App-Mania... ¿de dónde salió?

Actualizado
  • 09/12/2012 01:00
Creado
  • 09/12/2012 01:00
PANAMÁ. Hace poco instale en mi televisor una aplicación (un ‘App’, como se conoce en el sector) que me permite ver los resúmenes de not...

PANAMÁ. Hace poco instale en mi televisor una aplicación (un ‘App’, como se conoce en el sector) que me permite ver los resúmenes de noticias que la BBC libera cada hora. Mientras se terminaba de instalar pensaba en lo rápido que este concepto ha calado en nuestro ecosistema digital.

Las ‘Apps’ como concepto no son tan nuevas: parten de la base de crear una plataforma de software que tenga todas ‘las conexiones’ listas, de forma que si uno escribe un pequeño programa para hacer algo, no tenga que diseñar todo desde el principio.

Lo que realmente cambió las cosas, fue la creación de ‘tiendas abiertas’ donde cualquiera que sepa hacerlo, puede crear su propia aplicación, siempre y cuando posea un dispositivo que pueda acceder a la tienda puede consumirlas.

Cada dispositivo que esté conectado a una red, es susceptible de ser parte de un ‘eco sistema de Apps’. Imagine por un momento que usando la red eléctrica como conexión, uno pudiese comprarle ‘Apps’ a los electrodomésticos, instalar en la plancha de la casa algún programa que me oriente en la mejor forma de tratar mis camisas de lino, por ejemplo. ¿Le parece extremo? Pues sepa que hace rato en varios países, existen proveedores de internet que usan el acceso eléctrico para vender conectividad domiciliaria.

Lo que en el fondo subyace, fue el entendimiento que se tuvo en algún punto, de la necesidad de abrir las plataformas para que los usuarios y los creadores se uniesen. Es verdad que la plataforma cobra su parte, pero el hecho de permitir que ambos se unan bien lo vale.

Las plazas públicas son tan antiguas como la humanidad. Allí donde hubo un asentamiento humano, existió una plaza donde la gente se encuentra para hablar e intercambiar productos y contactos.

Los nuevos mercados de ‘Apps’ siguen la tradición de permitir a las personas el libre intercambio y la conexión. Todos nos beneficiamos de esta ‘plaza’, en mi día a día uso varias de estas aplicaciones para mi trabajo. Unas las he pagado con dinero y las otras las pago al ver la publicidad que incluyen, pero estoy seguro que si yo hubiese tenido que programarlas... ¡no las estaría usando!.

El principal atractivo de esta ‘plaza’ es su globalidad, en ella nos reunimos a intercambiar personas de todo el mundo, así que creo que va llegando el momento de dejar de ser meros consumidores: seguro tenemos ideas que el mundo necesita. Latinoamérica -del Río Bravo a Patagonia- tiene muchas personas con necesidades parecidas, ¿Quién mejor que nosotros para crear el ‘App’ que las puede solucionar efectivamente?

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