Zafiro, la piedra preciosa de la música

  • 13/12/2014 01:00
El proyecto que nació como una orquesta musical, un sueño de Rubén Quintero, hoy se presenta como producciones Zafiro

La luz tenue del restaurante Planet Bristo en calle Uruguay acompañaba a los comensales que frente a una pequeña tarima esperaban a que comience el acústico. A las 8:50 de la noche se escucha el saludo de bienvenida, mientras seis personas con micrófono y guittarra en mano suben a pequeño escenario.

Y se escucha de fondo ‘No es lo mismo’, un tema de la autoría de Chalo Panamá en la voz de Daniela Bulgin y el coro de Daniel Gallimore, Jeison Valera y Luccia Herrera.

Zafiro, como producto musical, es un sueño tangible que comenzó hace 30 años, gracias a un profesor de música, Rubén Quintero en Bugaba, Chriquí. La música siempre fue su gran alegría, por eso decidió arriesgarse y dedicarse a lo que amaba, así nació Zafiro en 1984.

De feria en feria y actividades sociales, con disciplina, alegría y la responsabilidad de una esposa y dos hijos, Quintero decidió rescatar la tradición de la música en vivo en Panamá, ya que los combos nacionales desaparecían lentamente de los escenarios del país.

La inestabilidad de los años 80 no hizo mermar su andar, por eso se trasladó a la ciudad de Panamá años después para tomar el mercado capitalino. Siendo los covers de merengue y la salsa su gran fuerte, sin descuidar la producción propia y la práctica para dar a los presentes un show de buena calidad.

Así lo recuerda desde que llegó Daniela Bulgin.

‘Llegué hace 18 años a la orquesta. Yo venía de la música folclórica panameña y me acuerdo que mi papá, (así llama a Rubén Quintero) me hizo una prueba en una oficina que tenía en Plaza Carolina, allí canté ‘Mi Tierra’ de Gloria Estefan y me dieron el trabajo. Él me enseñó a desenvolverme en tarima y a ensayar sin parar’, detalla Bulgin.

LOS COVERS, CON ESTILO PROPIO

Entre los elementos más interesantes que tiene producciones Zafiro es la originalidad en cada una de sus presentaciones, no buscan imitar, sino interpretar los tema con su propia mística, por eso su nombre es respetado en el ambiente musical y solicitado para cada boda dentro y fuera del país.

CONTINÚA LA NOCHE

La frescura de la juventud se percibe, compenetrados con el público y el escenario, Jason y Luccia cantan ‘Colgando en tus manos’ de Carlos Baute y Marta Sánchez y le sigue Jeison con una voz potente cantando ‘Flor Pálida’ de Marc Anthony.

‘Creo mucho en la juventud, creo que los jóvenes son la clave en esto, ellos traen formas nuevas, por eso siempre estamos haciendo casting’, detalló Quintero, quien hoy se dedica a la producción y delega tareas artísticas a sus sucesores.

Y explica, ‘Viajé mucho, con Zafiro fuimos a parte de Centroamérica, Europa y hasta Israel. Y es que como músicos nunca paramos en nuestros 30 años, ni siquiera en los meses previos a la invasión, donde la gente se casaba pero no hacia fiestas’.

Además de los artistas, son parte de Zafiro Lester Gomez, Pedro Azael, Amilcar Bonilla y Susana Quintero, hija de Rubén Quintero, quien es la administradora de Producciones Zafiro.

La noche cierra con la voz de Daniel Gallimore cantando al ‘Cero por ciento’ y el lanzamiento del video del tema que ya está sonando en las emisoras panameñas.

Los artistas agradecen con humildad y alegría la asistencia de los presentes, ellos dividen sus noches entre las 6 bandas de producciones Zafiro, las que se presentan anualmente en 140 a 150 bodas por año, con shows de merengue, salsa, jazz, calypso y todo lo necesario para hacer explotar una fiesta. El mismo Papá Quintero los describe como: ‘los hacedores de bodas’.

Así con 59 años de vida disfruta de su joya más preciada, que resguarda su legado musical y familiar; sus hijos Patrick, Chalo Panamá, quien es músico, Susana se dedica a administrar el negocio, junto con su yerno Amilcar Bonilla y no se quedan atrás Alejandro, Dianita y Sofía sus nietos.

Ahora disfruta de su sueño que comenzó en Bugaba, Chiriquí cuando le dijo a un vendedor de joyas que le pondría a su banda el nombre de unas de sus piedras preciosas.

Pulió su gema y hoy se sienta a ver como brilla, haciendo gozar noche a noche a todo Panamá.

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