Artistas antes de Colón

PANAMÁ. Desde mucho antes de la llegada de los españoles, los grupos indígenas establecidos en el Istmo de Panamá habían alcanzado la ma...

PANAMÁ. Desde mucho antes de la llegada de los españoles, los grupos indígenas establecidos en el Istmo de Panamá habían alcanzado la magnificencia en la creación de cerámicas decorativas y objetos que formaban parte de su uso cotidiano. Prueba de ellos son los más de 160 artículos de diferentes regiones de América Central que integran la exposición ‘Cerámica de los Ancestros’, cuya inauguración tuvo lugar en marzo pasado en el Museo Nacional del Indígena Americano, en la ciudad de Washington, Estados Unidos.

La muestra, que estará en exposición hasta marzo del otro año, está integrada por más de 160 artículos de diferentes regiones de Centroamérica. Aproximadamente una treintena pertenecen a las regiones culturales del Istmo de Panamá, conocidas como Gran Chiriquí y Gran Coclé, y datan de los años 200 hasta 1500 después de Cristo.

PARA REDESCUBRIR AMÉRICA

¿Quiénes ocupaban el Istmo de Panamá antes de la llegada de los españoles? ¿De dónde provenían y cuál era su estilo de vida? Son algunas de las interrogantes que los arqueólogos han tratando responder durante más de un siglo de estudios en varios lugares de Panamá.

‘Las cerámicas que estos grupos dejaron atrás, combinados con recientes descubrimientos arqueológicos, nos ayuda a contar las historias de sus culturas dinámicas y sus logros’, expresa el Instituto Smithsonian en la presentación de esta valiosa colección, la cual también se puede apreciar a través de la página web latino.si.edu.

Entre los objetos se destacan collares encontrados en Parita, alhajas de oro y otros metales ubicados en Playa Venado, Los Santos; y en el río Tabasará, en Chiriquí; También se hallan jarrones de barro decorados con pintura vegetal confeccionados en Río de Jesús, Veraguas y, por supuesto, varias piezas pertenecientes a Sitio Conte, en la provincia de Coclé.

¿ARQUÉOLOGOS O HUAQUEROS?

En Panamá, el interés por la excavación y descubrimiento de objetos pertenecientes a culturas precolombinas data de finales del siglo XIX con excavaciones en la provincia de Chiriquí.

Para 1925 ya se había corrido la voz de los descubrimientos en Panamá y empezaron las excavaciones en El Caño, Coclé. En 1927, a causa del desborde del río Coclé del Sur, se localizan más sepulturas en Sitio Conte.

Para después de la segunda guerra mundial, en 1950 las excavaciones continuaron en Veraguas y en la provincia de Los Santos. Pero además de los arqueólogos interesados en descubrir e interpretar las sociedades antiguas, algunas personas vieron en ellas la oportunidad de ganar dinero tras la venta de los artículos recolectados a coleccionistas privados o museos.

Este es el caso de las piezas panameñas en exhibición. A pesar de que fueron encontradas en Panamá, fueron adquiridas por el Museo Nacional del Indígena Americano durante la década de los 60, principalmente a manos de Philip L. Dade y Neville A. Harte y su esposa, nombres escritos en tinta roja en los libros de la arqueología istmeña.

Los dos autores del ensayo Panamá: Cien años de República, publicado en 2004, fomentaron ‘el saqueo de los bienes culturales de Panamá’, en conjunto con autoridades panameñas de la época y los directores de instituciones museísticas europeas y estadounidenses.

Sea cual sea el sentimiento que esta situación despierte en los panameños, las piezas están a la vista de los miles de visitantes de diferentes partes del mundo que diariamente recorren los más de 23 mil metros cuadrados de exhibición del Museo Nacional.

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