Activistas, familiares de detenidos, excarcelados y dirigentes opositores han exigido la aprobación rápida de esta legislación, mientras que varias ONG...
- 05/06/2009 02:00
Un detalle insignificante para algunos puede ser algo realmente importante para otros, el fin de un deseo, el principio del asco o, pequeñas costumbres que aguantas durante mucho tiempo y al final se vuelven no negociables. En el amor como en la guerra todo es permitido, de manera que no debe haber obstáculos para desarrollar una buena relación si es que se quiere. El asunto es proponérselo.
¿Cuáles son las cosas que “matan el amor” y sacan de quicio? En la vida en pareja se tiende con el pasar de los años a perder la intimidad y dejarse llevar por las costumbres: se va al baño con la puerta abierta, se habla con la boca llena, se depila en la cama mientras él ve el fútbol, etc.
Y ¿dónde está esa mujer encantadora y misteriosa que le volvía loquito? ¿Qué se hizo aquel hombre que la seducía con sólo mirarla? Hazle soñar un poco sin mostrarle todos tus pequeños secretos.
Si tienes por costumbre pasearte como Eva o Adán para hacer la limpieza o leer el periódico, ¡tápate! De hecho, has banalizado tu desnudez y has deserotizado tu cuerpo. No hay nada más excitante que aquello que sugieres. Así, suscitarás su curiosidad. La televisión se convierte en seguida en una trampa y en la tumba de tu vida sexual; con ella en el medio las parejas suelen evadir muchas veces ese deseo tan sublime que es la intimidad.
Sobre todo, si tienes una en la habitación y si abusas de su uso. Encenderla es un reflejo, hace ruido de fondo e impide todo tipo de diálogo. No decimos que la tengas que vender en el acto, pero por lo menos disminuye su uso o cámbiala de sitio.
De esta manera, eliges un programa como si fuera una cita. Ver la serie que te gusta o el estreno en televisión de tu película favorita se convierte en el momento ideal para celebrar una pequeña fiesta: encarga comida y prepara una bonita bandeja con una botella de vino. Y disfrutarás al máximo de esa noche.
Lo ideal sería que la reemplazaras por otras actividades como ir al cine, al teatro, preparar un aperitivo, un juego. Y ya estás de nuevo compartiendo. Te sorprenderás de lo rápido que te acostumbras, sobre todo ¡cuando es por una buena causa!
Por mucho que te pueda sorprender, ir juntos a clases de baile puede salvar tu relación. No sólo perfeccionarás algunos pases de salsa, sino que además ¡estarás en contacto físico! Si a tu pareja no le parece nada acertada la idea, no le obligues y busca otra actividad.
Iniciación a la gastronomía del mundo, jogging el domingo por la mañana, paseos en bicicleta, etc. Para ti mujer, si tu pareja ya no se fija en ti, no te queda otra: sorpréndele con ¡una nueva versión de ti misma! Feminiza primero tu silueta con un conjunto al que él no esté acostumbrado: una camisetita sexy, falda o vestido, tacones, vete a la peluquería, cambia de maquillaje.
El objetivo es sorprenderle y mostrarle que dentro de ti hay muchas facetas. Amigo, no te quedes atrás organiza una cena a la luz de las velas, cocinado en casa, una noche de masajes con un entorno adecuado.
En fin, la edad en una relación no es motivo para el aburrimiento. La vida en pareja está llena de detalles que los harán sentirse renovados. Inténtalo.
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