere decir que las huellas de Adán en el campo del civismo no nos resultan extrañas y que están allí, como lámpara votiva, señalando senderos.
  • La lección de Gorbachov

    En otro orden de temas, Gorbachov posee, ante los problemas críticos del mundo, una visión lúcida, realista y de principios. Es un estadista con recetas saludables. ¿Cuál es la solución para Irak? Su respuesta es rápida, sobria y sabia, en la que incluye todos los extremos del conflicto: “Devolución de la soberanía a Irak, salida de las tropas de ocupación occidentales y su sustitución por tropas pacificadoras de países árabes bajo mandato de la ONU, y a partir de allí, trabajar juntos por la reconstrucción del país. Y permitir, en fin, que los iraquíes administren toda la enorme riqueza de su petróleo”.
  • Significado actual del 1 de mayo

    Es obvio que el distanciamiento continuado de la clase obrera de la clase política se debe al poco entusiasmo de los políticos y partidos actuales por los problemas y sueños de los trabajadores. Es evidente que los partidos políticos prefieren, por sus afectos también clasistas, sus frentes empresariales internos a los frentes de trabajadores.
  • La juventud y los consejos de Héctor Conte Bermúdez

    La juventud panameña, con algunos sectores infestados del vicio, de las frivolidades incultas, de los malos hábitos, incluso del oportunismo político tan prematuro, debe iniciar un proceso de superación espiritual
  • Mis simpatías por el Banco Nacional

    Ayer, cuando era niño, como he dicho, creía que el dueño del banco era su gerente y de allí mi afecto infantil por esa institución. Hoy que sé que el banco no es del gerente, sino que tiene por dueños a todos los panameños, tengo mayores motivos para que no decline la vieja simpatía
  • La fatalidad inagotable

    Existen dos manifestaciones humanas que son resistidas por igual, la guerra y el terrorismo. En ambas irrumpe la violencia. En la guerra los resultados son previsibles y hasta queridos. En el terrorismo las acciones son inesperadas con resultados igualmente queridos por sus autores.
  • La naturaleza, agravios y desquites

    La naturaleza ha tomado el camino de la violencia, del sacudimiento, del desquiciamiento global. Es su hoja de ruta. Para algunos es reacción. Más que ofensa es desquite.
  • Los caminos que conducen a Roma

    Ante la corrupción que se extiende en el orbe malignamente globalizada, Juan Pablo II interpuso su palabra de sanidad social. Su conducta lo proyectó como un defensor mundial de los oprimidos.
  • El testamento de Don Quijote

    Estos temas, de los propios de Don Quijote y de Miguel de Cervantes Saavedra, fueron en su hora muy analizados con erudición por el más grande cervantino panameño, Gil Blas Tejeira, y por el principal escritor del centenario, Octavio Méndez Pereira. Ambos lo hicieron docentemente, uno en el periodismo, otro en sus libros y en la cátedra. Allí dejaron sus testamentos espirituales.
  • Las advertencias del mundo

    La pobreza se arraiga hasta en países ricos y el fenómeno lo explica la falta de planificación y de liderazgo lúcido en la conducción estatal. En la mayoría de los países la cruz de la miseria se soporta resignadamente, siempre en los límites de la explosión social.
  • El Estado y la delincuencia

    El problema de la delincuencia es tan crítico, que los cimientos del Estado -como órgano destinado a mantener el orden público- se encuentran ante la opinión pública tan deteriorados como desprestigiados.