Las cifras forman parte de las proyecciones de la cartera agropecuaria del Banco Nacional de Panamá, donde existen unos 5,400 productores activos. El banco...
- 09/12/2010 01:00
PANAMÁ. La melodía arranca con un ritmo pausado, y es como si la bailarina tuviera que aguardar cada nota. Poco a poco, la pieza va ganando en velocidad, hasta que llega un momento en que la misma se interrumpe. La joven se detiene un par de segundos, como una clavadista antes de la zambullida. La música continúa y es entonces cuando ella se entrega a la vorágine del crescendo, convertida ya en un torbellino sonriente.
La pieza, conocida como la ‘Danza del Hada del Azúcar’, ha concluido. El donaire y la expresividad de hace unos segundos han sido reemplazados por la fatiga en el rostro de la esbelta integrante del Ballet Nacional de Panamá. Sus facciones se tensan mientras espera las palabras del bailarín cubano Pedro Martín Boza. ‘Otra vez, es importante abrir el brazo derecho’, dictamina el director artístico de El Cascanueces, obra escrita por el compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski y que será montada los días 27, 28 y 29 de noviembre en el Teatro Anayansi del Centro de Convenciones ATLAPA.
La bailarina esboza una réplica, pero no puede hablar. El esfuerzo de sincronizar los movimientos de su cuerpo con la música creada por Chaikovski le ha quitado el aire. ‘Tocar en un concierto no es lo mismo que tocar para un ballet. Tenemos que ser muy exactos con la pulsación de la música. Es necesario que exista una sincronía muy bien ejecutada’, argumenta Jorge Ledezma Bradley, director de la Orquesta Sinfónica Nacional.
De acuerdo con el veterano músico, quien está a cargo de la dirección musical de El Cascanueces, la obra posee partes ‘que fluyen con mucha facilidad’, así como también otras que son ‘tremendamente difíciles de interpretar’.
Con el propósito de lograr la mayor cohesión posible entre los aproximadamente 70 músicos y los más de 150 bailarines que participarán en este montaje del Instituto Nacional de Cultura (INAC), desde hace dos meses se vienen realizando ensayos supervisados tanto por Ledezma Bradley como por Martín Boza. El artista cubano trabajó junto a la productora Alida Gerbaud de Fábrega en la puesta en escena que se hizo de El Cascanueces en el 2009. Además de Panamá, ha estado involucrado en varios montajes de ballet que se han llevado en diferentes países de la región. Cristina Quijano también tuvo la oportunidad años atrás de participar en un montaje de El Cascanueces, sólo que como bailarina. Hoy en día, trabaja junto a Gloria Barrios, directora ejecutiva del Ballet Nacional, para concretar esta producción estatal. ‘Es la primera vez que se hace El Cascanueces con el Ballet Nacional y con música ejecutada en vivo por la Orquesta Sinfónica Nacional’, destaca Ledezma Bradley.
‘Es caro. Está saliendo todo como en 200 mil dólares. Los telones fueron alquilados en Costa Rica’, detalla Quijano. ‘Es un montaje ambicioso, en el sentido de que va a involucrar muchos más recursos de los que estamos acostumbrados a utilizar’, expresó el director musical.
Según Quijano, el elenco estará compuesto por jóvenes promesas del ballet, con edades entre los 12 y 17 años, por integrantes del Ballet Nacional y por un grupo de bailarines extranjeros que han sido invitados, entre los que se encuentran David Makhateli, del Royal Opera House de Londres, y Nino Gogua, del Ballet Nacional de Georgia.
Explica que, durante los tres días que este espectáculo navideño se presentará en ATLAPA, se realizarán funciones matinales a las que asistirán estudiantes de los colegios de la capital y del interior del país. Las funciones nocturnas, que arrancarán a las 8:00 p.m., estarán abiertas al público en general.