Nueva terapia para curar enfermedades genéticas

  • 02/02/2015 01:00
CRISPR es un método que fue diseñado para compatir enfermedades que afectan nuestros genes

Un método revolucionario en la ciencia, llamado CRISPR (siglas en inglés) podría ayudarnos a resolver enfermedades genéticas. La metodología fue descubierta por la empresa AstraZeneca quién presentó en su página web las posibilidades que ofrece este método.

Lo que hace CRISPR es simplificar y hacer aún más precisa la terapia génica. ¿Que es esto? Se trata de la inserción de genes funcionales, los cuales estaban ausentes en el genoma de un individuo.

Suponiendo que una persona tenga una deficiencia genética, a través de esta terapia, al paciente se le podría incertar los genes funcionales que permitirían ayudarle a frenar los efectos de la deficiencia genética. Es decir: podría ayudarnos a curar enfermedades genéticas.

En palabras de uno de los investigadores a cargo, el doctor Mene Pangalos, Vicepresidente Ejecutivo de Medicamentos Innovadores y Desarrollo Temprano de la empreza AstraZeneca, dijo que ‘CRISPR es una herramienta simple pero potente que nos permite manipular los genes de importancia potencial en vías de la enfermedad y examinamos el impacto de estas modificaciones en una alta precisión manera’, explica el informe de prensa de la compañía.

Lo significativo de esta técnica es que podría revolucionar el tratamiento de una serie de enfermedades genéticas: desde cáncer, diabetes y síndrome de Down.

¿Cómo funciona? CRISPR funciona como una tijera que corta el ADN defectuoso, lo que ocasiona que se active el mecanismo natural de reparación del ADN que ha sido cortado. Y es durante este proceso de reparación es donde se repara o se activa el gen que anteriormente era defectuoso. La explicación de este proceso la muestran en un video promocional de la compañía.

En el proyecto también se encuentran involucrados el Innovative Genomics Initiative, el cual es un proyecto realizado entre la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de California en San Francisco.

Otros colaboradores son el Instituto Broad/Whitehead y el Thermo Fisher Scientific, todos los cuales se encuentran en Estados Unidos.

No obstante, aún falta para que la técnica se aplique a nivel industrial, algunos suponen que podría llevarnos diez años o más para que podamos contar con medicamentos que nos ayuden a combatir enfermedades genéticas de esta novedosa forma.

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